| 11/9/2016 5:11:00 PM

Empresas que podrían contribuir al desminado en el país

Desde 2004 el desminado humanitario se empezó a hacer en Colombia con el fin de eliminar todas las minas antipersonas existentes en zonas de conflicto. Con la coyuntura actual las empresas también están buscando hacer parte de esta iniciativa.

Fabricar una mina cuesta alrededor de US$3, desactivarla alrededor de US$3.000, es por esto que el desminado humanitario necesita de la colaboración de todos los actores sociales y principalmente de las grandes compañías que tienen el capital para contrarrestar este flagelo.

Aunque los proyectos no han sido aplicados aún, las empresas se están preparando para este gran reto que cabe dentro del postconflicto con ayuda de entidades del Estado como Acción Contra Minas, el Ejército Nacional, la Unidad de Víctimas y diferentes ONG como la Campaña Colombiana Contra Minas, Ayuda Popular Noruega, The Halo Trust, entre otras.

Uno de los ejemplos es el plan piloto del Grupo Energía de Bogotá (EEB), "Energía para la paz". Este nace a raíz de una línea de transmisión de 201 kilómetros entre el Huila y el Valle, específicamente entre Tesalia y Alférez. Recorrerá 89 veredas en 11 municipios diferentes.

Estas son zonas, como los municipios de Planadas y Río Blanco, que fueron azotadas durante muchos años por el conflicto y uno de los rezagos que dejó la guerra fue una alta presencia de minas antipersona.

Así pues, para que la EEB pueda poner sus líneas de transmisión es necesario que desmine el trayecto lo cual se hará en un principio con ayuda del Ejército Nacional, contribuyendo a que las comunidades locales puedan vivir con tranquilidad.   

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Si el proyecto transcurre con facilidad buscarán vincular desmovilizados para desminar y para que aprendan las labores de la EEB, sin embargo este es un proceso que necesita de muchos protocolos.

Por otro lado, está la compañía colombiana Miguel Caballero que se encarga de fabricar prendas de protección para desactivar explosivos, actualmente ha fabricado más de 200 trajes para el Ejército Nacional y 400 trajes para diferentes ONG.

Esta empresa produce chalecos, pantalones y visores que pesan 1,6 kg a diferencia de los 32 kg que pesaban en 1999, para facilitar la labor de todos aquellos que deben desarmar los artefactos explosivos.

Asimismo, la empresa cuenta con 470 empleados de los cuales 10% fueron desplazados por la violencia, 20% eran trabajadoras sexuales y 35% son madres cabeza de familia.

En este contexto, la propuesta del presidente de Fedeseguridad, Felipe Molinares, un gremio que agrupa a 11 compañías líderes en Colombia en el sector de vigilancia y seguridad privada, es participar en el desminado humanitario con el compromiso de contratar a los eventuales reinsertados de los grupos armados ilegales y capacitarlos para que identifiquen y desactiven las minas.

Paralelamente, la empresa sueca Saab ofrece una solución de desminado humanitario con tecnología de punta como detectores, sistemas para desactivar minas sin contacto, equipos de protección y entrenamientos con simulaciones en vivo.

La ayuda de esta empresa hace parte de la contribución de Suecia al desminado humanitario que empezará prontamente en Colombia. Con respecto a esto, el vocero de la compañía, Joakim Schackenborg, explicó que "Colombia juega un rol importante en el escenario de postconflicto, asistiendo en el desminado". 

La compañía ha entrenado a más de 100.000 soldados de varios países bajo la metodología de revisión objetiva, es decir que los líderes de las brigadas pueden entrenar a su equipo no solo de manera física, sino con sistemas que arrojan data certera 100% de qué tan bien se está utilizando el equipo. 

Además, países como Suiza, Holanda, México, Reino Unido, España y Nueva Zelanda entre otros, han contribuido monetariamente al desminado en el país.

Después de Afganistán, Colombia se sitúa como el segundo país con más minas antipersonales del mundo. Hay dos tipo de minas en Colombia, las minas antipersona que pueden estar camufladas en una olla, un tarro, una cantina, un balón, una lata y hasta una botella. El otro tipo de minas son las municiones sin explosionar, estos son artefactos que fueron lanzados o abandonados y pueden explotar al contacto con un objeto.

Ahora bien, existen tres fases para llevar a cabo el desminado. La primera es el estudio no técnico en donde se busca posibles zonas contaminadas y se estudia el terreno, después sigue la fase de estudio técnico donde mediante intervención física se confirma la contaminación de las áreas. Por último está la fase del despeje donde se llevan a cabo las acciones para remover y destruir las minas.

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Para hacer el despeje hay tres técnicas, la manual en donde se utiliza un detector de metales, la mecánica en la que se utilizan equipos barreminas que son manejados a control remoto y por último la técnica canina que implica la utilización de perros para despejar áreas peligrosas.

Letras de Apoyo

Ahora bien, se habla mucho de las campañas de desminado del país pero poco de las personas que han sido víctimas de las minas antipersonas, que requieren tratamientos muy costosos para volver a la vida normal.

Para apoyar a estas personas se creó la campaña Letras de Apoyo, una forma de contar la historia de las minas a través de sus protagonistas. A través de la creación de una fuente simple y de gran impacto visual que en algunas de sus partes simulan una prótesis, Publicaciones Semana ayuda a reescribir las vidas de los afectados por las minas en el país.

Si usted también desea apoyar la causa y recaudar fondos para las víctimas, puede descargar esta tipografía desde $5.000 pesos, en www.letrasdeapoyo.com o adquirirla en cualquier punto VIA Baloto del país. #LetrasDeApoyo

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