Opinión

  • | 2018/04/10 00:01

    China convierte su guerra comercial con Trump en una carrera de resistencia

    Estas son las alternativas que el país asiático utilizará para responder a la estrategia comercial de EE.UU. Retaliaciones comerciales, la nueva Ruta de Seda, desapalancamiento del sistema financiero y hasta flexibilización del sistema cambiario son algunas de las alternativas.

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Trump ha lanzado una flecha directa al corazón del plan chino de convertir a ese país en una potencia manufacturera para el año 2025. Los objetivos de estas barreras arancelarias se enfocan en bienes críticos para el desarrollo tecnológico de China como aparece en la siguiente tabla:

                                  Tabla de bienes y déficits de EE.UU con China. Fuente: World Trade Organization, Department of commerce.

En este sentido, ese país presentó un plan de tarifas equivalente a US$50.000 millones. A su vez, Trump redobló la apuesta en US$150.000 millones. En este escenario, China no puede hacer una retaliación equivalente porque no importa suficiente productos. ¿Cuál será la respuesta del país asiático?

Devaluar el Yuan, un golpe concentrado

China puede responder con una devaluación competitiva parecida a la del 2015. Sin embargo, el valor de las tarifas debe ser igual a una devaluación mayor al 15%.

El problema es que la deuda corporativa china es superior al 170% del PIB, con una devaluación de este tamaño que crearía una crisis de deuda corporativa para ese país.

Vender los tesoros de EE.UU, un ataque a la yugular

Actualmente, China es el gobierno extranjero con más tesoros americanos. Por eso, una venta masiva de estos títulos causaría un pánico financiero que crearía mucha presión para gobierno Trump. El plan de diversificación de China cubriría el oro, el Euro y el Yen. La reconfiguración de la canasta de monedas objetivo, al cual se encuentra atado el Yuan, implicaría una apreciación frente al dólar que deteriora aún más las exportaciones de ese país. Lo que haría a esta estrategia muy costosa.

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En el corto plazo China está atrapada en una encrucijada que en cualquiera de las potenciales retaliaciones causaría un menor crecimiento económico. Es ahí donde radica la mayor diferencia entre los liderazgos estadounidense y chino: el primero se enfoca en el corto plazo, mientras el segundo se prepara para una carrera de resistencia.

Por lo tanto, la prioridad del primer ministro chino, Xi Jinping, es preparar a la economía China para que esta no dependa de las exportaciones, sino de un mercado de consumo interno que pueda sostenerse ante los embates externos. La primera tarea de Xi Jinping es convertir la deuda corporativa en deuda nacional y así manejarla en moneda local. Además, deberá iniciar el desapalancamiento de las corporaciones chinas.

Cuando el desapalancamiento sea una realidad, Xi Jinping podrá impulsar reformas que le permitan crear un sistema cambiario flexible para que el Yuan se convierta en la moneda más usada en el Pacífico y el Indico. De esta manera, la dependencia del dólar como activo de reserva disminuirá notablemente.

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En el corto plazo, todas las anteriores medidas implican un decrecimiento de las reservas Chinas, lo que en un sistema monetario con tasa fija se traduce en menor crecimiento económico. Esto quiere decir que habrá una disminución del crecimiento en China y una menor demanda de materias primas. Sin duda, esto tendrá un coletazo en países emergentes como Rusia, Brasil, Colombia y México.

Quiero recalcar que el desarrollo de una guerra comercial implica que el dólar se encuentre débil, contra un Euro o Yen Japonés fuertes. Pero esto no significa que el dólar esté debilitado frente a las monedas de los países emergentes. Al contrario, desde enero de 2018, el Real brasileño y el Rublo ruso se han debilitado frente al Yen, lo que muestra que está empezando un proceso de desapalancamiento importante en los mercados emergentes. 

Una muestra de este escenario es que las acciones de Franklin Templeton, el mayor inversionista en mercados emergentes, han caído más del 24% desde principio del 2018.

No olvidemos el proverbio africano que dice:

“Cuando los elefantes luchan la hierba sufre”

¿En qué lugar del campo de batalla nos encontramos?

 

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