Opinión

  • | 2011/02/01 10:20

    Guerra de monedas, oro y acciones en Colombia: la realidad

    La actual política monetaria mundial puede distorsionar los precios del mercado. La verdad se encuentra cuando se mide el precio de las acciones en términos de oro. Las acciones colombianas no están sobrevaloradas. La opinión de Guillermo Valencia.

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Hoy por hoy el mundo se encuentra dividido en dos equipos: los impresores y los controladores. Los impresores aumentan excesivamente la oferta de dinero circulante con el fin de estimular la economía, el líder de este equipo es Estados Unidos. Los controladores recurren a medidas de intervención en la tasa de cambio para impedir que sus monedas se revalúen tan rápidamente que destruyan el sector exportador, el líder de este equipo es China.

Lo anterior tiene un efecto directo en el precio actual de las acciones, el cual debe ser tenido en cuenta a la hora de aseverar si los precios actuales están por encima o por debajo de su valor justo. Así como existe un indicador de la salud corporativa como la relación precio ganancia (RPG), es importante tener un indicador de cómo nos afecta el estímulo monetario en el mundo, proponemos la relación precio impresión (RPI). Este muestra que Latino-América y en particular Colombia no se encuentra sobre valorado y tiene bastante espacio por recorrer.

El caso de la Súper Moneda:
Para entender claramente el impacto de la política monetaria en el precio de las acciones imaginemos por un momento como sería el mundo con una sola moneda. Es decir un mundo sin dólares, euros o pesos, sólo con una súper moneda. Lo bueno de este ejemplo es que Paul Krugman –premio Nobel de economía 2008- ya hizo el trabajo por nosotros.

Krugman llama a la súper moneda el Globo. Esta estaría bajo el control de un Súper Banco Central cuyo presidente sería Alan Globespan. En este ejemplo el Súper Banco hace muy bien su trabajo: aumenta la oferta de dinero cuando el mundo está al borde de una recesión o controla la oferta de dinero cuando hay serios indicios de inflación. El sistema se hace rápidamente popular, los exportadores e importadores adoran el sistema al no haber volatilidad en las monedas. Globespan se convierte en un rock star de la economía, el sistema entra rápidamente en furor. El mundo parece haber encontrado la panacea de la política monetaria y la senda del crecimiento global moderado.

Sin embargo, el sistema tiene una gran deficiencia: si bien esta moneda única es capaz de controlar los ciclos de inflación y depresión en la economía como un todo, no logra controlarlos para regiones particulares del mundo. Es decir los ciclos se intensifican en cada país. Los conflictos de interés regional son gigantes, haciendo que los bancos centrales de cada estado tengan incentivos significativos para no seguir las reglas del juego y se salgan del sistema.

Por ejemplo, si Asia entra en recesión, el Súper Banco tendría que adoptar políticas de estímulo, creando un boom especulativo en países que no están viviendo la recesión. Esto haría que algunas economías se recalienten, haciendo necesarias políticas para controlar la inflación. Dichas políticas intensificarían la recesión en países que estén viviendo una desaceleración.

El caso del oro como súper moneda con oferta limitada:
La aproximación más cercana que ha existido a una moneda única ha sido el estándar de oro. Éste estándar se creó con el compromiso de muchos países de fijar los precios de sus monedas locales en términos de una cantidad específica de dicho metal. La idea de este sistema era evitar que existiera oferta excesiva de dinero. Sin embargo, la cantidad de oro en el mundo es finita, por ende, los bancos centrales no podían imprimir excesivamente.

El estándar de oro -al limitar la oferta de dinero- fue muy bueno para controlar la inflación, pero tendía a ser deflacionario en el largo plazo. Esto cambió, y hoy en día Estados Unidos y todos los países del mundo tienen la facultad de aumentar su oferta de dinero como les plazca. Ellos, sin tener que respaldar su moneda con oro, pueden ahora imprimir y mantener bajas las tasas de interés para estimular la economía.

El dólar tiene un efecto similar al de la Súper Moneda de Krugman
Dado que los dólares no son finitos como el oro, cuando un estímulo muy grande es realizado durante mucho tiempo por países con rol dominante en el mundo –como Estados Unidos- este estímulo se puede traducir en inflación o burbujas en el largo plazo.¡No es lo mismo que Estados Unidos esté imprimiendo a que Vietnam este imprimiendo! Debido al tamaño de la economía norteamericana y al rol del dólar como moneda de reserva, imprimir dólares tiene implicaciones en todo el mundo. El dólar cumple ciertas características del Globo de Krugman.

