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Los buenos propósitos que se quedaron en eso. El fatal tributo a la justicia arbitral

por Martín Acero

Mala cosa que pretenda el Estado morder una porción de lo que en muchos casos es la indemnización de un perjuicio sufrido por quien ha decidido pelear por ello en un foro ya de por sí costoso, so pretexto de invertir esos recursos, óigase bien la generalidad, en “la financiación del sector justicia y de la Rama Judicial”.