Opinión

  • | 2016/07/24 00:01

    Mejor bien acompañados que solos

    Dirigir una empresa puede ser una experiencia solitaria. Trabajar de la mano de una Junta o Consejo de Asesores fortalece las perspectivas de crecimiento de nuestros negocios.

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Muchos emprendedores en algún momento consideramos innecesaria una Junta Directiva o evitamos tenerla. Aunque uno puede haber escuchado hablar de “las Juntas”, no necesariamente tiene claro qué hacen. Por lo tanto, no les encuentra el valor. Puede también que uno haya estado expuesto al estrés de tener que montar la presentación para la Junta, en el formato para la Junta y con las explicaciones para que la Junta, en pleno y sin agüero, posiblemente lo sofría.

El tema es que una buena Junta o, alternativamente, un Consejo de Asesores o Mentores es un soporte fundamental para el crecimiento de nuestros negocios. Ser la capitana o el capitán del barco propio puede ser una tarea muy solitaria. Si bien uno puede tener un equipo de trabajo magnífico, hay algunas cosas que no se pueden discutir con ellos. Y hay ocasiones en las que, por falta de información o sesgos cognitivos, uno termina tomando decisiones equivocadas.

Hay veces que uno peca por defecto y otras por exceso. Hay momentos en los que uno está cuasi-obsesionado con una sola cosa como, por ejemplo, en hacer el producto o servicio absolutamente único y diferente desde el punto de vista de “percepción del cliente”. Sin darse cuenta puede terminar olvidándose de la parte técnica del servicio, comprometiendo así el crecimiento del negocio.

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En el otro extremo están esas ocasiones en las que uno está empujando varias cosas al tiempo. Al principio puede ser interesante que todo el mundo ande súper ocupado. Pero después de un rato empieza a dominar el sentimiento de que a uno no le alcanza el tiempo para nada, que se la pasa brincando de tema en tema y que, a pesar de todo el trabajo, el negocio “no avanza”.

Al no estar involucradas e involucrados en el día a día, la Junta o Concejo de Asesores puede ayudarnos a identificar los grandes temas de nuestro negocio, a aprender de nuestras experiencias, y a definir los objetivos y planes que le van a permitir a nuestros negocios crecer más dinámicamente.

Esta capacidad de ayudarnos a crecer no solamente está soportada por su “macro visión”. Debemos ser cuidadosos cuando escogemos los miembros de esa Junta o Consejo. Es clave que tengan el conocimiento específico y la experiencia necesaria que permita entender mejor el desempeño de nuestros negocios, ampliar nuestras perspectivas, tener nuevas ideas, y promover que hagamos ajustes operativos y estratégicos cuando sea necesario.

Además de los perfiles, es muy importante evitar que la Junta o Consejo se vuelva una “Junta de papel”. Para lograrlo, es clave definir la periodicidad de las reuniones (p.e. mensual o trimestralmente) y hacer el mejor esfuerzo para contar con la presencia de todos los miembros.

Adicionalmente, si bien uno no puede obligar a los miembros de Junta a que se preparen, uno sí puede hacerles la vida más fácil. ¿Cómo? Enviándoles información completa y con suficiente anticipación. En particular, es clave hacerles llegar el resumen de la reunión anterior y la presentación de los temas que se discutirán en esta reunión con antelación (p.e. 2 días hábiles). Idealmente, dicha presentación debe tener una mezcla de temas estratégicos (p.e. ¿dónde debería estar el negocio en 6 meses?) y tácticos (p.e. personal, cartera, servicio al cliente, etc). Para escoger los temas vale la pena contactar antes de la reunión a los miembros de la Junta o Consejo para saber si hay algo que les gustaría discutir.

Por último, de acuerdo con las investigaciones de Jeffrey Sonnenfeld (Yale), para el éxito de una Junta o Consejo es fundamental (de hecho, más importante que todo lo anterior) la química, la confianza y el mutuo respeto entre los miembros del mismo. Esto facilita que compartan información y que tengan una discusión retadora que enriquezca la visión de uno como gerente y que potencie su negocio.

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Ser emprendedor es una experiencia que puede ser muy solitaria. Tener una Junta o Consejo de Asesores conformada por un grupo de personas con perfiles complementarios, que se entiendan y se reten entre sí, en las que nosotros confiemos y que tengan información clara y oportuna sobre nuestros negocios, fortalece las perspectivas de crecimiento de nuestros negocios. En nuestras manos está estructurarlos, ponerlos a andar y sacarles el mayor provecho. Y, YALA!

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