| 5/31/1998 12:00:00 AM

Bonaire

Si quiere descansar después de la convención, Bonaire es el lugar perfecto. Es la isla más tranquila y segura del Caribe, el paraíso de los buceadores y una escuela de preservación marítima.



Su principal valor natural es el Parque Marino, en las aguas que rodean la isla y que fue declarado santuario marino desde 1979. Sus aguas son tranquilas y claras, con una visibilidad de hasta 30 metros, ideal para los aficionados a la fotografía submarina.



Los habitantes de la isla han montado una infraestructura alrededor del buceo, con sitios demarcados y boyas en las aguas profundas para que las anclas de los barcos no destruyan el coral. Por ello, los buzos deben pagar US$10 para bucear durante todo el año en uno de los cinco mejores lugares del mundo. Además, Bonaire cuenta con un equipo de emergencia de cámara hiperbárica y sistemas de oxigenación.



Kralendijk, la capital, está construida sobre un dique de piedra de coral. Sus monumentos principales son el fuerte Oranje del Eilands Kontoor, construido en 1837, la iglesia protestante de 1847 y los dibujos de origen indio en las rocas de Onimá. Al sur de la isla están los calderos de sal, donde los flamencos ofrecen al turista un espectáculo inolvidable; cerca de allí se encuentran las chozas donde vivían los esclavos que extraían la sal. Saliendo de los calderos de sal se encuentra Pink Beach, una playa rosada por el coral. Al norte hay otros dos santuarios de flamencos en el Lago Goto y el Parque Nacional Washington Slagbaai. Al norte está Rincón, la primera ciudad española y la más antigua de la isla, ubicada en una colina desde donde se puede observar parte de Bonaire.



Los amantes del deporte pueden practicar el wind surfing en Lac Bay, donde hay una montaña de concha en la playa. En Bonaire puede adquirir joyas, porcelanas, cristal, cuero, lienzos, perfumes, artesanías en madera y cuadros de artistas locales. La zona de compras está en el centro de Kralendijk.



Por la noche, después de haber buceado, el sitio de encuentro es el Karel's Beach Bar, frente al mar. Además, Bonaire tiene una cultura musical que se ha preservado con el transcurso del tiempo y está a disposición de los turistas en los diferentes hoteles y restaurantes.



Los que están listos a dejar sus prejuicios y disfrutar la naturaleza pueden ir al Hotel Sorobon, ubicado en la Bahía Lac, donde hasta la gerente anda desnuda. No hace falta equipaje.
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