Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

| 10/11/2018 12:01:00 AM

¡Cuidado con la ley de financiación vs el consumo!

Un aumento en la carga tributaria de los hogares podría frenar el consumo, la principal fuente de la demanda. En especial, si a partir de 2019 el Banco de la República tiene que apretar la postura monetaria.

Dos meses después de arrancar el gobierno del presidente Iván Duque, su estrategia fiscal no ha sido fácil de interpretar. Lo más importante, no obstante, es su compromiso con las metas del déficit público, establecidas con base en la regla fiscal.

Resulta alentador que esta sea una prioridad, porque con base en su estricto cumplimiento las finanzas públicas continuarán en una senda de consolidación que mejorará la solvencia del Estado.

Esto le permitirá al país diferenciarse de otros emergentes, en una coyuntura en la cual el entorno internacional deviene menos favorable, debido a la eventualidad de una aceleración del tránsito a la normalidad de la postura monetaria de la Reserva Federal en Estados Unidos.

Podría interesarle: ¿Cuáles serán las consecuencias de cambiar la meta de regla fiscal?

Las perspectivas de un recrudecimiento de la inflación y el riesgo de una desalinecaión de las expectativas de variación de los precios en esa economía, en la medida en que el crecimiento excede el potencial, se estrecha el mercado laboral y aumentan los precios de los combustibles, sugieren que la FED tendrá que apurar pronto el cronograma de incremento de su meta para la tasa de interés sobre los fondos federales y de repliegue de su balance.

Si se persevera en la consolidación de las finanzas públicas en Colombia, como ha anunciado el Gobierno, se reafirmará la credibilidad de la política fiscal, que es necesaria para preservar la confianza de los inversionistas, mantener el grado de inversión de la deuda pública y conservar el acceso a la línea de crédito flexible del FMI.

Lea también: FMI aprueba nuevo crédito flexible para Colombia

Con ello se facilitará la financiación de los desbalances macroeconómicos del país –los déficits fiscal y en la cuenta corriente–, que aunque han disminuido, bordean todavía el 3% del PIB.

De esta manera se podrá mantener bajo el riesgo soberano y los costos financieros de la economía, para favorecer el repunte del crédito, la recuperación de la inversión y una expansión más dinámica del consumo, con el fin de estimular la actividad económica y la generación de empleo.

Sin embargo, en la discusión del presupuesto para 2019 surgió una confusión, cuando el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, dijo que había un faltante de $25 billones (2,4% del PIB).

Tema relacionado: Faltan 25 billones en el presupuesto

No solo la magnitud sino la novedad del faltante resultó alarmante, porque prevalecía la sensación de que cumplir las metas de déficit público establecidas por la regla fiscal era retador, pero posible.

Según ellas, el déficit del gobierno nacional Central debe ser -3,1% en 2018, -2,4% en 2019, -2,2% en 2020, -1,8% en 2021, -1,4% en 2022, hasta converger al estructural de -1%, todos como proporción del PIB, en 2027. Con ello se facilitaría que la deuda pública neta se estabilizara en 43% del PIB en 2018 y comenzara a decrecer en 2019 (41% del PIB), para caer 10% del PIB en la próxima década.

Con el fin de conseguir nuevos ingresos para completar el faltante, el ministro Carrasquilla anunció que presentaría un proyecto de ley de financiación, una vez se aprobara el presupuesto de 2019.

Foto: Alberto Carrasquilla, ministro de Hacienda. Con un ingenioso canje de deuda pública, el Gobierno logró mayor espacio para los gastos de funcionamiento e inversión en 2019.

Luego trascendió que una parte del faltante se originaba en una manera diferente de presupuestar los gastos, que quería implementar el ministro Carrasquilla. Para no llevar a cabo adiciones, se optó por incluir la estimación total de los gastos de todos los programas, sin importar que al final su ejecución sea inferior a lo solicitado por las entidades, como ocurre con frecuencia en el país.

