| 11/22/2015 12:05:00 AM

A pesar de los desafíos, la industria de los conciertos colombiana coincide en que es un "buen momento"

Hace 20 años era casi imposible que una banda como los Rolling Stones o incluso Coldplay se fijara en Colombia para realizar una presentación. Sin embargo, esa realidad cambió gracias a que la industria local de los conciertos dio un salto en materia de competitividad y está avanzando en la profesionalización de sus actores.

El país se ha convertido en un destino obligado para los artistas internacionales que visitan la región. De hecho, el Observatorio de Cultura y Economía señala en un estudio que los ingresos que obtuvieron los productores y organizadores de eventos en vivo se incrementaron 28% entre 2005 y 2010, al pasar de $432.000 millones a $550.000 millones. 

Esta cifra contrasta con las ventas de “discos, cintas y otros materiales grabados”, que se redujeron en un 19% en el mismo período analizado ($100.000 millones a $81.000 millones), añade el informe sobre “las tendencias de la industria musical en Colombia”. 

“Se prevé que la música en vivo seguirá siendo, como desde 2010, la mayor fuente de ingresos de la industria”, precisa el estudio, y concluye que las ventas de boletas y patrocinios llegarán a los US$30,9 billones en el 2017 a nivel global, frente a los US$26,5 billones registrados en 2012.

Este pronóstico representa una enorme oportunidad para Colombia, teniendo en cuenta que los conciertos impulsan actividades económicas como el turismo, la publicidad, los servicios de salud, la logística e incluso a los trabajadores informales.

“En términos de empleo formal se puede hablar de unas 400 personas por concierto, más de 120 horas continuas de trabajo y un importante aporte a la economía en proyectos de gran envergadura”, explica la productora colombiana Villalón Entretenimiento.

Un reporte de esa organización sostiene que la infraestructura sigue siendo la gran barrera para esta industria, ya que los lugares autorizados para ese fin deben ser adaptados a las necesidades técnicas del espectáculo - lo cual supone costos adicionales para el organizador- y por lo tanto no cumplen con las expectativas. 

Colombia le apuesta a los eventos de gran escala

Los avances en materia de seguridad, el progreso económico, así como la llegada de distintas compañías internacionales dedicadas al sector del entretenimiento, fueron algunos de los factores que impulsaron a la industria de los conciertos en Colombia. 

Así lo explicó en una entrevista a Dinero el director de mercadeo de T310 y Absent Papa, Gabriel García, quien considera que se ha forjado un mercado muy dinámico alrededor de la industria de los conciertos en el país que, a pesar de los avances, aún debe “consolidarse” porque corre “muchos riesgos financieros”.

Y es que el número de asistentes sigue siendo bajo si se compara con países de América Latina que tienen más tradición en la realización de este tipo de espectáculos. Mientras que un evento como el Estéreo Picnic convoca en sus tres días a 50.000 personas en promedio, uno de las mismas características en Brasil, Argentina, Chile o México reúne hasta 180.000 espectadores. 

Sin embargo, este fenómeno de a poco empieza a cambiar. Muestra de ello es que en las presentaciones de bandas como Arctic Monkeys, Franz Ferdinand, Queen of the Stone Age o Capital Cities, que no tienen tanta popularidad en el país como en Estados Unidos o Europa, hubo lleno total (más de 3.000 personas en promedio). 

Uno de los factores que ha contribuido con el desarrollo de esta industria ha sido la diversificación de los espectáculos pero también la profesionalización de los distintos actores que la componen, según lo explicó a este medio Gonzalo Villalón, quien ha estado detrás de los Jumbo Conciertos desde hace nueve años. 

Este experimentado productor dijo que los organizadores de conciertos en Colombia cada vez están más preocupados en explotar el talento local, pues hasta hace unos años los eventos que contaban con la participación de artistas internacionales debían ser inspeccionados por técnicos extranjeros. 

“Siempre enviaban a una persona a supervisar el trabajo de los colombianos, ahora estamos en un nivel superior”, completó el vocero de T310 y Absent. El ejecutivo recordó que durante la visita de King of Lion al país en el marco del festival Estéreo Picnic, los miembros de la banda reconocieron que el libro informativo del evento era el más completo que habían visto en todo el mundo. 

Un caso parecido involucró a la agrupación Muse, la cual tuvo algunos problemas técnicos durante su gira latinoamericana. Sin embargo, en Colombia “todo funcionó perfecto y les encantó el trabajo del equipo de profesionales”, concluyó Gabriel García. 

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