Opinión

  • | 2012/04/16 10:00

    Se fala portuñol

    Desde 2001, cuando un ejecutivo de Goldman Sachs acuñó la sigla BRIC, y la encabezó con el Brasil, la nueva potencia moderna está en boga. Y como un obvio resultado se ha multiplicado la necesidad de estudiar portugués Brasileño. Opinión de Andres Velez-Calle.

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Algunos de mis conocidos ya viven en Sao Paulo, capital de los negocios de Latinoamérica, una ciudad cuya área metropolitana cuenta más de veinte millones de habitantes, que produce cerca del 15 % del PIB nominal del Brasil y más que el de toda Colombia.

El portugués, un idioma ibérico y románico, y desde hace siglos lengua nacional de Portugal, viene del gallego-portugués, lengua que se hablaba en el norte de Portugal y en Galicia durante la edad media, haciéndolo primo cercano del castellano. Sabido es que gracias a los navegantes portugueses se creó un imperio de comerciantes, con muchas colonias de dialectos criollos, como los que se hablan en Macao, en Goa, en Ceilán, Mozambique, Guinea, Angola, en las islas de Cabo Verde, y finalmente en el Gran Brasil, donde se desarrolló el llamado portugués brasileño, una lengua ultramarina y criolla, que ha superado en número de hablantes a los de la misma madre ibérica.

El portugués es una lengua que puede sonarnos familiar. Hasta uno cree que lo entiende mucho, lo que nos hace sentir muy cómodos, al creer que las diferencias con el español son pocas. Y como la importancia de saber dicho esa lengua, y hacer negocios, es cada vez mayor, muchos de nosotros no tenemos la menor vergüenza en hacer alarde de que lo hablamos, y de colocarlo en nuestras hojas de vida: “Buen nivel de Portugués”. Hasta hay personas que sin tener ni idea de portugués, traducen contratos, artículos, manuales, etc., lo que causa problemas que no son necesariamente detectados al instante; es más, los traductores serios, tienen ahora el trabajo de corregir los errores de los ingenuos que creen hablar portugués brasileño.

No voy a repetir el agradable artículo de Daniel Samper “EU NAO FALO PORTUGUES” que, a propósito, es lectura obligada en una primera clase de portugués. No sobra decir que aunque hay muchas palabras iguales y hasta posibles de entender, los malentendidos afloran con homófonas cuyo significado es bien distinto a lo que creemos, como por ejemplo escritorio es oficina, vaso es florero, esquisito es extraño, apagar es borrar, surdo es sordo, panela es olla, rato es ratón, peru es pavo; además de palabras que no se parecen para nada al español como poupar que es ahorrar, esquecer es olvidar, xeiro es olor, esquilo es ardilla, janela es ventana, joelho es rodilla, en fin, muchos otros ejemplos que pueden llevar a graciosos malentendidos o a problemas graves en un contrato o un negocio. ¡Insisto! Una cuenta de ahorros en Brasil no existe sino una cuenta de poupança, y no se dice más grande sino maior, y camisinha es condón…

El peligro del portugués brasileño, es que al tener muchas similitudes con el español, el cerebro no hace el cambio a modo portugués, como con otros idiomas, sino que cuando no se conoce la palabra por usar, el cerebro tiende a mezclar con el español y recurrir al vocabulario de éste, produciendo el famoso portuñol, el cual puede ser muy útil en un viaje de turismo o para una conversación informal, pero que traerá con seguridad grandes inconvenientes cuando se trate de temas más serios y formales.

El portugués es fácil, ¿sí o no? Para los colombianos, claro que es más sencillo que aprender alemán o inglés, pero esa facilidad aparente es precisamente el mayor problema, ya que lo subestimamos, y no lo estudiamos como debe ser.

Así que, ¡mucho ojo! Primero que todo, ¿está usted seguro de que sí habla portugués? Segundo, al contratar a alguien, exíjale por lo menos el CELPE Bras, que es el certificado oficial de que se domina el portugués brasileño. Seamos humildes y estudiémoslo. No maltratemos ni nuestra lengua materna ni a la vecina con ese portuñol que no solo lastima a los oídos, sino que puede generar inconvenientes en el momento de hacer negocios.

* Profesor de Negocios Internacionales, Universidad EAFIT
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