| 3/1/2018 12:01:00 AM

Los proyectos de energía renovable no convencional generan tensión en el sector

El Gobierno se la está jugando por incorporar a la matriz de generación proyectos de energía renovable no convencional. La decisión produjo tensión en el sector. ¿Cómo se va a mover el Minminas?

A principios de año, el Ministerio de Minas y Energía sacó un borrador de decreto para comentarios del sector, con el fin de introducir en la oferta de generación nuevos proyectos de energía de renovables no convencionales (ERNC), como eólicas, solares o biomasa.

Con esta decisión, el Gobierno busca ajustar el sector en distintos frentes: uno, diversificar la matriz energética que hoy tiene más de 70% en hidroeléctricas y cerca de 30% en termoeléctricas a gas y carbón y menos de 1% en renovables no convencionales, para que los efectos de fenómenos climáticos no pongan en riesgo el sistema; dos, cumplir con los compromisos de reducción de emisiones de COP21 –la meta para Colombia es reducir 67 millones de toneladas de CO2 a 2030, y la del Ministerio de Minas y Energía es reducir 11,13 millones de toneladas–; tres, dar señales de ajuste para los precios de energía, en especial en momentos de mayor estrés del sistema, pues –según cifras del Ministerio– en El Niño de hace un par de años el precio pasó de $150 kilovatio/hora a más de $1.300 y tuvo picos que superaron los $1.900; y cuatro, la posibilidad de contar con contratos de largo plazo que piden sectores como la industria, como lo explicó el ministro de Minas y Energía, Germán Arce.

Recomendado: La energía solar y eólica podrían satisfacer 80% de la demanda de EEUU

La propuesta de decreto del Gobierno encendió las alarmas de los generadores y desencadenó una tensión en el sector, porque mientras para los representantes de los proyectos de ERNC esto fue música para sus oídos, para los generadores la señal generaba más dudas que certezas hacia el futuro.

El debate

Para Alejandro Lucio, director ejecutivo de SER –la Asociación de Energías Renovables de Colombia–, si bien mecanismos como el cargo por confiabilidad han funcionado bien y han sido apropiados para garantizar que el país no se apague, no ha sido tan exitoso para garantizar otros objetivos que debe tener la política energética, como la competitividad, la estabilidad de precios y la diversificación.

Según él, las ERNC, más que un cargo por confiabilidad, requieren contratos de largo plazo –15 o 20 años– porque puede entregar energía media por un año, pero no energía firme por un día. Tanto el sol como el viento son intermitentes y por eso no podrían competir en un escenario como el actual. De acuerdo con sus cuentas, el valor de una subasta de contratos de renovables no convencionales de largo plazo está entre US$20 y US$40 por megavatio hora, mientras hoy el usuario está pagando entre US$65 y US$70.

También permitiría el desarrollo de proyectos –en la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) hay registrados más de 240– que con estas señales regulatorias viabilizarían sus cierres financieros. En su concepto, hay unas sobreinversiones que en ese nuevo escenario no sabrían qué hacer con la energía.

Foto: Germán Arce, ministro de Minas y Energía/ Alejandro Lucio, director Ejecutivo de SER /  Ángela Montoya, presidente de Acolgen / Alejandro Castañeda, presidente de Andeg.

Los generadores, agrupados en Acolgen y Andeg, han manifestado su preocupación por varias razones. La primera, que Colombia es la cuarta potencia más limpia en generación eléctrica del mundo. “Colombia ya tiene 75% de su energía renovable”, dice Ángela Montoya, presidente de Acolgen, al referirse a la generación hidroeléctrica, y agrega que el sector eléctrico apenas aporta 2,9% de los gases de efecto invernadero en el país.

Puede interesarle: Celsia tuvo la emisión de acciones más exitosa de su historia

La segunda gran inquietud es qué puede pasar con el mercado si se llega a dar una sobreinstalación en la capacidad de generación. Alejandro Castañeda, presidente de Andeg, hace los siguientes cálculos: la demanda pico es cercana a 10.000 megavatios y la capacidad instalada es de 16.000 megavatios. Van a entrar 2.400 de Ituango y la subasta de renovables sería de unos 2.000 adicionales. “Serían cerca de 20.000 megavatios para atender la demanda de 10.000 en el pico”.

Montoya asegura que la necesidad de megavatios adicionales instalados en el sistema se requerirán en 2025. “¿Por qué vamos a abrir una subasta cuando el mercado todavía no requiere esa energía? Se va a sobreinstalar el parque de generación”, advierte.

El tercero tiene que ver con el precio. Algunos expertos consideran que las ERNC por su intermitencia no dan firmeza al sistema. Por ello se requieren plantas de respaldo, que serían pagadas por la demanda. Además, dicen que esa subasta sería de solo energía, pero hay otros factores que componen el precio en bolsa en Colombia y, además, habría costos ocultos que no se han especificado.

Y, finalmente, que las subastas que se han hecho, a juicio de expertos del sector, han sido neutrales tecnológicamente y no separadas para determinadas tecnologías. Lucio argumenta que hoy no hay neutralidad tecnológica porque el cargo por confiabilidad beneficia a las hidráulicas y térmicas, por encima de las ERNC.

Para Ricardo Ramírez, director de la Upme, “el mercado nuestro es maduro y probablemente la energía que se contrate, cuando se desarrolle la subasta, será la energía que necesite el país. Esperamos que se reduzca el precio, pero no al punto que haga inviable los demás proyectos, porque eso compromete la seguridad y la confiabilidad. Uno de los elementos que tendrá que calcular el Ministerio, seguramente con nuestro apoyo, es que la cantidad no genere un problema financiero para los demás recursos que el país necesita”, dice.

El escenario

Al cierre de esta edición, el Ministerio de Minas le daba los últimos toques a los cambios del decreto para lograr sus metas de diversificar la matriz, bajar los precios y cumplir las exigencias ambientales, pero generando las menores tensiones posibles en el mercado.

Lea también: Con acuerdos de inversión y pago, empresa de energía de Cauca aumenta cobertura

Dinero conoció que el nuevo enfoque tendría dos factores: el primero, que en la versión inicial se decía que solo podrían entrar las no convencionales y el agua había quedado por fuera, ahora se van a meter todos los renovables –incluida el agua– y no entrarán en la subasta los fósiles.

Y, el segundo, que será un mecanismo gradual, palabra que no había quedado incorporada en la versión inicial del decreto. Este gobierno dejará el decreto listo, pero la subasta la hará el próximo.

Una vez se conozca la versión definitiva del decreto se sabrá si el Gobierno logró bajar las revoluciones en el sector o si los cambios no fueron suficientes.

VIDEOS MÁS VISTOS

  • La franquicia colombiana que hace helados en 60 segundos

    close
  • "La creatividad es importante, pero si no se aplica no pasa nada": gerente de CasaLuker

    close
  • Gerente de Oracle incita a redefinir modelos de negocio

    close
  • Las bicicletas eléctricas compartidas se toman Bogotá con Muvo

    close
  • Las preocupaciones de los empresarios, según The BCG

    close
MÁS VIDEOS

EDICIÓN 554

PORTADA

¿Qué está pensando Alberto Carrasquilla?

La propuesta de ajuste tributario que el Ministro de Hacienda le presentó al país parece no haberle gustado a nadie. ¿Hacia dónde nos quiere llevar quien es considerado por muchos uno de los mejores economistas de la región?

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en DINERO Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com
Su código de suscripción no se encuentra activo.