Instagram se vio obligada a publicar este comunicado tras una extensa reacción de malestar de sus usuarios a os cambios en la política de privacidad de la empresa, que daba a entender que el sitio se quedaba con los derechos de vender las fotografías.
/>En un blog, el cofundador de Instagram, Kevin Systrom, dijo que los términos de uso de la red social podrían ser cambiados para clarificar esto e insistió que la empresa no reclama los derechos de propiedad de la fotografías de los usuarios.
Instagram había actualizado su política de privacidad para supuestamente poder vender las fotografías de los usuarios a empresas de publicidad sin notificación previa.
Y para evitarlo, la única forma en que los usuarios podían evitarlo era borrando sus cuentas de la página hasta el 16 de enero.
Los cambios también implican que Instagram puede compartir información de sus usuarios con Facebook, compañía que adquirió la red social en abril.
La medida fue un balde de agua fría entre muchos usuarios que amenazaron con abandonar la página.