| 11/18/2015 12:05:00 AM

¿El sexo ya no vende?

Compañías conocidas por sus altos contenidos sexuales en sus campañas publicitarias, han empezado a cambiar su estrategia, pues el sexo al parecer no vende tanto como se pensaba.

La publicidad con contenidos insinuantes y atrevidos puede que no sea tan efectiva como los publicistas algún día pensaron, de acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Ohio, y citado por la revista Time. Este tipo de publicidad distrae tanto que, de hecho, perjudica el nivel de ventas. 

El estudio se basó en 53 experimentos, con más de 8.000 participantes, en donde encontraron que entre más sexuales fueran los anuncios publicitarios, era más difícil para los participantes recordar el producto y además eran publicidades menos favorecidas entre los consumidores.  

El estudio concluyó que “la violencia y el sexo nunca ayudaron a impulsar las ventas y de hecho, damnifican la efectividad de la publicidad” pues hace que las personas, sean más reacias a comprar el producto. 

Los autores del estudio explican que “cuando a una persona se le muestra una publicidad de un detergente, por ejemplo, con un sexy telón de fondo, no es el detergente el que está llamando la atención, tanto como la acción en la pantalla”. “El sexo es una distracción”, dice el co-autor del estudio, Brad Bushman, además "tenemos una capacidad limitada para prestar atención a las señales”. 

Pese a los hallazgos recientes de Bushman y Robert Lull, la publicidad con alto contenido sexual estuvo entre las estrategias de publicidad de la gran mayoría de las marcas por más de 70 años.

Según la revista Time, la publicidad sexual tuvo sus inicios cuando se publicó el primer anuncio desnudo impreso en 1936 por la manufacturera estadounidense de productos para el cuidado personal, Woodbury Soap, en donde el telón de fondo era una mujer desnuda que se acostaba tranquilamente en la playa. 

Pero pese a que la publicidad sexual ha estado presente durante un largo periodo en la industria y es el tipo de publicidad preferida al parecer sin justificación, Bushman y Lull encontraron alrededor de 1.869 artículos en donde se había estudiado la respuesta de los consumidores con el sexo y la violencia, percatándose de que los investigadores no abordaron directamente la respuesta directa del consumidor frente a los anuncios sexuales. Tampoco tuvieron un grupo de control, ni consideraron explícitamente los efectos del sexo o la violencia en el consumidor. Es decir, no se había estudiado directamente el efecto de la publicidad sexual sobre los consumidores. 


Por otro lado, un artículo publicado en el 2012 por Business Insider, aseguraba que incluso las marcas más conservadoras se basan en el sexo para vender sus productos, considerando que se juega con uno de nuestros más profundos deseos humanos. "La información sexual llama la atención" afirma Tom Reichert de la Universidad de Georgia. 

"Mientras la gente tenga el deseo de ser atractivo para los demás, y siempre y cuando la gente desee el romance, la intimidad y el amor, los anunciantes pueden mostrar cómo sus productos ayudan a satisfacer esas necesidades y deseos.  Nos guste o no, los productos juegan un papel en la ecuación de la intimidad de la sociedad " le dijo Reichert a Business Insider. 

Pero de acuerdo con Bushman, que “la publicidad sexual llame la atención, no significa que va a impulsar las ventas” y de hecho dos marcas reconocidas mundialmente por sus altos contenidos sexuales, al parecer, se dieron cuenta de que el sexo no vende tanto como pensaban. 

Abercrombie & Fitch, era reconocida en la industria del retail por sus campañas publicitarias altamente sexuales y que, de hecho, en ocasiones fueron catalogadas como casi pornográficas.  

Sin embargo, el legado sexual de las campañas publicitarias de Abercrombie & Fitch está quedando atrás. Según Business Insider, en medio de una caída en los niveles de ventas registrados, la marca dirigida a adolescentes se ha alejado poco a poco de su publicidad obscena para ser más aceptado por el consumidor moderno. 

Un portavoz de Abercrombie le había explicado a Business Insider que "como compañía, se estará enfocada en los clientes. Anunciamos una serie de cambios a nuestras políticas a principios de este año incluyendo la eliminación de las imágenes sexualizadas. Muchos de estos cambios se basaron en los comentarios de nuestros clientes y nos complace ver que nuestra imagen actualizada está resonando en ellos”. 

De acuerdo con Business Insider, las intenciones de Abercrombie & Fitch de re-direccionar su marca han sido cada vez más evidentes, bajándole al tono de su política de vendedor obsceno y además los modelos desnudos en las tiendas bandera de Abercrombie en la gran manzana ya saludan a los turistas con un poco más de tela encima.

Sin embargo, Abercrombie no ha sido la única, pues otra de las marcas que eran anteriormente reconocidas por los altos contenidos sexuales de su publicidad, American Apparel, también está incursionando en cambios estructurales dentro de su estrategia de mercadeo.

American Apparel, atraviesa serios problemas financieros y al igual que Abercrombie & Fitch, había sido reconocida por los altos contenidos sexuales dentro de su estrategia de mercadeo,  sin embargo, desde el verano de este año, el tono fue mucho menos llamativo.  Solo a través de Instagram se evidencia la diferencia, pues las modelos allí muestran cada vez menos piel.

De acuerdo con Business Insider, los cambios en la estrategia de mercadeo de estas marcas, evidencian más bien, “un cambio masivo en la mentalidad de los consumidores”, de acuerdo a lo explicado por Ruth Bernstein, cofundador y director estratégico de la agencia YARD.

Las campañas anteriores de Abercrombie & Fitch y American Apparel eran "abiertamente sexuales pero sin ninguna sustancia detrás de ellas" y frente a un mercado en donde la desnudez y la sexualidad se volvió recurrente para el consumidor, las nuevas generaciones están buscando algo mucho más allá. “En la actualidad están expuestos constantemente a imágenes sexuales que, si están vacías y carecen de sentido, no logran llegar al consumidor. El mundo está tan saturado con la desnudez y el sexo que los consumidores están buscando sexo-plus”.  

Bernstein apunta a que la generación del milenio y la Generación Z, serán los promotores de un cambio en los anuncios pues "no responden a las nociones tradicionales de belleza o incluso la sexualidad", dijo.

Playboy anunció recientemente sus planes de dejar de publicar fotos de desnudos en su revista, en parte debido a que la circulación se estaba cayendo, probablemente porque los consumidores tienen un acceso más fácil a imágenes sexuales. "Ahora estás a un clic de distancia de cada acto sexual imaginable gratis", explicó el CEO de Playboy, Scott Flandes al The New York Times.
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