| 4/25/2011 9:00:00 AM

¿Datos hablarían de frágil recuperación global?

Esta semana se darán a conocer datos sobre cómo se desenvolvieron las economías de Estados Unidos y Gran Bretaña en los primeros tres meses del año, los que probablemente darán cuenta de lo tenue de la recuperación en los países desarrollados.

Una amarga combinación de altos precios de la gasolina y malas condiciones meteorológicas llevaron a un conjunto de grandes bancos a reducir sus pronósticos de crecimiento para la economía estadounidense en el primer trimestre.

El dato preliminar de expansión del Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense, que un sondeo de Reuters estima en un 2 por ciento, será conocido el 28 de abril.

En Reino Unido, se espera que la debilidad de la demanda de los consumidores afecte la producción del primer trimestre, cuya lectura preliminar será entregada el miércoles.

"Las cifras de PIB probablemente acerquen más el foco hacia los fundamentos. Una decepción en Reino Unido y Estados Unidos podría reducir algo del optimismo debido a los precios de las materias primas y las acciones", explicó Lena Komileva, jefa global de estrategia de divisas G-10 en Brown Brothers Harriman en Londres.

Muchos economistas, incluido el presidente de la Reserva Federal estadounidense, Ben Bernanke, creen que las alzas en los precios de las materias primas serán temporales y por lo tanto no tendrán un efecto duradero sobre la inflación o el crecimiento.

Pero los últimos datos sugieren que la economía estadounidense no recuperará su impulso rápidamente. El jueves, se conocieron cifras que mostraron que la actividad fabril en los estados de la zona norte de la costa este se frenó bruscamente en abril.

El lento crecimiento en Estados Unidos, junto a un desempleo persistentemente alto, sugiere que la Fed no está apurada por elevar las tasas de interés, aunque es casi seguro que pondrá fin a un programa de compra de bonos por 600.000 millones de dólares en junio, como estaba planeado.

Bernanke podrá explicar el pensamiento de la Fed el 27 de abril, en su primera conferencia de prensa tras una reunión del organismo que preside.

"La comunicación es una herramienta extremadamente importante para la Fed, ahora más que nunca, para seguir bajando las expectativas (de alza) de tasas, ya que aún es demasiado pronto para que la economía soporte un alza de tasas", indicó Komileva.

La mayoría de los analistas espera que la Fed siga a firme con su política expansiva al mantener el tamaño de su balance general después de junio.

El Banco de Inglaterra (BoE por su sigla en inglés) enfrenta más presión que la Fed para revertir su curso dada su creciente inflación. Pero según analistas, el dato del PIB podría ser importante para la decisión del BoE respecto al momento en que deba elevar las tasas.

Al igual que la Fed, el BoE ha mantenido las tasas en un mínimo histórico por más de dos años. En contraste, el Banco Central Europeo elevó los costos del crédito este mes por primera vez desde julio del 2008.

Un débil dato del PIB debería ratificar la opinión de los consejeros del BoE, que le temen a los efectos de un alza de tasas de interés sobre la frágil demanda.

Por el lado fiscal, Reino Unido ya está llevando a cabo estrictas medidas de austeridad y podría demostrarle a Estados Unidos lo que le podría ocurrir si comienza a tomar medidas similares.

 

 

Reuters

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