| 12/1/2005 12:00:00 AM

E.U. ha contenido la inflación, pero con un costo

Muchos de los empleos que ahora están en el extranjero solían estar en Estados Unidos.

Aunque Alan Greenspan se ha granjeado elogios por su larga y exitosa batalla para contener la inflación, es el primero en reconocer que ha recibido mucha ayuda, incluida la de decenas de millones de trabajadores en China, India y el este de Europa.

La incorporación de todos esos obreros a la economía mundial ha facilitado la labor de la Reserva Federal para mantener a raya a la inflación al incrementar la competencia. Eso ha ayudado a conservar bajos los costos laborales (el mayor gasto de las empresas) y, como resultado, los precios.

Sin embargo, ha habido un costo: muchos de los empleos que ahora están en el extranjero solían estar en Estados Unidos.

La semana pasada, General Motors Corp. anunció planes para reducir más de la cuarta parte de sus empleos de manufactura en Norteamérica, (30.000 en total) y el cierre de 12 instalaciones para el 2008. Esos recortes se agregan a los más de 3 millones de puestos de trabajo en el sector de manufactura (uno de cada seis) que se han perdido desde mediados del 2000.

"Los empleos de manufactura en Estados Unidos han disminuido en los últimos cinco años, y muchos de ellos nunca volverán", dijo Mark Zandi, economista en jefe de Moody's Economy.com, una firma privada de consultoría.

Para aquellos trabajadores estadounidenses que aún tienen empleo, la presión sobre sus salarios se ha intensificado a medida de que las compañías usan la amenaza de trasladar más producción al extranjero (donde la mano de obra es mucho más barata) como una forma para extraerle concesiones a sus empleados en Estados Unidos.

Este fenómeno ha afectado con más dureza al sector manufacturero. Sin embargo, los trabajadores especializados en servicios también lo están resintiendo. La capacidad de transmitir enormes cantidades de información en forma digital a lugares remotos ha llevado a las compañías a enviar al extranjero los trabajos en áreas de tan alta tecnología como la arquitectura, los programas de cómputo, los servicios médicos y la ingeniería.

"Una cosa es festejar el haber mantenido a raya a la inflación, y otra es festejar que los estándares de vida estén estancados o descendiendo para la mayor parte de los trabajadores estadounidenses", dijo Thea Lee, director de políticas de la central sindical AFL-CIO.

Todos los bienes que fluyen desde el extranjero hacia el interior de Estados Unidos han producido un déficit récord en la balanza comercial que debe ser financiado con préstamos del extranjero.

Greenspan también tiene un punto de vista optimista sobre la forma en que Estados Unidos puede hacer frente al problema de los trabajadores que se han quedado desempleados o con salarios reducidos debido a la competencia extranjera.

Piensa que el país puede solucionar esta dificultad al educar mejor a los trabajadores, de forma que tengan las habilidades necesarias para los empleos de alta tecnología del futuro, en lugar de los trabajos que requieren poca preparación y que cada vez más se desplazan a países extranjeros.

Esa solución, piensa Greenspan, ayudará a combatir la creciente inequidad salarial en Estados Unidos.

FUENTE: AP
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