También se supo que otra parte del faltante surgía de las demandas de gasto de los nuevos ministros para poner en marcha programas novedosos, a través de los cuales implementar las políticas sectoriales de la administración del presidente Duque.

Artículo relacionado: Llegó la hora de enfriar a la economía de Estados Unidos

Llevar una ley de financiación para conseguir ingresos por semejante faltante (2,4% del PIB), que era igual a la meta del déficit para 2019, lucía desproporcionado, porque equivalía a más del doble de lo que con frecuencia se ha obtenido con las reformas tributarias, que promedia 1% del PIB.

Quizá por ello el ministro decidió reducir las aspiraciones de recaudo de la ley de financiación. Para lograrlo, recortará en $14 billones el servicio de la deuda pública, por medio de un canje de unos bonos con vencimiento en 2019, por otros con maduración en 2029. Con ello pudo reasignar $4 billones a gastos de funcionamiento y $10 billones a inversión. Esto le permitió disminuir de una manera considerable el faltante que buscará cubrir con los ingresos de la ley de financiación. Para ella presentó tres posibilidades, que recaudarían 1,5%, 1,1% y 0,8% del PIB en 2019.

Artículo pertinente: Así fue la operación de manejo de deudadel Gobierno

Al parecer, la que obtuvo un mayor respaldo entre los congresistas fue la primera, que de todas maneras parece elevada. Esta propuesta mantiene la tarifa general del IVA en 19% y extiende su base, pero establece una compensación monetaria para la población cuyos ingresos se ubiquen en el 20% más bajo. También aumenta a 37% la tasa marginal del impuesto de renta para las personas con ingresos superiores a $450 millones anuales.

Además, a partir de 2020 reduce a 32% la tarifa del impuesto de renta para las empresas y les permitirá descontar de ese gravamen 50% del gravamen a los movimientos financieros (4x1000), junto con10%, 15% y 20% del ICA, de manera sucesiva en los tres años siguientes. Asimismo les autorizará obtener el reintegro del IVA pagado en la adquisición de bienes de capital. Por último, plantea una nueva normalización tributaria y aspira a obtener mayores ingresos por una mejor gestión de la Dian.

Aunque la ampliación de la base del IVA y el aumento de la tarifa del impuesto de renta de las personas podrían contribuir de modo marginal a mejorar la distribución del ingreso, la propuesta no contempla modificar el régimen tributario para las personas que obtienen ingresos por los dividendos y las rentas de capital.

Después de la aprobación de la ley, de todos modos una parte no despreciable de los ingresos del Estado (1,2% del PIB) seguirá basada en la renta petrolera, que se puede esfumar de una forma abrupta. Por ello no es aconsejable usarla para gastos permanentes.

Consulte también: Estos son los escenarios de la reforma de Carrasquilla

A pesar de que se redujeron las pretensiones de recaudo de la ley de financiación, sacarle 1,5% del PIB a los hogares no parece aconsejable en la coyuntura actual, porque podría desmejorar la confianza de los consumidores y disminuir su gasto, que es la principal fuente de demanda. Tampoco fue prudente crear incertidumbre sobre la magnitud del faltante para cumplir las metas del déficit, porque podría originar inquietud en las agencias calificadoras y deteriorar la confianza de los inversionistas, cuando disminuye la tolerancia al riesgo en los mercados internacionales.

EDICIÓN 562

PORTADA

¿Qué va a hacer Carrasquilla después de la regla fiscal?

Las últimas semanas han sido bastante agitadas desde la perspectiva empresarial y económica. El comité consultivo de la regla fiscal decidió conceder un margen de maniobra al Gobierno en materia de gasto y endeudamiento, al flexibilizar algunos puntos el nivel de déficit fiscal permitido para 2019 y 2020.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en DINERO Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com
Su código de suscripción no se encuentra activo.