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María Isabel Silva, presidenta de la Lonja de Bogotá.

| 3/11/2009 12:00:00 AM

Dónde comprar en Bogotá

Los precios de los activos en Colombia se han modificado sustancialmente. La presidenta de la Lonja de Bogotá, María Isabel Silva, dice qué comprar y dónde en Bogotá.

Vivienda usada y nueva en algunos barrios del norte, bodegas y oficinas, parecen ser las mejores opciones para poner el dinero de inversionistas en finca raíz en Bogotá. Así se lo manifestó a Dinero.com la presidenta de la Lonja de Bogota, María Isabel Silva.

Entre 2005 y 2008 las tasas de interés bajas, la mejora del ingreso en el país y una demanda de vivienda insatisfecha ayudaron a empujar los precios de las viviendas al alza. Esas condiciones hicieron que fuera mejor comprar casa que pagar el arriendo y fueron además el motor de la construcción en ese período.

Las condiciones para la construcción y para las transacciones inmobiliarias cambiaron en los últimos meses y la presidenta de la Lonja tiene una información muy precisa sobre las transformaciones.

Esa entidad tiene un registro de transacciones inmobiliarias, que construye a partir de los datos que llegan a las oficinas de registro público. Con esos datos se puede observar que el último trimestre no fue bueno para las ventas de vivienda nueva, pero sí lo fue para vivienda usada. “Las viviendas usadas aumentaron su participación dentro del total de las ventas de inmuebles en Bogotá de 31% en primer trimestre de 2008 a 57% en último”, señaló.

Una razón para este pequeño auge de la vivienda usada la encuentra María Isabel Silva en los precios de compra de los inmuebles. “Mientras que en los usados se pueden manejar los precios, en vivienda nueva había cola de gente interesada en comprar. No se podía pedir rebaja”, explicó.

La Lonja construye además un índice de rotación de los inmuebles que calcula a partir de los datos de casi 80.000 propiedades de estratos 4,5 y 6 que tienen avisos visibles de venta o arriendo. Con esa información, el índice de rotación de los inmuebles usados pasó de 60 a 50 el año pasado, una reducción de 16%. Esto muestra que se están vendiendo más rápido.

Otra característica del mercado bogotano está en que el tiempo de venta de los inmuebles aumentó, pero el comportamiento es diferente dependiendo del lugar de la ciudad. Mientras una vivienda de interés social (VIS) en el occidente de la ciudad se tarda 2,5 meses en venderse, una VIS en el norte de Bogotá se toma 6 meses. En Suba las viviendas se demoran en promedio 8 meses en venderse, en El Salitre y el Centro 13 meses, en Multicentro cerca de 17 meses y en el Chicó 20 meses.

A pesar de que la desaceleración económica le está pasando una cuenta de cobro al sector de la construcción, la ejecutiva destaca que el riesgo de quiebras masivas es sustancialmente menor ahora que en la recesión de 1997. En aquel momento había 5.600 unidades sin vender, diez veces más que las 500 unidades que hay en la actualidad.

Frente a los precios de la vivienda, María Isabel Silva dice que no han bajado y no espera bajas en el futuro. De hecho, señala que en el sector de El Chicó, al norte de la capital, los precios aumentaron 13% en los últimos doce meses.

En general piensa que la rentabilidad para los inversionistas en finca raíz en Bogotá, será de 15% a 17% este año. Y sostiene que los mejores lugares para comprar son Chicó, Rosales, Multicentro y La Cabrera.

En otro tipo de construcciones, piensa que también hay buenas oportunidades. “La gente está comprando bodegas, parques industriales y oficinas”, dice.

En oficinas estima que este año habrá una buena oferta, para atender la demanda que se represó todo el año pasado. Cita el caso del proyecto de oficinas en la calle 82 con carrera Séptima, frente al Gun Club, en el que la firma Arias, Serna y Sarabia están vendiendo inmuebles a $7 millones por metro cuadrado.

No cree que convenga entrar en edificaciones para comercio por ahora. “Ya tuvo su auge en 2008. Se construyeron muchos centros comerciales”, señaló.

En cambio piensa que la VIS sigue teniendo un gran potencial de negocios. Estima que hay una gran cantidad de lotes que se pueden usar para este tipo de construcciones y estima el déficit habitacional en 2 millones de unidades.


Finalmente espera que las haya alguna afluencia de capitales extrajeros. “La gente sigue viniendo para meterse en los negocios grandes de Colombia. Viene a invertir en el país”, dijo. En febrero la Lonja recibió tres solicitudes nuevas para hacerles estudios de mercado a inversionistas norteamericanos.

En resumen, la Lonja no ve mal el año que ya entra en su tercer mes.

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