JOSÉ MIGUEL SANTAMARÍA

Nos tenemos que reinventar

No podemos desfallecer los que defendemos los principios de la libre empresa, la inversión extranjera y las libertades, pero tenemos que reinventarnos en este nuevo paradigma para lograr que nuestros jóvenes nos compren nuestra idea de país.

José Miguel Santamaría, José Miguel Santamaría
3 de mayo de 2019

La historia de la humanidad va cada día más rápido, los desarrollos tecnológicos e industriales hacen que lo que hoy sea una novedad mañana no lo sea, o lo que era un sueño o una ilusión sea una realidad, es por eso que debemos reinventarnos cada día, la monotonía dejó de ser una alternativa si queremos ser cada vez más competentes y participar en nuestra propia historia.

Alguien decía que si los automóviles se hubieran desarrollado a la misma velocidad que los computadores podrían alcanzar hoy una velocidad de más de 200.000 kilómetros por hora, los detractores de esta teoría argumentan que sería peligroso resetear o apagar un carro con personas a esa velocidad como se apaga un computador cada vez que se bloquea, aunque los dos argumentos tienen razón, la realidad es que los avances tecnológicos han superado todas las expectativas.

Cuando veíamos ‘Los Supersónicos‘ ese futuro lejano era esta época, y realmente en lo único que fallaron fue en los carros voladores, aunque no estamos lejos.

Lastimosamente las relaciones interpersonales no evolucionan de ninguna forma a la misma velocidad, es más, cada día se complican más, las personas son cada vez más intransigentes y las ideologías se han ido a extremos complicados.

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Las tecnologías de la información y la conectividad  cambiaron nuestras vidas, la vida hoy sería impensable sin un celular, las redes sociales o el wifi.

Muchos pueden pensar en el deterioro de la sociedad, de la cantidad de casos de corrupción que vemos cada día, de los robos, de las manifestaciones, de las movilizaciones sociales, y la verdad eso no ha cambiado, lo que ha cambiado es la información que tenemos de esos eventos, dejamos de depender de unos pocos medios de comunicación que cubrían lo que ellos querían a que cada ser humano es un periodista o comunicador en potencia, nada queda escondido en estos días.

Los últimos años para América Latina han sido muy complicados, el nacimiento de movimientos de izquierda con liderazgos populistas nos han postrado económicamente y han deteriorado nuestras posibilidades de crecimiento económico, pensar que el Estado todo lo puede regalar y que la empresa privada es el coco ha sido nefasto, esa filosofía que el trabajo es dignificante dejó de ser prioridad. Aunque ya queda poco de esto, el daño en la sociedad está hecho, gran parte de nuestra juventud está desorientada

Es gratificante ver lo que está sucediendo en nuestra madre patria, después de tener cerca la hecatombe con Podemos, un grupo de izquierda financiado por el chavismo, ha aparecido Vox, un movimiento o partido de derecha que hoy en las elecciones dará un gran golpe, los españoles han entendido que lo regalado sale caro y que el esfuerzo y el trabajo son la manera para salir adelante.

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En Colombia aunque no sufrimos de la peste del socialismo del siglo XXI de frente sí nos dejaron rastros que debemos combatir, el muro de contención de esta peste fue Álvaro Uribe Vélez y su seguridad democrática.

Todavía no hemos dimensionado el daño inmaterial que el desgobierno de Santos le hizo al país, el desprecio por la ley, por la democracia, el todo es comparable y negociable a cambio de prebendas nos minó la sociedad.

No podemos desfallecer los que defendemos los principios de la libre empresa, la inversión extranjera y las libertades, pero tenemos que reinventarnos en este nuevo paradigma para lograr que los jóvenes nos compren nuestra idea de país, me niego a creer que nuestro futuro sea ver marchas y manifestaciones violentas donde el respeto por nuestras leyes, la autoridad y tradiciones no exista.

Recuperemos nuestra patria.

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