Eliminando el efecto del dólar en las acciones:
Por tanto, una buena forma para saber cuánto del crecimiento que vemos en las acciones es debido a los fundamentales de la economía y cuánto al boom creado por las políticas de estímulo de Estados Unidos, consiste en comparar los precios de las acciones en términos de una moneda sobre la cual no se pueda imprimir ilimitadamente ni tampoco se pueda imponer controles de capitales. Se sugiere medir los precios de las acciones en términos de oro.

Como muestra la gráfica, si bien la historia no se repite, sí rima. Hay tres situaciones que lucen tremendamente similares en estados Unidos, y que han llevado al Dow Jones a niveles bajos como los registrados hoy en día:

Los 30: fue la gran depresión, el desempleo llegó casi al 25%. En esta época regía el estándar de oro, luego, no se podía imprimir excesivamente.

Los 70: existió estanflación (inflación con estancamiento económico) y el desempleo fue mayor al 15%. Acá, apenas desaparecía el estándar de oro (Bretton Woods).

El inicio del siglo XXI: empieza con el colapso de las dot.com y termina con la crisis inmobiliaria de 2008, llevando el desempleo a casi el 10%. En esta época ya no existe el estándar de oro, y la moneda de reserva mundial es el dólar. Como podemos observar, la política de imprimir dólares cuando la economía va mal lo que hace al final es esconder caídas gigantes del Dow Jones. Estas se hacen evidentes si lo medimos en términos de oro, en particular en los 70 y los últimos 10 años.

Acciones en Colombia y Latinoamérica en términos del oro y del RPI
La historia es radicalmente diferente para las acciones en Latinoamérica. En la primera década del siglo XXI la región presentó una gran valorización en términos de oro. Sin embargo, aún no se está en sus mejores niveles: al índice MSCI latinoamericano le falta aún 78,5% para llegar a su máximo histórico en términos del oro. En Colombia aún falta 32,5% para llegar a dicho máximo.

La historia que estamos teniendo en cuenta es desde 1991. Lamentablemente no hay historia de los índices en los 70. Sin embargo, al usar proxies como el precio del café vemos que los máximos serían mucho más altos en los 70 para el caso de Colombia. Podemos entender el precio de las acciones medidas en onzas de oro, como un múltiplo monetario que indica la Relación Precio Impresión (RPI). Este múltiplo, es una razón entre los precios y la cantidad de dinero en circulación, indica qué tanto suben las acciones por cada unidad de impresión norteamericana. La RPI tanto en Latinoamérica como en Colombia se encuentra lejos de sus máximos históricos, indicando que no estamos sobrevalorados monetariamente. Es más, dicha relación se encuentra en expansión. Es decir, por cada unidad de impresión los aumentos en los precios van a ser más grandes, indicando futuras valorizaciones.

El RPG y el RPI
Para determinar los precios de las acciones debemos tener muy clara la interacción del entorno mundial monetario con los fundamentales económicos propios del país, junto con los indicadores de salud corporativa de las compañías. Latinoamérica y en particular Colombia marchan bien. Su crecimiento es muy bueno y se justifica fácilmente tanto por la dinámica de su economía interna, como por su capacidad para atraer inversión extranjera. En cuanto a salud corporativa la relación precio ganancia (RPG) esta justa, y descuenta el buen ambiente de crecimiento que están presentando las empresas del país. Sus niveles se pueden interpretar como un indicador de Momentum (1).

Los mercados al alza se orquestan cuando varios factores se conjugan al tiempo y en este caso en Colombia tanto la salud corporativa de las compañías -medidas en términos de su RPG-, como el impacto de la actual política monetaria mundial -medida en términos de la RPI- se encuentran en niveles adecuados, lo que se configura como la antesala de futuras valorizaciones.

Analista, Compass Group Comisionista de Bolsa S.A
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[1] Ver artículo Para detectar una burbuja en el mercado, no es suficiente relación precio-ganancia, en: http://www.dinero.com/opinion/opinion-on-line/para-detectar-burbuja-mercado-no-suficiente-relacion-precioganancia_78966.aspx 

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