| 7/2/2013 7:00:00 PM

Francisco limpia el banco Vaticano

El papa argentino Francisco inició su revolución pacífica con la limpieza del controvertido banco del Vaticano, cuyos mayores dirigentes se vieron obligados a renunciar por un escándalo de corrupción y sospechas de blanqueo.

El director general de la mayor entidad financiera del Vaticano, el Instituto para las Obras de Religión (IOR), Paolo Cipriani, y su vicedirector, Massimo Tulli, presentaron el lunes por la noche su dimisión tres días después de la detención por fraude y corrupción del Administrador de Patrimonio de la Santa Sede, monseñor Nunzio Scarano, mejor conocido como "monseñor 500" por cargar siempre billetes de ese elevado valor en euro.

Las funciones de los dos dirigentes del banco de la Santa Sede serán asumidas interinamente por el presidente del IOR, el noble alemán Ernst von Freyberg, nombrado en febrero por el Benedicto XVI pocos días antes de su renuncia, precisó el Vaticano en un comunicado.

La renuncia de los dos dirigentes del IOR resultó inevitable después de que aparecieran publicadas por la prensa interceptaciones telefónicas con Scarano, quien estaba organizando la introducción ilegal en Italia de 20 millones de euros depositados en un banco suizo procedentes de un fraude fiscal, según las acusaciones de la fiscalía italiana.

Desde el 2010, la Guardia de Finanzas, la policía tributaria, y la fiscalía de Roma investigan el IOR por estar involucrado en operaciones oscuras de blanqueo de dinero y corrupción.

Unas seis investigaciones judiciales han sido abiertas en los últimos años por la justicia italiana contra el banco del Vaticano por irregularidades y transacciones sospechosas, según el informe anual de la Autoridad de Información Financiera divulgado en mayo.

Para el diario Il Corriere della Sera, los dos dirigentes del banco vaticano no sólo aprobaban las operaciones ilegales que programaba Scarano, sino que también autorizaron otras operaciones ilícitas, a través de cuentas corrientes de simples religiosos empleadas por laicos con conexiones con organizaciones criminales o mafiosas.

Para el vaticanista del diario económico italiano Il Sole 24 Ore, inicia una nueva fase en el Vaticano.

"El clima cambió" con la elección de Francisco, determinado a reformar la entidad, escribió Carlo Marroni.

El papa jesuita, que hace menos de una semana designó con un documento escrito por su propia mano a una comisión especial de cinco miembros para indagar sobre las actividades económicas y la situación jurídica del IOR, pasó de los gestos a los hechos.

Nadie duda de que la salida de los dos jefes del banco que trabajaban desde hace tantos años para IOR acelera el proceso de transformación del banco del Papa, fundado en 1942 por Pío XII, con activos por 7.100 millones de euros.

El banco del Vaticano maneja miles de cuentas de curas y monjas en todo el mundo, desde simples hermanas filipinas que vienen a estudiar a Roma, pasando por obispos y cardenales, hasta poderosas congregaciones religiosas repartidas en todos los rincones del planeta. "No creo que el papa vaya a cerrar el IOR, porque el Vaticano necesita un banco. Lo va a reformar para evitar que se infiltren personas que no tienen nada que ver con la Iglesia", sostuvo en una charla con la AFP Marco Politi, veterano vaticanista del diario Il Fatto Quotidiano.

Freyberg, que en estos meses ha liderado una ofensiva mediática para mostrar los resultados en la lucha contra el reciclaje, nombró a dos técnicos bancarios italianos, Rolando Marranci y Antonio Montaresi, para que lo ayuden a dirigir provisoriamente el banco. Paralelamente, el Papa nombró el 16 de junio a uno de sus hombres de confianza, Mario Salvatore Ricca, como "prelado" de la entidad y recordó a los católicos que "San Pedro no tenía una cuenta en el banco", al defender una Iglesia pobre para los pobres.


Afp/D.com
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?