Opinión

  • | 2010/12/05 08:00

    ¿Soy responsable de lo que me pasó? Incesto padre – hij@

    ¿Seré normal algún día?, ¿pasarán estas pesadillas?, ¿hasta cuándo me seguirá afectando ese pasado?, ¿por qué soy tan miedosa en la vida?, ¿por qué le tengo tanto miedo al futuro y veo todo siempre negro? Opinión de Martha Escamilla R. y Lidia Gesteira Fernández.

COMPARTIR

¿Por qué no puedo alejar esas imágenes y estas sensaciones de mi cuerpo, si esto sucedió hace 20 años?, ¿por qué me siento tan confundida?, ¿por qué siento repulsión por mi cuerpo?, ¿por qué me hacía daño y me cortaba?, ¿por qué no soy capaz de decir no cuando no quiero algo?, ¿fue culpa mía?, ¿por qué mi mamá no hizo nada para detenerlo?

Se lo conté, pero lo único que conseguí fue que no me creyera y se enojara conmigo. “Nunca he hablado de esto con nadie”, “por mi culpa mi familia se desbarató”, dijo que me mataría si se lo contaba a alguien”, “se lo conté a un terapeuta pero me dijo que habían sido sólo unos mimos, pues no me había penetrado…. Pero si es así, ¿por qué me siento sucia y abusada?, “fui responsable de lo que ocurrió, no pude pararlo, fui débil”… Y si te cuento un secreto, ¿pensarás que soy mala? Fui abusada sexualmente por mi padre desde que tenía 8 años hasta los….

Estos son algunos de los planteamientos y preguntas con los que llegan muchas personas que han sido abusadas sexualmente a nuestra consulta. Si es este tu caso, queremos que sepas que lo lamentamos. Hemos visto a muchos adultos que han pasado por lo mismo y sabemos que es un acto atroz, confuso, humillante, que mata algo en ti y te rompe en mil pedazos. No existe en el mundo una justificación para que esto te haya ocurrido. No importan las circunstancias y tampoco hay nada que tú hubieras podido hacer, nada, para provocar el abuso. No importa qué edad tuvieras, que haya sucedido o que hayas hecho, nadie, escucha bien, nadie tiene derecho a mirarte, hablarte o tocarte con fines sexuales que te hagan sentir incomoda. No eras, eres o serás nunca culpable de haber sido abusada sexualmente. El abusador sólo aprovecho la oportunidad, tu vulnerabilidad e inocencia.

¿Te sientes culpable porque no pudiste parar el abuso?… Mira, todo niño es vulnerable e inocente, como un pajarito recién nacido donde el nido será su hogar que lo acunara hasta que le salgan plumas, crezca, se fortalezca y desarrolle habilidades para echar el vuelo por sí solo. Es el deber de los padres con este ser vulnerable e inocente, crear un ambiente de seguridad, amor, atención, aceptación, apoyo, empatía, guía, protección y validación a sus sentimientos y necesidades, para que desarrolle habilidades para estar en el mundo, aprenda a confiar en sí mismo y en otros, poner límites, etc. Cuando estas condiciones no se dan, el niño crece temeroso, desconfiado, y más aún cuando el agresor, la persona que se supone te debe cuidar y a quien quieres está en la propia familia. Cuando esto pasa, ¿qué esperanza queda?

¿Quién es este abusador con quien el niño se enfrenta? Es una persona que busca gratificación por medio de la agresión sexual forzada con niños, que controla, humilla y tiene el poder sobre ellos. Para lograr su cometido, esta persona buscara ganarse la confianza diciéndole que es un juego, que es su princesa, que todos los padres hacen esto con sus hijos, que le está educando para cuando se case, que es un secreto entre los dos, que le va a gustar mucho, etc. Si esto no funciona y el niñ@ se resiste, trata de confundirlo, empleará la manipulación emocional como chantajes, engaños, amenazas, hacerlo sentir que él es el malo, la violencia física, intimidarlo con un arma. En este momento el niño se siente atrapado y sentirá que no podrá hacer otra cosa que rendirse.

El abusador ve a los niños como si fueran de su propiedad, no puede ver el dolor que les causa, negará el abuso con vehemencia y solo bajo evidencias legales aceptará la acusación. Sin embargo dirá: “no fue grave”, “que fue culpa del niñ@”, “no le hice daño”, “él/ella me sedujo “, puede incluso culpar a la esposa porque ha faltado a sus obligaciones como mujer … Al pedófilo, no se puede ayudar porque no aceptan que tienen un problema, ellos reinciden y generalmente han abusado a más de un niño.

