| 7/25/2012 7:00:00 AM

Empresas venden caro lo que es barato

A pesar de ser el eje de la economía, los consumidores suelen ser los más vulnerables y perjudicados, aunque Colombia se sitúa a la vanguardia de su protección en América Latina.

Las posturas de autocomplacencia por la realidad que vive el país: crecimiento del Producto Interior Bruto en torno al 5%, el descenso de la tasa de desempleo por debajo del 10% y las inversiones nacionales e internacionales en ambiciosos proyectos de infraestructura, son peligrosas por las debilidades estructurales.
 
Así lo señala el presidente de Ausbanc (Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios), Luis Pineda, quien expone que si no se atienden esas debilidades causarán el estrangulamiento de la economía del país.
 
Describe que una de esas debilidades está en el sector financiero, que trabaja en un sistema de comisiones y tipos de interés que lastran de manera innecesaria las cuentas de resultados de los emprendedores y las Pymes así como los presupuestos familiares.
 
Los niveles altos de pobreza que aún persisten en Colombia, con 15,2 millones de habitantes en esta condición (34,1% de la población) y 4,9 millones en pobreza extrema (10,6%), impedirán un progreso social y económico si no se consigue incorporar a muchos de ellos a las clases medias”, dice Pineda.

Según el ejecutivo de Ausbanc, quien lidera la organización de la Primera Jornada de Consumo (Consucolombia) que se llevará a cabo mañana y el jueves en Bogotá, hay otro elemento distintivo que diferencia a un país que apuesta por la cohesión social y la equidad imprescindibles para alcanzar los parámetros del primer mundo desarrollado: los consumidores.
 
Explica que una de las razones esenciales de la actual crisis de muchos países de la Ocde es precisamente que los bancos y empresas se habían centrado en sí mismos, en generar ingenierías financieras, costos engañosos para los clientes y vender caro lo que era barato para conseguir unos sueldos y bonos escandalosamente altos para los directivos y altos dividendos para los accionistas.

Por supuesto, “el perjudicado principal era el consumidor”, enfatiza Pineda, señalando que ese modelo ha fracasado de manera estrepitosa y la crisis hipotecaria en Estados Unidos junto con la quiebra del gigante Lehman Brothers en septiembre de 2008 han desatado un tsunami que todavía dista mucho de ser superado en la eurozona y en los Estados Unidos.
 
En la opinión del directivo, cualquier proyecto de país con criterios de justicia y armonía social y con vocación de un desarrollo económico sostenible debe tener en cuenta al consumidor como centro de las decisiones empresariales y económicas. “Sólo de esta forma se crea valor añadido y sólo con una economía real que provea de bienes y servicios necesarios a un precio ajustado en un mercado competitivo se puede progresar de verdad”, advierte Pineda.

Dice que se han dado pasos importantes como la sanción del nuevo estatuto del consumidor, llevada a cabo por el Presidente Juan Manuel Santos y que entró en vigencia el 12 de abril de 2012. La reforma, después de 30 años, ha incorporado elementos relevantes como la garantía sobre los bienes y servicios prestados en el país, prohibición de cláusulas abusivas, responsabilidad por los daños causados por productos defectuosos y severas multas por publicidad engañosa.

En definitiva, los 84 artículos de la Ley 1480 sitúan a Colombia a la vanguardia de la protección de los consumidores de América Latina. Pero, según concluye Pineda, no sólo se ha publicado esta Ley, el gobierno también trabaja en una agenda legislativa de consumo que incluye la Ley de Insolvencia Económica para Personas Naturales y el Proyecto de Ley de Libranza.                                                               

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?