| 1/18/2012 6:00:00 PM

Rápido ruedan los carros

El carro eléctrico entra por la puerta grande al país. Tres marcas ya lo tienen rodando en fase de pruebas y pronto estará para la venta.

A comienzos de septiembre de 2008, cuando el entonces ministro de Medio de Ambiente, Juan Lozano, manejó por primera vez en el país un carro eléctrico, el hecho provocó más risas que expectativas. Ahora la situación es diferente: en fase de pruebas, Chevrolet ya tiene varios modelos Volt rodando por el país, lo mismo que Renault con los Fluence Z.E. y Kangoo Z.E. Nissan, que produce el Leaf, le dijo a Dinero que planea traerlo a partir de marzo y Toyota evalúa importar un modelo híbrido.

¿Qué hay detrás de esta apuesta mundial que ahora desembarca en Colombia? Las tensiones en Oriente Medio, el elevado precio del petróleo y, sobre todo, el calentamiento global, producto de las emisiones de gases contaminantes, están haciendo del transporte eléctrico una verdadera opción para el futuro.

En el caso colombiano, estamos hablando de un negocio redondo para las empresas generadoras y comercializadoras de energía como EPM y Codensa que ven un potencial enorme para ampliar sus ventas de energía y que son responsables –por el momento– de montar la infraestructura de carga para estos vehículos de prueba. En el futuro no lejano ya no serán gasolineras sino “electrolineras”.

Pero el cambio no solo está llegando a los autos; también hay una revolución en otros medios de transporte masivo como el Metrocable y el metro y hay planes para que las nuevas fases de Transmilenio y de sistemas de transporte masivo utilicen electricidad en vez de diesel, como el caso del tranvía. No hay que olvidar que Bogotá y Medellín planean construir sistemas de este tipo que son alimentados con electricidad.

“Es una verdadera revolución la que viene en materia de movilidad. Hasta escaleras eléctricas ya se usan en Medellín (Comuna 13) para facilitar la movilidad de las personas”, afirma Federico Restrepo, ex gerente de EPM.

Pero cuidado con las sobrecargas de optimismo. Aunque algunos ya piensan en los santos óleos para el vehículo de gasolina, todavía falta camino por recorrer. Por ejemplo, en el país no hay una regulación que incluya beneficios tributarios que incentiven la compra masiva de carros eléctricos, pues su valor sigue siendo muy alto al tratarse de una tecnología en pleno desarrollo.

En Estados Unidos, el Leaf de Nissan se comercializa a US$45.000, unos $80 millones si llegara al país sin arancel e IVA.

“El carro eléctrico necesita incentivos públicos como la exención arancelaria. En ese sentido, hemos tocado puertas en varios Ministerios, pero todos se tiran la pelota”, dice Juan Carlos López, gerente de Dinissan.

Ante ese llamado, Dinero buscó al ministro de Minas y Energía, Mauricio Cárdenas Santa María, quien anticipó que propondrá al Comité de Asuntos Aduaneros, Arancelarios y de Comercio Exterior, una exención de arancel e IVA a la importación de vehículos eléctricos, sus repuestos o el material CKD para su fabricación en Colombia.

Aunque son buenas noticias, también es necesario ajustar la regulación para que en los edificios, conjuntos residenciales, negocios y empresas se facilite la instalación de dispositivos para el cargue de las baterías. En Francia y otros países ya es una obligación.

Así mismo, el gobierno norteamericano propone que en 2015 haya 1 millón de autos eléctricos en sus rutas, ofreciendo hasta US$7.500 de subsidio al comprador para reconvertir su parque automotor. Habrá que esperar los resultados, pues la gasolina sigue reinando.

En un estudio reciente realizado por JD Power se evidenció que la penetración de híbridos y eléctricos será de 7,3% de las ventas globales en 2020. Desde su lanzamiento a finales de 2010, se han vendido 5.000 Chevrolet Volt en Estados Unidos con un precio de US$32.900, incluyendo descuentos de impuestos.

“La razón principal de no tener una mayor penetración, sigue siendo el costo”, explican fuentes de GM Colombia.

Esto no es un tema solo de venta de autos y sustitución de energías. ¿Qué pasará con el barrio 7 de agosto en Bogotá y sus almacenes que ofrecen sincronización y repuestos para motores a combustión? Solo hay una salida: “tendrá que transformarse y adecuarse a esta nueva cultura eléctrica”, dice López, de Dinissan.

El presidente de General Motors Colmotores, Santiago Chamorro, dijo durante el lanzamiento del Volt que, una vez realizadas las pruebas en Colombia, se podría iniciar la venta de este vehículo casi de manera inmediata. El tiempo dirá si los colombianos están listos para el salto.

Lo más seguro es que el carro eléctrico recorra un camino similar al del celular o al mismo computador.

En un principio, pocos creían, presentaban fallas, casi nadie lo tenía, era costoso y no había infraestructura para operarlo. Ahora, todo apunta a que si usted tiene un hijo de 10 años es probable que él sólo maneje en el futuro autos de este tipo y su carro de gasolina sea una pieza de museo.
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