Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Opinión

  • | 2020/04/11 01:45

    Durante el coronavirus el interés es el rey

    Las medidas impulsadas por el Gobierno para enfrentar la crisis deben incluir la reducción de las tasas de interés de los nuevos créditos.

COMPARTIR

El choque en la demanda causado por el aislamiento preventivo para evitar que el coronavirus desborde la capacidad instalada del sistema de salud, sin lugar a duda va a implicar un frenazo en la economía, las cábalas van desde fuertes contracciones del 6% del PIB hasta algunas más optimistas de un crecimiento del 0% equivalente a un estancamiento. A decir verdad, es prematuro cuantificar la magnitud, lo que sí es cierto es que habrá una dura contracción, y con ello un fuerte aumento del desempleo, e incremento de la informalidad.

En el escenario que se está viviendo las medidas adoptadas por el Gobierno son lógicas: proteger el empleo, llevar dinero y ayuda a los hogares mas vulnerables, tratar de fortalecer el sistema de salud, y generar líneas de crédito blandas para las pymes que responden por el 80% del empleo formal son medidas necesarias en la inmediatez. Pero, lo que va a determinar el efecto de esas medidas en el aparato productivo y en el empleo es el costo medido en tasas de interés al que las empresas, especialmente las pymes, puedan acceder a crédito y al refinanciamiento de sus deudas. Por eso las medidas para enfrentar la crisis deben incluir la reducción de las tasas de interés de los nuevos créditos.

La inversión desde las empresas se volverá a mover si se cumplen dos condiciones. Una, que la demanda desde los hogares vuelva y puedan hacer sus gastos como lo venían haciendo o inclusive aumentarlos vía endeudamiento. Dos, que las tasas de interés a las que financien sus nuevos créditos sean moderadas para que en el futuro puedan afrontar los pagos tanto de interés como de capital. Si ambas condiciones no llegan, lo más seguro es que las empresas renunciarán a recibir endeudamiento para financiar costos fijos como la nómina, y preferirán reducirlos, lo que en términos del empleo significará despidos con descenso de operaciones.

El gasto en los hogares va a volver si sus ingresos también lo hacen, es decir si recuperan sus empleos o pueden financiar una parte de sus gastos con préstamos que puedan devolver a tasas de interés bajas. Si los empleos no regresan, o es caro el financiamiento, sencillamente el consumo va a caer y permanecer estancado y con ello la economía sumergida en la recesión. Hay que recordar que el consumo responde por el 65% del crecimiento. 

En la coyuntura y en el futuro inmediato el interés será el rey, porque determinará el costo del apalancamiento de la economía, y el costo de lo que le valdrá a las empresas recuperarse y a los hogares reactivarse. Por eso es fundamental que el Presidente con su gabinete de ministros, los gremios de la producción y el Congreso se involucren de fondo en abrir un diálogo con el sector financiero para que se rebajen las tasas de interés en los nuevos créditos, desde el consumo hasta la cartera comercial, incluyendo obviamente la cartera hipotecaria. 

Con tasas de interés del 29% para la cartera de consumo (hogares), e intereses de la cartera comercial (empresas) que arrancan en el 11% y pueden ir hasta el 17% dependiendo del tamaño y sector de las empresas, va a ser mucho más complicado que la economía funcione en el presente, y se recuperarse en el futuro cercano, por lo tanto reducir el costo de capital de las empresas y de financiamiento de los hogares es una tarea fundamental, si no se hace se pierde una parte de los esfuerzos económicos actuales. Espacio para disminuir las tasas si existe puesto que las colocaciones de deuda bancaria con la cual fondean el crédito tienen tasas menores al 7% anual.

Habrá quien diga que la rentabilidad de los activos bancarios va a caer y con ello los bancos se volverán más exigentes para otorgar y desembolsar créditos. La realidad es que ya lo están haciendo, porque independientemente de la tasa de interés que cobran lo que evalúan es la capacidad de pago de los prestatarios, que está afectada para toda la economía en general. Es mejor reducir tasas de interés y refinanciar a menor tasa, que enfrentar una moratoria generalizada con deterioro de las garantías bancarias y terminar con odiosas bajas de saldo de la cartera castigada.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 602

PORTADA

Mercado Libre le apuesta a ser la empresa fintech más grande de Latinoamérica

Esta compañía logró convertirse en el gran disruptor del comercio electrónico en América Latina. Hoy quiere serlo en el mundo financiero. Marcos Galperin, CEO y cofundador, le contó a Dinero sus planes y cómo se preparan para ello.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en DINERO Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com
Su código de suscripción no se encuentra activo.