| 8/13/2007 12:00:00 AM

Queremos incentivar el ahorro: ING

Luego de que el grupo holandés ING comprara la unidad de pensiones en Latinoamérica del Banco Santander por US$1.300 millones, la compañía se apresta a entrar al país por la puerta grande y con la intención de posicionarse como un fuerte competidor.

La compra de las administradoras de fondos de pensiones obligatorias (AFPs), localizadas en México, Chile, Colombia y Uruguay, convertirá a ING en el segundo administrador de fondos de pensiones en Latinoamérica. Según la negociación, ING adquirirá la totalidad de las acciones del negocio de pensiones del Santander por un valor total de US$1.300 millones, recursos que serán financiados con capital propio.

Actualmente el negocio de fondos de pensiones del Santander en Latinoamérica (con excepción de Argentina), cuenta con más de 5,5 millones de clientes y 5.084 empleados.

Pero ¿quienes son los nuevos dueños? ING es la segunda compañía extranjera de seguros de vida en la región Asia/Pacífico y la mayor compañía de seguros de vida y pensiones de Europa Central. Esta organización es una institución financiera global de origen holandés que ofrece servicios bancarios, de seguros y de gestión de activos a más de 60 millones de clientes particulares, corporativos e institucionales en 50 países, con un grupo de más de 120.000 empleados.

En América, ING Insurance cuenta con 28.000 empleados y opera en EEUU, Canadá, México, Brasil, Chile y Perú, países en los que ING ofrece productos de gestión de patrimonios y gestión de activos, y participa en el sector de pensiones, seguros de vida, rentas vitalicias, salud, seguros generales y de automóviles.

Esta nueva operación de ING en Latinoamérica tocará a los Administradores de Fondos de Pensiones (AFPs) de México (Afore Santander), Chile (AFP Bansander), Colombia (AFP Cesantías Santander) y Uruguay (Afinidad AFAP).

Con ellas, ING se situará como el primer gestor de fondos en Perú, el segundo en Uruguay, el tercero en Chile y México, el quinto en Colombia y el decimotercero en Brasil, dentro de su estrategia para ocupar una posición de liderazgo en este negocio dentro de los mercados emergentes como Latinoamérica, Centro Europa y Asia-Pacífico.

Por ahora las operaciones están sujetas a la aprobación de varias autoridades regulatorias de cada país, pero tienen previsto que se concluyan entre finales de 2007 y principios de 2008.

Dinero.com habló con Bernhard Lotterer, CEO de ING Perú, quien contó qué significa esta compra para la compañía y a qué vendrán a Colombia.

¿Por qué comprar este negocio en América Latina?
Todas las operaciones que estamos realizando en América Latina están alineadas por la estrategia mundial que tiene la compañía. No fue sólo un capricho o un negocio más de la organización. Esto hace parte de la estructura estratégica de crecimiento de la corporación en todo el mundo. Buscamos en las regiones de países emergentes, como lo es Latinoamérica, aprovechar el alto potencial de crecimiento que tiene cada uno de ellos. Esta operación ratifica una vez más el compromiso de ING con la región. Con esto no solamente fortalecemos nuestra presencia en los países en donde ya estábamos, sino que estamos entrando en nuevos lugares. Un claro ejemplo es Colombia, otro es Uruguay y espero que pronto lleguemos a un acuerdo de similares condiciones en Argentina.

¿Tenían presencia en Colombia?
En la parte de banca de inversión en Colombia teníamos presencia, aunque de una manera muy pequeña. Básicamente para el tema de estructuración.

¿Qué los motiva al venir al país?
Particularmente la legislación de Colombia, porque es una de las mejores de América Latina, lo que nos ayudará a exportarla a otros países para utilizarla como un patrón de comparación en otras regiones. Esta operación nos da la oportunidad, además, de entrar en Colombia, poder utilizar el ejemplo colombiano para hacer manejado en otros países.

¿A qué se refiere con la legislación?
El incentivo tributario, es algo que ha potenciado tremendamente el ahorro y la posibilidad de estructurar tres o cuatro pilares en el esquema colombiano, como lo son la pensión mínima, luego lo estipulado por la ley, el ahorro voluntario y luego el sistema que el empleador puede hacer contribuciones bien sea voluntariamente, para mejorar sus condiciones de retiro en la vejez. Además, los Fondos de Pensiones manejan el tema de las cesantías también. Creo que es el único país en la región con esto, lo que para mí resulta algo extraordinario. Es un ejemplo que me gustaría que se pudiera aplicar en toda América Latina.