Entonces, tú que estás leyendo estas palabras, intenta explicarnos como hubiera podido defenderse una personita vulnerable e inocente, que no tiene un lugar o persona adonde ir a refugiarse y está en manos de una persona enferma que la usa para su propia satisfacción y es capaz de cualquier cosa para lograr su cometido. ¿Cómo podría defenderse esa criatura?, ¿hubiera podido correr o darle una patada? Recuerda una cosa, la persona adulta de hoy que lee esto, no es la misma de ese entonces. Ella no tenía la fuerza, los recursos y ni sabía lo que tú sabes hoy en día.

Ese niñ@ estaba tratando de sobrevivir, mientras hacía malabares con las mil preguntas que invadían su mente, con sus emociones, sentimientos y  miedos. A todo esto hay que añádele la confusión propia de la situación, que la persona que quiere y debe cuidarlo le está haciendo esto, el no entender que sucede, todo sigue en casa como si nada, nadie dice nada aunque las señales son evidentes y el cuerpo duele físicamente y el alma se va apagando poco a poco.

¿Por qué no fui capaz de decir nada?
Pero ¡claro que lo hiciste! Las palabras no son la única manera de expresarse. Luego de ser abusada, amenazada, golpeada, chantajeada y de no tener el lenguaje para hablar de lo ocurrido, es probable que mostraras cambios en tu comportamiento, rechazaras a tu padre, intentaras fugarte de casa, te cortaras, intentaras suicidarte, tuvieras bajo rendimiento escolar, pesadillas, temor a dormir sola, hiperactividad, nerviosismo, necesidad de dormir con la luz encendida, no comías o lo hacías compulsivamente, tenías infecciones urinarias, etc. Tú hablaste, hablaste con unos ojos suplicantes que pedían que se dieran cuenta de lo que sucedía, simplemente no te escucharon. Era tarea de tus padres darse cuenta.

Para una madre es doloroso enterarse del abuso que cometió su esposo. Siente dolor, traición, rabia, confusión, culpa, vergüenza. Tiene emociones encontradas pues puede implicar terminar con su matrimonio, empezar todo el proceso, la denuncia y demanda judicial, los exámenes médicos etc. Tristemente muchas madres niegan lo sucedido a pesar de las evidencias o las señales enviadas por el hijo. El miedo a perder a su pareja, la vergüenza, la presión económica o quizás porque ellas también fueron abusadas y están desconectadas de ellas mismas y su dolor, hacen que no puedan ver o creer lo que le sucede a su hijo.

Existe una manera de salir de esas pesadillas, de esa vergüenza, de esos miedos. El primer paso es “revelar el secreto” buscar ayuda profesional con una persona que sepa y tenga experiencia trabajando con abuso sexual. Una persona con la que puedas hablar, te apoye, comprenda, te ayude a entender de donde vienen tus síntomas y te ayude a reprocesarlos, no desde la cabeza, sino trabajando con el cuerpo. Existen modelos terapéuticos especiales para ello. Las personas que van a nuestra consulta y nos cuentan lo ocurrido, dicen que sienten un gran alivio, al entender que lo sucedió no fue culpa de ell@s, que los síntomas que están teniendo son normales, teniendo en cuenta la situación anormal que vivieron. Así, la confusión, el miedo, la ira, la culpa y la vergüenza se van trasformando en tranquilidad, confianza y seguridad en sí mismas. Y esas imágenes intrusivas van desapareciendo, no porque traten de reprimirlas, sino porque al reprocesarlas ya no están más ahí, quedan en el pasado. Aunque no es consuelo, queremos que sepas que según en Consejo de Europa, allí 1 de cada 5 niños, son abusados sexualmente y según el World Health Organization (WHO), en todo el mundo se estima que aproximadamente 40 millones de niños cada año menores de 15 años, son abusados.

Empieza a cuidar de ti, a conocerte, a perdonarte por haber creído que eras culpable, tienes derecho a ser feliz, honra el Ser que hay en ti, recupera tu cuerpo. Muchas personas han estado fuera de su cuerpo la mayor parte del tiempo para sobrevivir. Ahora es tiempo de vivir dentro de tu hermoso cuerpo. Una vez alguien nos dijo, “el sentirte culpable no quiere decir que seas culpable”…

Cuéntanos qué sientes tú…

__

* Martha Escamilla R.
Psicóloga especializada en Trauma
www.traumatreatments.com

 

* Lidia Gesteira Fernández.
Experta Universitaria en Mediación y Orientación Familiar, Psicóloga
Pedagoga- Neuropsicóloga y maestra en educación Infantil
España
lidiagesteira@gmail.com

 

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 562

PORTADA

¿Qué va a hacer Carrasquilla después de la regla fiscal?

Las últimas semanas han sido bastante agitadas desde la perspectiva empresarial y económica. El comité consultivo de la regla fiscal decidió conceder un margen de maniobra al Gobierno en materia de gasto y endeudamiento, al flexibilizar algunos puntos el nivel de déficit fiscal permitido para 2019 y 2020.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en DINERO Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com
Su código de suscripción no se encuentra activo.