| 12/20/2018 3:37:00 PM

Grandes empresas se le miden a la ‘oficina compartida’

Según WeWork, el 29% de sus miembros ahora son empresas con más de 1.000 empleados que quieren sumarse a la tendencia de la oficina compartida.

El concepto tradicional para una compañía que tiene más de 1.000 colaboradores es tener una sede principal que, en muchos casos, es de su propiedad y en donde ubican en el último piso al presidente de la firma.

Llama la atención que en la imponente Torre Bellini de WeWork en Buenos Aires (Argentina), forrada de vidrio, tres nombres se destacan en amarillo, en un letrero, al costado de un ascensor; Almundo, Wyndham y Manpower Group. Se trata de tres grandes empresas que tienen separados para sus operaciones 6 de los 25 pisos que tiene una de las 46 icónicas edificaciones de la ‘startup’ en América Latina.

WeWork es una compañía valuada en US$20.000 millones por su agresiva expansión por el mundo, llevando el mensaje del trabajo compartido o ‘coworking’. Es un modelo que en Colombia también han replicado empresas como Spaces, Work&Go y Primemyoffice.

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Lo que inicialmente sonaba como una idea exclusiva para ‘freelancers’ y emprendedores está cambiando la manera de trabajar en el mundo. Cálculos estiman que para una firma tradicional pasar sus operaciones a un lugar de trabajo compartido, puede llegar a ahorrarle costos de hasta 30%.

En Ciudad de México (México) el Banco Santander se atrevió a ubicar 1.000 de sus colaboradores en un edificio de WeWork que tiene capacidad para 1.600 personas. De un día para otro estaban trabajando en un ambiente diferente que, sin embargo, no es para todo el mundo.

Para Eduardo Molina, director de expansión de WeWork en América Latina, la gente quiere estar en un espacio que invite a ser productivo, a ser creativo y en el que se tengan oportunidades de ir juntando un poco la vida personal con la vida profesional.

“Las grandes corporaciones quieren atraer talento y retenerlo, se están acercando a nosotros porque saben que dentro de nuestros espacios encontrarán un ambiente que permite eso. Se vuelve muy importante que si quieres atraer a la gente que hoy forma gran parte de la fuerza laboral, tienes que ofrecerles un espacio donde puedan, todo tipo de personas, ser productivas y estar contentas de estar en el trabajo”, le dijo Molina a Dinero.

Los miembros ‘enterprise’, es decir, este tipo de empresas, han ido sumándose a la tendencia y representan el 29% del total de los miembros de la empresa que además asegura que el 30% de las compañías que hacen parte del listado Fortune 500 hacen parte de su comunidad.

Este año se conoció que WeWork es el mayor ocupante de oficinas en Manhattan y Washington DC. (Estados Unidos), así como en Londres (Reino Unido).

Mudarse a espacios como estos requieren, según Molina, voluntad de los directivos para decidir hacia dónde va la empresa, mostrando ganas de innovar y responder a las necesidades del equipo.

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“Si no se toman esas decisiones, va a ser más complicado que la empresa siga creciendo u operando porque el talento no va a ir a un ambiente donde no se siente cómodo, donde la gente no está tranquila. No solo en el ambiente de trabajo, en otras industrias de viajes y movilidad hay interés de hacer uso de los recursos de una manera más eficiente”, sostiene.

En Colombia compañías como Avianca, Accenture y AT&T han movido algunos de sus equipos a este tipo de espacios, que tienen distintos tipos de integración. Hay empresas que llegan a tomarse un piso completo accediendo a servicios compartidos y otros privados.

“Cuando fomentamos este encuentro entre grandes corporaciones y pequeños emprendedores, se genera una conexión nunca antes vista del sentido de comunidad. Si necesitas urgente un diseñador gráfico, seguro lo encuentras en el piso de abajo”, explicó a Dinero Natalia Escudero, directora de la comunidad de la Torre Bellini de WeWork en Buenos Aires (Argentina).

Existen otras, como el banco Itaú en Brasil, que decidieron seguir teniendo su propio edificio pero buscaron a WeWork para que les diseñara, construyera y operaran el lugar con la cultura del trabajo colaborativo.

El 2018 de WeWork inició con 10 edificios en América Latina y lo termina con 46, con una capacidad para 60.000 personas, la cual piensan ampliar en 2019 con 80.000 personas más en 60 nuevas construcciones.

En Colombia van cinco edificios de la compañía en Bogotá y Medellín. Para el próximo año esperan duplicar esa operación entrando a Barranquilla y Cali.

En esas ciudades están buscando espacios en construcción que tengan por lo menos 3.500 metros cuadrados, con espacio suficiente para armar una comunidad sólida, que tengan luz natural que ayude al diseño de la experiencia y una ubicación estratégica que invite a la gente a llegar por medios de transporte alternativos.

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EDICIÓN 562

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