Opinión

  • | 2011/02/22 07:10

    ¡No por favor, en público no!

    Por qué se produce y cómo se trata el pánico escénico. La opinión de las sicólogas Lidia Gesteria y Martha Escamilla.

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“Hola, no sé que me pasa, tengo una presentación en 20 días y siento angustia sólo de pensarlo. Me da miedo no ser capaz de salir adelante cuando me llamen para hablar. Tengo angustia y me da miedo que todo se me olvide y no me salga la voz. Siento pánico, solo de pensarlo, mire, me sudan las manos, las piernas me tiemblan, no duermo, tengo miedo al miedo, el corazón se me acelera tanto que parece que me va a estallar el pecho. ¿Y si me da un ataque de pánico y no me reconozco entre tanta gente que me observa? Creo que el público va a pensar que lo que tengo que decir no es importante, o que no merezco estar aquí, que no sé (ni soy) lo suficiente. Y si descubren que tengo este miedo de hablar, que se me quiebra la voz y que en ese momento me quiero morir…¿pensarán que soy tonto? Sé que lo van a notar, es obvio, la cara se me pone roja como un tomate, sudo frío, me siento inseguro, indefenso…¿Y si se me olvida todo?, ¿y si no puedo hablar?, ya me veo en mi oficina llorando, y todos murmurando que hice el ridículo. Mi jefe me va a odiar, se arrepentirá de haberme dado este puesto. ¿En qué estoy fallando?, ¿en qué momento y lugar me equivoqué?, ¿por qué me pasa esto? Ayer estuve en una fiesta y debía presentarme con unas personas que no conocía, mis piernas temblaron y se me hizo el mismo nudo en la garganta, que siento con mi jefe. He tomado varios cursos para hablar en publico, pero en el momento que debo hablar todo lo olvido. Es como si todo lo andado y vivido no me sirviera para nada”… ¿pueden ayudarme?...

Experiencias como la anterior, nos la comentan muchos pacientes que llegan a consulta, porque tienen miedo hablar en público. EL MIEDO ESCÉNICO, o el miedo hablar en publico, es el mayor y mas común miedo que las personas experimentan en el mundo. Este puede ser experimentado en diferentes situaciones: con el jefe, con los colegas, en una fiesta, ante una audiencia de 200 personas o en su primera cita. Lo que sucede en el miedo escénico es que la persona anticipa que todo irá mal cuando haga la presentación. Siente que sus miedos, inseguridades y debilidades - que ha tratado de ocultar por años - saldrán a flote cuando esté frente al otro, y éste al darse cuenta de su inadecuación lo juzgará y la persona terminará sintiéndose humillada y avergonzada. En esos momentos la persona se repite como un mantra “lo haré mal, lo haré mal, lo van a notar” y empieza tener emociones acompañadas de sensaciones físicas, es como una bola de nieve que va creciendo y no puede parar.

¿De dónde vienen estos miedos a la humillación, inadecuación e inseguridades?

En algún momento de tu vida, por algo que viste que le sucedió a alguien o algo que te sucedió, te sentiste en peligro e impotente. Ante esta situación, experimentaste emociones de humillación, vulnerabilidad, susto, impotencia, y de ahí aprendiste que estar expuesto, hablar, era peligroso. Por ejemplo, si en primero primaria te caíste de la silla y la maestra te castigó, o tu padre te pego tan fuerte que te dejo las piernas marcadas con la correa y en clase de gimnasia todos se burlaron de ti, o en la colegio estabas dando una charla y te quedaste en blanco y tu novio te dejo por ello. Estas vivencias, y muchas otras, quedan grabadas con fuego en tu memoria, almacenadas en tu cuerpo, con las sensaciones y pensamientos de este momento, y se bloquea la energía y vas generalizando el miedo a otras situaciones similares de tu vida, aunque hayan pasado 20 años.

Muchas personas en su afán por salir del miedo, toman cursos para hablar en público, pensando que esto les puede ayudar, pero luego se sienten mal, al ver que el miedo persiste cuando están frente el público. Estos cursos son muy buenos para aprender el manejo de la voz, del lenguaje corporal, manejo del auditorio y del público, presentación del material etc., pero cuando hay traumas pasados, cuando hay un miedo escénico, lo primero que hay que trabajar es el origen de ese miedo. De lo contrario, la persona se para frente al público y se dispara en él una señal de alarma que dice ¡peligro, peligro! En este momento se paraliza y anticipa el fracaso. El miedo no depende de lo preparado que uno esté…

En esta situación, como en todos los miedos hay dos opciones, o los acompañas, entiendes, procesas y así se trasforman; o sigues evitando la situación, si haces esto, tu vida se convierte en una huída continua y terminas por estallar al pretender que no sientes lo que sientes o adormecer lo que sientes. Somos seres sociales por naturaleza, y nuestra vida se basa en interactuar con los demás, evitando estas situaciones, parece mas fácil pero no lo es, pues vives ocultándote, limitándote, delegando y truncando tu futuro y tu éxito. Esto no tiene que ser así. Cuando trabajamos en terapia con nuestros pacientes, lo hacemos con una varias técnicas, unas de ellas de energía psicológica donde se va al origen del miedo y con ello vemos grandes trasformaciones. Su verdadero ser va saliendo y recupera su lugar, su voz. Empieza a disfrutar hablar , ser escuchado y ser visto es algo seguro ahora y descubre que tiene algo importante que decir, se siente en control de si, de su cuerpo , de la situación, así el público se convierten en alguien con quien compartir algo que se sabe, no en alguien que lo está evaluando. 

Martha Escamilla. Psicóloga especializada
Lidia Gesteira Fernández. Experta Universitaria en Mediación y Orientación Familiar, Psicóloga Pedagoga- Neuropsicóloga y maestra en educación Infantil España lidiagesteira@gmail.com

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