Opinión

  • | 2011/11/02 06:00

    ¿Les importa a los accionistas la información sobre responsabilidad social empresarial?

    Los últimos estudios muestran que los accionistas se preocupan cada vez más por los reportes sobre aspectos sociales, laborales y de medio ambiente. La opinión de María Alejandra González-Pérez, jefe del departamento de Negocios Internacionales de la Universidad Eafit.

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Uno de los aspectos más recurrentes en el tema de portafolio de inversiones es si los inversionistas les prestan atención a los reportes corporativos y otras formas de rendición de cuentas sobre responsabilidad social y ambiental.

En un artículo publicado en la revista Ethical Corporation, el experto internacional en inversiones y responsabilidad corporativa, cambio climático, Rory Sullivan, de la Universidad de Leeds en Inglaterra, escribe que “las compañías frecuentemente se quejan que los inversionistas no preguntan por aspectos relacionados con responsabilidad social corporativa en las reuniones con los CEOs o con los gerentes de inversiones, y debido a esto las empresas asumen que los inversionistas no están interesados en este tipo de información”.

Sin embargo, la investigación publicada en septiembre del 2011 por la Universidad de Harvard, “Los intereses del mercado en información no financiera” de Robert G. Eccles, Michael P. Krzus y George Serafin, señala que usando datos de Bloomberg generados en el Carbon Disclosure Project (CDP), encuentran que existe un interés cada vez mayor en informaciones no financieras como el compromiso con el medio ambiente, con la sociedad y con las practicas de buen gobierno. Estos investigadores identifican un incremento sustancial en las consultas que se hacen a través de Bloomberg de los reportes sociales y ambientales de las empresas en las que el mercado puede invertir. Según los hallazgos de estos investigadores, la razón del aumento en la divulgación de la información no financiera, está en que mientras en 1975 el 80% del valor del mercado de una empresa se le atribuía a activos tangibles, en 2009 solamente se le considera el 20%.

Este incremento puede ser observado por ejemplo, en que en el año 2000 menos de 50 empresas presentaron reportes voluntarios a la Global Reporting Initiative (GRI), mientras que en 2010, 1.860 empresas lo hicieron. GRI es el marco mas comúnmente usado para la presentación de información no financiera en lo que se conoce como el G3: rendimiento ambiental, social y económico. Los lineamentos para reportar usando GRI están diseñados para que cualquier compañía sin importar su ubicación, sector o tamaño lo puedan hacer.

También, señalan los investigadores en los resultados publicados por Harvard, que hay una proliferación internacional en los lineamentos y en los marcos para reportar información no financiera. Eccles y sus colaboradores, encuentran que mas 18 organizaciones internacionales presentaron propuestas para que las empresas voluntariamente reportaran sus rendimientos ambientales, sociales y económicos. Esta proliferación tiene como consecuencia una percepción de competencia de modelos de reportes de RSE, y causan una confusión en el mercado sobre cuál modelo de divulgación deben usar las empresas.

En el artículo de Félix J. López-Iturriaga y Óscar López-de-Foronda, publicado en la última edición de la revista Transnational Corporation Review, se identifica, a partir de un análisis de 1.248 compañías europeas listadas en el Dow Jones Sustainability Index, la importancia para los accionistas institucionales de las buenas practicas laborales y de aspectos medio ambientales.

Es por esta razón que para el Dr. Sullivan de la Universidad de Leeds, “los inversionistas tienen la oportunidad a acceder a estos datos de las empresas, pero necesitan ser exigentes pidiendo calidad de lo reportado por las empresas, y no solamente limitarse a leer informes de lo que pasa”.

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