| 8/26/2016 12:01:00 AM

Los deudores que paradójicamente están ganando con la alta inflación del año

Aunque no lo crea la alta inflación se convirtió en una buena noticia para una minoría de consumidores financieros ¿De quiénes se trata? y ¿Cuánto durará su felicidad?

No se trata de una broma. Algunos deudores terminaron beneficiados en los últimos meses por cuenta de la elevada inflación del país: hablamos de quienes tomaron créditos a tasa fija antes de que los precios comenzaran su disparada y aún están pagando esa deuda. 

Para esos usuarios del sistema financiero las tasas reales han venido bajando cada mes desde julio del año pasado. ¿Por qué? Las tasas de interés reales resultan de restar la inflación a la tasa del crédito, como la inflación no ha hecho más que subir el resultado es cada vez menor y está cerca de cero en algunos casos.

“Si contrajiste una deuda hace un par de años cuando la inflación era del 3% hoy tu deuda es muy barata, casi no estás pagando intereses reales”, explicó a Dinero Juan Daniel Frías gerente de inversiones de Old Mutual.

La inflación hace que el dinero pierda valor en el tiempo o dicho de otra forma que el mismo dinero compre una menor cantidad de cosas. Por ejemplo, hoy destinamos más pesos a comprar la misma lista de mercado del año pasado y las cosas que antes costaban $100 hoy cuestan en promedio $109. Visto de otra manera: este año requiere menos ‘esfuerzo’ conseguir $100 que el año pasado, pero esos $100 valen menos.

Para el deudor significa que su deuda está perdiendo valor y es más fácil de pagar porque necesita menos de su poder adquisitivo para la cuota. Para los bancos no ha habido un efecto negativo ya que muchos de sus créditos están a tasa variables y están cobrando mayores intereses en los créditos más recientes.  

Hace un par de años los créditos de vivienda tenían tasas fijas del 12% en promedio, con una inflación del 9% a mayo la tasa de interés real para esos deudores hoy es apenas del 3%.  En contraste, quienes contrataron créditos con tasa variable han sentido incrementos en los últimos meses.  

Lea también: Precio de alimentos está por las nubes: subió más del 15% en el último año

Pero no serán felices por siempre

Sin embargo, este efecto es transitorio y no va a durar por siempre.

La mayoría de los analistas financieros, el Banco de la República y el gobierno esperan que la inflación empiece a caer en los próximos meses y la meta oficial es que esté por debajo de 4% el año entrante. Si tienen razón, las tasas reales volverán a subir para los deudores que este año salieron favorecidos.

“Esta idea es cierta en el corto plazo pero cuando uno toma un crédito a largo plazo debe tener en cuenta las expectativas a largo plazo. Si contrató a tasa fija hace dos años, este año está feliz, pero eso no quiere decir que hacia adelante siga así de feliz”, explicó Frías.

La vida de un crédito de vehiculo está entre los tres y los cinco años, los plazos de los créditos para estudiar van entre los dos y los diez años mientras que los créditos de vivienda pueden extenderse incluso por 20 años.   

Tasa fija o tasa variable: cuestión de optimismo

Para controlar la inflación el Banco de la República ha estado subiendo su tasa de interés de referencia durante casi dos años consecutivos y acumula un incremento de 325 puntos básicos. Como resultado de esas movidas, las tasas de interés para créditos nuevos han subido tanto para tasa fija como para tasa variable.  

Para Germán Montoya, director económico de Asobancaria, los bancos aún no han traspasado todos los incrementos a sus clientes: los intereses de las tarjetas de crédito han aumentado unos 225 puntos básicos, frente a los 325 que subió la tasa de referencia, los microcréditos han aumentado 230 puntos básicos y los créditos de consumo 250 puntos básicos.

Sin embargo, tomar un crédito a tasa fija o hacerlo a tasa variable en este momento depende de qué tan optimista sea usted con el futuro de la inflación. Si cree que los precios no van a ser controlados y la inflación seguirá tan alta como hasta ahora lo más sensato es tomar un crédito a tasa fija. Si por el contrario cree que la inflación va a estar de nuevo bajo control una tasa variable como la DTF podría llevarle a sacar ventaja cuando las tasas de interés caigan.  

Montoya, como otros analistas, cree que la subida de las tasas de interés está cerca de llegar a su fin. 

"Creemos que las tasas si van a aumentar por el rezago de la política monetaria, no lo van a hacer más de lo que ya aumentaron. Quizá unos 25 o 50 puntos básicos en promedio en el sistema y creemos que a la vuelta de un año cuando la tasa de interés de política monetaria baje las tasas de interés van a caer", aseguró.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

TEMAS RELACIONADOS

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?