Opinión

  • | 2016/04/08 00:01

    Deja de pensar que tu empresa te hace el favor de darte un empleo

    Independientemente de la realidad laboral que afrontes en el presente, conviene y es necesario, dedicar tiempo, pasión y recursos a crear, promover y fortalecer tu empleabilidad.

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No digo que te independices, sino que pienses y gestiones tu carrera profesional como si lo fueras a hacer.

Definitivamente hemos tenido la suerte de vivir épocas de trabajos florecientes, en las que las reglas del juego sobre la fórmula de cómo emplearnos estaban ya escritas. Pero ese modelo se ha ido fracturando hasta que se nos ha despedazado entre las manos e imposible de volver a pegar. No nos aferremos a los mendrugos que han quedado, lo que hay que hacer es asirse al juego actual, así no tenga unas reglas tan claras.

Con esto quiero decirles que hay que tener el empuje, la energía y la ilusión de tomar las riendas y nuestras propias decisiones. Mejor eso, que mantenernos en un trabajo que nos frustra y no nos aporta nada más que un dinero a cambio de nuestra presencia, que nos va minimizando como personas y profesionales. Y ¿Entonces qué?

No quiero decir que tengamos que rebelarnos contra las empresas, odiarlas, hacernos todos independientes o montar nuestro propio negocio: NO.

Si te gusta tu trabajo, continúa con él. Si bien incluso aquél que tiene un trabajo por cuenta propia en el que se encuentra a gusto –que muy probablemente no está leyendo este texto–  debe plantearse desarrollar su propia reputación como profesional –no como empleado X de la empresa X–  para asegurar su empleabilidad permanente.

Pero a quien no tiene trabajo hoy o quien no está a gusto en él (¡que levante la mano!), tiene necesaria y obligatoriamente que plantearse las cosas de otra manera.

Tienes que entender que la manera de sobresalir, de vivir a corto, medio y largo plazo será pensando en uno mismo como una persona empleable, como un “producto” que debes vender: como una persona que trabaja para uno (en exclusiva) o varios clientes y constantemente está trabajando su visibilidad, sus contactos, actualizando y mejorando sus servicios.

El camino a seguir es este, y lo digo con seguridad y contundencia:

  • Busca el empleo o la ocupación que te gusta, que encaja con tu ADN
  • Trabaja para ser conocido en tu sector y que te reconozcan como profesional, independientemente del puesto o de la empresa en la que trabajas
  • Fija las empresas / proyectos en los que te interesa trabajar y en los que más vas a aportar
  • Mentalízate que un proceso de selección es un acuerdo comercial en el que ambas partes tienen que salir beneficiadas

Y sigue siempre, independientemente de la empresa (el cliente!) para el que trabajas, afinando tu reputación y tu imagen como profesional, para que cuando se acabe el proyecto con ese cliente, tengas otros esperando o listos para que les ofrezcas tus servicios.

¿Casi nada, eh? Pero es que continuamos con la mentalidad de que encontrar trabajo debería ser fácil, porque es lo justo, es lo que merecemos, pero hay que despertar, y aunque es duro perder la ingenuidad de creer en el Ratón Pérez, necesitamos y debemos ser realistas con nosotros mismos y con nuestro futuro. ¿Qué hay que esforzarse un poco más? sí. Pero vamos a aprovechar para hacer algo que nos gusta, que nos llene, las oportunidades está ahí! es cierto que no hay empleos en el mercado pero sí hay trabajo, lo que hay que hacer es demostrar que lo sabemos hacer y vendrán los clientes!.

No te dejes afectar por la ausencia de retos impuesta desde tu propia zona de confort, de espectador pasivo, delinea preventivamente lo que debería insinuarse como un nuevo y deseable rumbo a tu carrera profesional.

Si no te ayudas tú, nadie lo hará por ti. 

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