Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Opinión

  • | 2020/06/25 00:01

    Cómo se superan las crisis: ¿qué tal lo estamos haciendo?

    Estamos desperdiciando el momento para hacer grandes cambios que son necesarios, pero todavía podemos superar con éxito esta crisis.

COMPARTIR

En su último libro titulado Crisis, Jared Daimond identifica los comportamientos que más ayudan a los países a superar las crisis. Estos son los seis más importantes: (1) reconocer que hay una situación de crisis; (2) aceptar la responsabilidad del cambio, en lugar de simplemente culpar a otros o hacerse la víctima; (3) separar con una barrera aquellos aspectos de la vida nacional que necesitan y pueden ser cambiados de aquellos otros que, aunque no funcionen bien, no son cruciales para superar la crisis y puede resultar abrumador tratar de cambiar; (4) acudir a los países que pueden ofrecer ayuda; (5) identificar las soluciones que han descubierto otros países frente a situaciones semejantes; y (6) ser paciente y reconocer que no todo se resuelve al primer intento. ¿Cómo luce el país actualmente a la luz de estos criterios? Vamos uno por uno.

Reconocer que hay una crisis. El Gobierno reconoció muy temprano la gravedad potencial de la pandemia y en consecuencia adoptó medidas de aislamiento, programas de transferencias sociales y, junto con el Banco de la República, políticas para irrigar liquidez y facilitar crédito a las empresas. También tomó medidas oportunas para fortalecer su propia posición de liquidez y de financiamiento, tanto en el mercado nacional como de fuentes externas. Fue, en cambio, más lento en establecer un programa de subsidios a la nómina para reducir la quiebra de empresas y la consecuente destrucción de empleos, que resultó siendo masiva (5,4 millones de empleos perdidos en abril). Y ha sido reacio a reconocer el riesgo de que tengamos una crisis fiscal muy profunda en los próximos años.

Aceptar la responsabilidad del cambio. El Gobierno no ha rehuido responsabilidades para tomar las medidas mencionadas. Antes bien, ha sido celoso de su autonomía frente a los gobiernos subnacionales y ha coordinado exitosamente con el Banco de la República las decisiones macroeconómicas. Tampoco ha señalado a la oposición política o a las organizaciones privadas como responsables de errores que se hayan podido cometer. Sin embargo, no ha dado señal alguna de que se necesita un nuevo contrato social para poder continuar prestando ayudas a familias y empresas sin generar un descalabro fiscal, una crisis externa y, como posible resultado, una depresión económica prolongada o un gobierno populista. Tampoco ha mostrado liderazgo estratégico para influir en las decisiones del Congreso, los gremios u otras instituciones.

Lea también: El escenario malo

No hay bienestar sin comunidades vigorosas

Lo que se necesita cambiar y lo que no. El Gobierno no parece tener claridad sobre qué aspectos de las instituciones y las políticas públicas necesitan cambios. Podría decirse, más bien, que el Gobierno actúa como si no se requiriera ningún cambio fundamental. Ha acudido al artificio de siempre para aplazar los cambios: crear “misiones” para asuntos sobrediagnosticados, como la reforma laboral o la internacionalización de la economía. Y no ha hablado de ningún tipo de reformas estructurales en asuntos como la protección social universal y el régimen tributario, que la mayoría de analistas consideran esenciales, no solo para el buen desempeño futuro de la economía, sino para la armonía social.

Acudir a otros países. El gobierno ha sido proactivo en este frente, como lo evidencia la renovación del crédito flexible del Fondo Monetario Internacional por valor de 11.300 millones de dólares, la exitosa colocación a comienzos de junio de títulos de deuda pública por 2.500 millones de dólares en los mercados internacionales y la búsqueda (con logros hasta ahora muy modestos) de apoyos internacionales para sufragar los gastos de protección social de los inmigrantes venezolanos. Ha sido bastante tímido en buscar ayuda para mejorar la dotación hospitalaria y la provisión de material sanitario y de testeo. Algunos alcaldes y diversas organizaciones privadas han sido más eficaces en estos asuntos.

Identificar las soluciones que han encontrado otros países. Puesto que esta es una crisis sin precedentes, no hay un catálogo de soluciones comprobadas. En asuntos de control de los contagios, Colombia aprendió a gran velocidad de las experiencias exitosas de algunos países asiáticos. Los principios básicos del PRAS (pruebas, rastreo y aislamiento selectivo) se adoptaron rápido en Colombia, aunque con éxito muy variado por regiones. Pero el gobierno ahora parece estancado en una estrategia de confinamiento insostenible, orientada a minimizar los contagios y el uso de las unidades de cuidado intensivo como si pudiéramos escapar indefinidamente de la pandemia.  

Lea también: Los que se van a vivir a otra ciudad del país

Ser paciente e intentar cuantas veces sea necesario. Este comportamiento no es el más frecuente. Más bien, el Gobierno ha sido tozudo en sus enfoques iniciales, como el confinamiento y la ayuda a cuentagotas para los más necesitados. Si el Gobierno ha escuchado a alguien, ha sido a las grandes empresas, especialmente del sector financiero (por ejemplo, cuando desistió de trasladar a Colpensiones los afiliados de las AFP mayores de 50). Hasta ahora no ha tocado ningún privilegio y en los temas estructurales ya mencionados la negación ha prevalecido sobre la duda y la experimentación.

Pero la crisis hasta ahora comienza. Este intento de evaluación es muy prematuro y parcial. Todavía tenemos buenas posibilidades de superar bien esta crisis.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 592

PORTADA

Coronavirus: ¿vamos perdiendo la pelea?

En los próximos dos meses, Colombia llegará a su pico de contagios de coronavirus. A final de año o antes podría alcanzar los 3,6 millones de infectados y superar los 40.000 muertos, según estimaciones del Gobierno. Luego de tres meses de confinamiento, apenas viene lo más duro.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en DINERO Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com
Su código de suscripción no se encuentra activo.