Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Opinión

  • | 2018/09/23 00:01

    Quiero romper el silencio

    La vida me ha puesto en frente gente especial. Gente que creo que debía conocer para juntar energías.

COMPARTIR

Un día una amiga en común nos presentó. Un café bastó para entenderla y para ver la fuerza que la llena de amor por lo que hace. Maisa Covaleda. Una guerrera que decidió armar su fundación y encontrar aliados para romper el silencio.

Silencio de mujeres maltratadas, abusadas, golpeadas, desprotegidas por una justicia tibia y hasta amparadas por madres que sin ser solidarias defienden a sus hijos agresores buscando la culpabilidad en las mujeres con frases como “se lo habrá buscado”.

Hablar con Maisa es una conexión que me encanta. Su fuerza, su valor y sus ganas de ayudar me inspiran por que muchas veces queremos ayudar pero no sabemos cómo.

Hablamos mucho y vamos a trabajar muchos temas que seguro van a poder ayudar a construir una mejor sociedad para su hija y la mía. Descubrí igual que el abuso no es solo físico y que la mayoría de mujeres hemos pasado por abusos sicológicos no solo con las parejas sino en el mundo organizacional.

Le recomendamos: Simplemente Paula

Me dí cuenta que no entendemos el maltrato. Que todo se justifica siempre en otros porque es más fácil y que el mundo sigue siendo machista. Viví maltrato organizacional en varias ocasiones, pero tal vez mi ímpetu y mi personalidad fuerte terminaban defendiéndome sin darme cuenta.

Alguna vez un líder de la alta gerencia me sugirió que mas bien me fuera a hacer galletas para mi marido en vez de discutir temas estratégicos de negocio.

En otra ocasión también recibí un comentario de un directivo diciendo que mejor “no insistiera con un tema de negocio, que yo había nacido para ser bonita y ya”, otro día en una reunión internacional un muy importante personaje europeo me mando quitar de al lado en la cena porque necesitaba hablar con otro europeo sobre temas importantes. Claramente no había medio tema entre ellos por que habían estado toda la tarde juntos y pude escuchar que solo hablaron de cosas banales.

Estas historias , que son de las más suaves, simplemente pasan, a nadie le importa y al final terminan siendo maltratadoras. Pero para eso no hay ley clara ni dentro de las empresas (seguro en algunas sí pero no en la mayoría).

No se pierda: Construye tu vida, no tu marca

Me hicieron bullying en organizaciones teniendo cargos directivos y al final la culpable terminaba siendo yo por mi carácter frentero y mi falta de “comportamiento político”.

Hay que romper el silencio. El silencio ante el maltrato, ante la mala energía y la maldad de gente que quiere dañar a otra sin medir consecuencias de lo que hay detrás de cada historia.

La historia de Eileen de la pasada semana está llena de un imaginario terrible y confuso. Escuché en una sala de espera que alguien (mujer) decía que se lo había buscado por borracha y grosera. Por supuesto no valido la grosería ni la agresividad de nadie, pero jamás podría entender cómo alguien se merece una golpiza de semejante nivel bajo ninguna circunstancia.

Sin hablar de género más bien de sociedad, los seres humanos debemos respetarnos. Entender la diferencia y dejar fluir. Está bien que todo el mundo no me guste (parte de los procesos sociales) pero, ¿por qué mucha gente entra a destruir a los demás solo porque a su juicio tiene la razón y ya?

Hay que romper el silencio de todo tipo de abuso. Del maltrato de las organizaciones cuando hacen injusticias que no pueden probarse e intimidan con su estructura legal, de los hombres que maltratan con comentarios manipuladores a sus parejas, a las mujeres que hablan mal de otras y se encargan de dañar su imagen y, por supuesto, de cualquier factor de violencia física.

Lea también: Hasta siempre

Maisa Covaleda es un ejemplo de valentía. Gracias a su Fundación muchas mujeres están empoderándose para no dejarse maltratar.  El maltrato no solo se da cuando sale sangre, hay otro que es igual de doloroso y más difícil de probar… el sicológico, el reputacional, en el que la ley aún se muestra tibia.

Yo quiero ayudar a Maisa y a todas las mujeres a romper el silencio. Que no sea más tibia la ley ni dentro de una empresa ni en la sociedad. ¡Ni una más!

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 600

PORTADA

Así ha sido la transformación digital a la colombiana

Cada vez más empresas cambian su forma de hacer negocios para sacarle provecho a la tecnología, pero el país aún sigue rezagado en los preparativos para la cuarta revolución industrial. Conozca algunos casos excepcionales que demuestran que Colombia sí ha evolucionado.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en DINERO Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com
Su código de suscripción no se encuentra activo.