JOSÉ MIGUEL SANTAMARÍA URIBE

El socialismo con peculiaridades chinas

Quiero antes de empezar anotar que no voy a hacer un análisis político o económico profundo de la China, para eso se necesita mucha mas información y estudio, con esta columna quiero simplemente hacerles llegar unas consideraciones de lo que una persona medianamente informada puede pensar y ver sobre el tema.

José Miguel Santamaría, José Miguel Santamaría
13 de diciembre de 2019

Cada vez que me siento a conversar o voy a una conferencia acerca de China, la frase que más se oye es  “el socialismo con peculiaridades chinas” donde ellos tratan de diferenciar su socialismo con otros modelos de esa corriente política que no fueron exitosos, la realidad es que sí tienen muchas diferencias frente al concepto general del socialismo tradicional y abismal frente al socialismo del siglo XXI.

He tenido la oportunidad este último año de estar dos veces en China y de conocer y entender un poco su cultura, tengo que decirles que mucho de lo que hoy es ese país depende de esa cultura y filosofía milenaria que profesan, son ordenados y metódicos. 

Hoy en día la economía de China es en tamaño el 60 % de la economía de los Estados Unidos, sus datos de crecimiento son impresionantes: ha tenido tres etapas, la primera con crecimientos anuales altos, por encima del 10 %, después tuvo unos años con promedios del 8 % y ahora crece al 6 %, dicen que esto se debe a que están cambiando de querer un crecimiento alto de la economía por uno con más calidad, es cierto, tienen que crecer diferente, más ecológicamente y en sectores de la economía diferentes. 

Han sacado de la pobreza a más de 700 millones de personas en los últimos años, dicen que la acabarán  en 2020, por este hecho hoy en día son mas desiguales que hace diez años, lo que me confirma que ese índice GINI sigue siendo una falacia que termina generando luchas de clases, los ricos se necesitan para que den empleo, hacen las inversiones necesarias en investigación y capital, sin estas quién generaría el empleo, tendría que darlo el Estado. Nuestro verdadero mal es la pobreza no la desigualdad.

Están convencidos de que van a ser la economía más grande del mundo dentro de pocos años, creen firmemente que la guerra comercial con Estados Unidos se debe a eso, a que los ven como dicen los ciclistas chupando rueda, dicen tener 13 ventajas que los hacen diferentes, cuando las leo una a una veo unos denominadores comunes que hacen la diferencia, utilizan en la definición de 10 de las 13 la palabra “persistir”, esto tiene un sentido muy grande, el pueblo chino ha sido un pueblo luchador y lo seguirá siendo, esa persistencia los llevará muy lejos, el otro denominador, que es claro, es que se ponen metas a largo plazo, tema poco común para nosotros los latinoamericanos, hablan tranquilamente de lo que van a lograr para el año 2035, o el año 2050, etc.

El nuevo caballo de batalla es la iniciativa de la franja y la ruta, nombre con el que denominan los acuerdos de cooperación que están firmando con muchísimos países, van firmados mas de 180 acuerdos, especialmente con países del tercer mundo donde les prestan colaboración para lograr la infraestructura necesaria para poder mejorar el intercambio comercial, una especie de plan Marshall chino. Esta iniciativa está basada en el concepto de “Si quieres ser rico se debe construir la carretera para lograrlo, si lo quieres hacer mas rápido debes construir una autopista, y si lo quieres para ya se deben construir telecomunicaciones” y en que mientras “Estados Unidos pone murallas, China tiende puentes”.

Como ven hay China para rato, la liquidez mundial y la tasa de interés tan baja les puede dar la palanca necesaria para lograr que esta iniciativa de la franja y la ruta sea un éxito, de ser así, los beneficiados serán muchos países.

Por último, concluir que ese socialismo chino no es tan socialismo, que el partido comunista no es tan comunista, tienen claro que los mercados son los que mandan y que sin persistencia y autoridad es difícil lograr resultados, esa es para mí la peculiaridad.