¿Vienen a ocupar el primer puesto dentro del mercado?
Nos encantaría tener una posición mayor en el mercado colombiano, aunque nosotros hemos hecho un claro análisis previo del país. Conocemos muy bien las participaciones de dos grupos fuertes, que merecen mucho respeto, pero nosotros por ahora seremos un competidor más dentro de este esquema de la industria de pensiones. Trataremos de hacer las cosas lo mejor posible, pero conocemos la realidad. ING es una empresa que está en más de 50 países y trabajamos con sinergias locales. Vamos a utilizar los mecanismos para entrar con la operación que hoy tiene el Santander y aplicarla de la mejor manera para hacer una operación eficiente y rentable.

¿En dónde enfocarán sus esfuerzos?
Sin duda donde podremos hacer algo importante es por el lado del ahorro voluntario. Queremos lograr mediante la educación y la explicación, que la gente entienda los beneficios del sistema de capitalización individual. Queremos que el afiliado, a parte de lo que por obligación tiene que ahorrar, logre incorporarse al ahorro voluntario. Haremos un gran esfuerzo para que la gente le pueda sacar el mayor provecho posible al ahorro.

¿Qué cosas nuevas traerán al país?
Por ahora resulta un poco complicado decir que vamos a traer cosas nuevas al mercado nacional, porque estamos en pleno proceso de transición y es algo prematuro aventurarme a decir algo específico. Pero si vamos a traer a la industria cosas nuevas. Así como queremos exportar el modelo colombiano, seguramente existirán algunas cosas positivas de lugares de la región que también serán buenas para el mercado colombiano. Es importante considerar que la dimensión global que tiene la compañía también trae ciertas ventajas que no solamente son para el país, sino también para el afiliado.

¿Cómo ven la situación actual por la que pasa Colombia?
Vemos un país estable en franco crecimiento sostenido. Vemos un que país que si mira la trayectoria de los números macroeconómicos, es un lugar que es seguro para invertir. Vemos que la seguridad se ha mejorado y existe un camino sólido y fructífero hacia delante, lo que generará una mayor formalidad en el empleo. Colombia es quizás el país que más promete crecimiento en toda América Latina en los próximos 10 años. Es por eso que creemos que esos componentes permiten decir a ING, que el negocio de pensiones en Colombia, será uno de los mejores. Sin duda el potencial crecimiento que busca la compañía, lo tiene y lo tendrá a futuro en un país como este.

¿Qué más negocios tiene la compañía?
Estamos focalizados en negocios de acumulación que de alguna manera dan protección con ahorro, como pensiones, seguros de vida, fondos mutuos y diferentes productos que nos dan la posibilidad de ser una alternativa financiera de largo plazo para nuestros clientes. Lo que buscamos es tratar de solucionar el tema de la administración de los recursos de las personas y potenciar su ahorro para que en su momento, a su edad de retiro o en el momento de adquirir bienes, seamos una alternativa de solución para ellos.

¿En qué etapa está el proceso de negociación con el Grupo Santander?
Por ahora estamos en un proceso de transición entre obtener la operabilidad interna, para que en su momento cuando contemos con la autorización del regulador, podamos arrancar con todo. Estamos conociendo a las personas, entendiendo cómo operan las subsidiarias y cómo vamos a manejar la compañía. Por ahora este es un negocio que está en marcha y nuestro propósito será el de mantenerlo estable, vivo y rentable.

¿Cuándo arrancarán de lleno a manejar el negocio en América Latina?
Una vez se termine con la negociación, pues hay una serie de aspectos en el contrato de compra, esperamos que para dentro de unos meses podamos arrancar de lleno.

ING se caracteriza por tener una marca global y nuestra intensión es introducir la marca como algo corporativo, global, internacional, con experiencia, para convertirnos en una alternativa en servicios financieros para los clientes. Queremos que en Colombia se entienda bien la magnitud de lo que es la empresa.

Pasaremos a manejar cerca de US$50.000 millones en la región y atenderemos 20 millones de clientes, lo cual es duplicar nuestra presencia en la región. No solamente estamos aumentando nuestra participación en los países donde ya estábamos, sino que adquirimos un compromiso más sólido a largo plazo con la región.

¿Tienen planes de más compras en el país?
Seguimos viendo posibilidades de negocios en toda la región y queremos seguir expandiéndonos. Hace poco se compró un banco en Turquía otro en Corea y en nuestra estrategia de crecimiento hemos hecho esta operación con Santander. Por ahora estamos focalizados en esta transacción. No lo hemos pensado. Eso no quiere decir que estamos cerrados a crecer más en Colombia.

¿Qué metas tienen?
Las expectativas que tenemos una vez sea dado el aval de los entes reguladores en cada país no será otro, que el de crecer de una forma sostenida. Por ahora creo que resulta prematuro fijar las metas que muy pronto nos pondremos.

¿Cómo quedará el organigrama de la empresa?
La estructura estará organizada mediante una oficina regional y cada país tendrá su independencia. Por ahora es un tema que está en estudio y en proceso de decisión. Yo por ahora estoy encargado del proceso de transición.

¿Quedará usted de encargado en América Latina?
Pregúnteselo a mi jefe… y me cuenta.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?