| 3/22/2018 12:01:00 AM

Ellos decidieron desconectarse de sus celulares

Lograr que una persona apague su celular es toda una hazaña para una sociedad que pasa sus horas frente a los dispositivos móviles.

Más de 35.000 ‘sleeping bags‘ para celulares, fueron vendidos hace algunos días por el proyecto Día Nacional de la Desconexión en los Estados Unidos, “un respiro global de la tecnología”. Consiste en una bolsa mediana en la que el celular queda guardado.

La organización Reboot, que encabeza esa iniciativa, asegura que recibió reportes de más de 60.000 personas que afirmaron haber apagado sus celulares por 24 horas.

Esa es toda una hazaña para una sociedad que pasa las horas frente a los dispositivos móviles. Desde que se incrementó el uso de esos aparatos tecnológicos, los teléfonos inteligentes se han tomado la vida de los usuarios para una infinidad de funciones: escuchar música, chatear, tomar fotos, revisar redes sociales, entre otros.

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Sin embargo, la academia y organizaciones de la salud han advertido sobre los problemas que pueden surgir tras el interminable flujo de información y estímulos que generan los teléfonos móviles. Uno de esos es los estragos que pueden generar en la capacidad de enfocarse en una tarea a la vez, sin contar problemas físicos que se pueden originar por movimientos repetitivos como el síndrome del túnel carpiano, tendinitis y cefalea tensional.

Una encuesta, realizada por Deloitte en 2017, arrojó que el 47% de los usuarios de teléfonos inteligentes en Estados Unidos han hecho algún esfuerzo por limitar el uso de sus teléfonos en el pasado.

Algunas de las formas más populares para desconectarse, según el reporte, son mantener el teléfono fuera de la vista, guardado en algún bolsillo o bolso y desactivar las notificaciones. No obstante, la atracción por las redes sociales, como Facebook, Twitter e Instagram, sigue siendo uno de los factores más difíciles de controlar. Solo el 30% de los propietarios de teléfonos inteligentes han logrado reducir el tiempo que dedican en su dispositivo.

Otra de las recomendaciones del reporte es eliminar aplicaciones y apagar o alejar el celular durante las noches.

El 45% de los estadounidenses aseguran que revisan su celular 47 veces al día y el 85% del uso es atribuido para chatear con amigos y familiares.

El 80% dice usarlo por lo menos durante una hora o menos antes de dormir, de los cuales, el 35% asegura hacerlo por 5 minutos.  

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Para la campaña, el escritor David Sax hizo un escrito en el que describió qué pasa después de desconectarse. En su manifiesto, fue enfático en que “apagar el teléfono es fácil, solo presiona el botón durante unos segundos y se apaga”.

Pero aseveró que desconectarse es solo el primer paso, porque se crea un espacio que si no se llena puede convertirse en un vacío.

“Nuestros dispositivos pueden ser necesarios para el trabajo o el juego, pero en la mayoría del tiempo son obstáculos (..) Una forma de abordar este problema es pensar en las cosas que amamos en nuestros teléfonos o computadoras, y luego buscar las versiones analógicas (es decir, no digitales) de eso. Si eres un adicto a las noticias, sal y compra el periódico de fin de semana más grueso que puedas encontrar, extiéndelo en el sofá y lee cada sección con una taza de café gigante”, propuso Sax.

Otro autor que lidera la tribu de los ‘desconectados’ es el autor español Enric Puig, quien hizo el libro ‘La gran adicción’, en el que reunió a personas que, por distintos, motivos se habían desconectado completamente del internet.

En esa publicación cuenta cómo transcurre su vida sin un teléfono inteligente y cómo limitó su uso de internet al mínimo a situaciones particulares como presentar una declaración de renta, revisar un correo o el estado de una cuenta de banco.

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