| 11/10/2016 12:00:00 AM

Un oleoducto se convierte en la 'manzana de la discordia' para vía de 4G

Uno de los tubos que saca el petróleo de los Llanos Orientales hacia Coveñas se convirtió en un verdadero dolor de cabeza para uno de los consorcios del programa 4G. El oleoducto y la vía se cruzan en 77 puntos, 4 de ellos son críticos.

El tubo lleva el petróleo que sustenta una buena tajada de la economía, mientras que la vía permitirá mejorar la conectividad del país y la competitividad de los productos en las regiones. A primera vista parecen dos asuntos positivos e independientes, pero en una zona central de Antioquia estos dos tipos de infraestructura se cruzan tantas veces que uno y otro interés entran en choque. Es todavía más delicado porque estamos hablando no de uno sino de dos tubos que van de manera paralela. Se trata de los ductos de Ocensa y el Oleoducto De Colombia (ODL), que en conjunto pueden llegar a transportar más de la mitad del petróleo que produce cada día el país.

Cualquiera diría que para eso está la ingeniería y que debe haber todo tipo de opciones, como cambiar el trazado de la vía o trasladar los tubos. Sin embargo, en uno de estos puntos de cruce más críticos, y tras varios análisis y deliberaciones por parte del concesionario y la misma Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), la única solución posible es poco menos que exótica. “Las dificultades topográficas de esta zona conllevan una única salida, que es mantener los tubos donde están y construir la vía por debajo de estos”, explicó a Dinero el empresario Menzel Amín, presidente de KMA, constructora que hace parte de este proyecto 4G, denominado Autopistas del Nordeste.

Lea también: ¿Cómo va el cierre financiero de las primeras vías 4G?

En un principio no habría problema, pues con un túnel falso o una protección en concreto bien diseñada el tema quedaría saldado. El problema es que esa intervención puede costar $50.000 millones y solo hay apropiados $10.000 millones en una subcuenta que prevé el contrato para este tipo de eventualidades.

El otro asunto es que el concesionario completa 18 meses negociando con Ocensa para encontrar la mejor forma de construir la vía sin afectar la seguridad del ducto. “Sin embargo, este año nos dijeron que el tubo que tenía Ocensa pasó a ser controlado por Ecopetrol y lo que tememos es que el avance en el diálogo se haya perdido y nos toque iniciar todo de cero”, advierte Amín.

La ANI, por su parte, tiene el deber de presionar al concesionario para que encuentre soluciones y llegue a un acuerdo con el dueño de la red. Pero ahí viene el otro problema. La Ley 1682 de 2013 estableció en el artículo 48, numeral 4, entre otros artículos, los mecanismos y procedimientos para hacer efectivos este tipo de traslados de redes para no perjudicar la ejecución de los proyectos viales.

“El asunto es que esa Ley se quedó corta, pues aunque establece un plazo de dos meses para que el dueño de la red entregue los diseños correspondientes al traslado, no se establecen multas o sanciones en caso de que ese plazo no se cumpla”, explicó a este medio uno de los directivos de la Cámara Colombiana de la Infraestructura- CCI. 

Lea también: Primer desembolso: ¿Hay plata para tanta vía 4G?

Ante esta situación, el concesionario vial busca soluciones ante Ecopetrol, Cenit o cualquier otra instancia para que destrabe el asunto y se pueda construir la vía.

Dinero consultó la opinión de Ecopetrol, que redireccionó la solicitud con representantes de su filial de transporte, Cenit. “La solución del diseño sugiere que la vía pase por debajo de los ductos; es decir, que los oleoductos de Ocensa y Oleoducto de Colombia (ODC) quedarían por encima de la calzada. Esta situación representa un reto para la ingeniería, considerando las condiciones topográficas de la zona donde se construye actualmente el proyecto vial. Dicha solución ha implicado una estrecha cooperación técnica entre las partes.

En la actualidad se ha avanzado en las soluciones de ingeniería de detalles y se tiene conformado un comité técnico interinstitucional ANI, Concesionaria Ruta del Nordeste, Ocensa y Cenit-Ecopetrol, con el objeto de viabilizar el desarrollo del proyecto mediante el consenso de soluciones técnicas costo-efectivas para la nación”, dice parte de la respuesta enviada a este medio.

Cenit también anunció una visita técnica interinstitucional a los 4 puntos de interferencias más complejos para los días 8, 9 y 10 de noviembre de este año. Habrá que esperar si dichas visitas dan el fruto esperado y se agiliza la construcción de una solución.

Este problema de cruce de la vía con el oleoducto se repite en otros proyectos con demoras que ponen en riesgo la ejecución de las obras . Según Eder Paolo Ferracuti, gerente general de la concesión Ruta del Sol 2, tuvieron problemas con un ducto a la altura de Puerto Boyacá. “Al lado de la vía es frecuente encontrar plantas de bombeo, sistemas de licuefacción o tuberías. Es un tema que genera líos”, aseguró el directivo.

Queda claro que la vía y el oleoducto pueden ‘convivir’ y seguir contribuyendo al desarrollo del país. El tema es mejorar la gestión contractual, agilizar las soluciones de ingeniería entre los dueños y operadores y tomar decisiones.

El otro lío por resolver

A los problemas relacionados con redes de servicios públicos o la infraestructura petrolera se suma la dificultad para conseguir materiales de construcción, específicamente las capas de arena y rocas que requieren para las vías en su base. “Hemos tenido que recorrer hasta 100 kilómetros desde la fuente de materiales hasta el sitio de construcción. Esto eleva los costos y afecta los cronogramas de trabajo”, aseguró Menzel Amín, representante del concesionario Autopistas del Nordeste. Esta vía de 4G se ejecuta en una región en donde por años se ha afectado notablemente el medio ambiente y el subsuelo, debido a la explotación artesanal o ilegal de oro. Esto ha llevado a que las autoridades ambientales de la región sean más exigentes con los operadores legales o concesionarios de vías. Casi un contrasentido.

Lea también: ¿Por qué incrementan las previsiones sobre el precio del petróleo en 2017?

EDICIÓN 546

PORTADA

Especial de abogados: las firmas más grandes de Colombia

Los bufetes de abogados en Colombia facturaron cerca de $1,5 billones en 2017 y, aunque fue un año no tan fácil para la economía, les abrió nuevas oportunidades de negocio. Panorama de la industria legal en el país.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en DINERO Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 546

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.