| 12/13/2018 12:01:00 AM

La revolución que quiere implementar la ministra de Minas y Energía

La ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez, quiere impulsar el cambio hacia las energías alternativas en el país. La meta es pasar de 50 a 1.500 megavatios de capacidad instalada en cuatro años. Así lo va a hacer.

A María Fernanda Suárez le gustan los retos grandes. Así lo dejó en claro cuando Juan Carlos Echeverry, entonces presidente de Ecopetrol, la llamó para ser la vicepresidente financiera de la compañía, que atravesaba una enorme crisis por cuenta de la caída en los precios del crudo. Ella fue una de las responsables de que la petrolera pasara de tener problemas enormes de caja por su alto endeudamiento a recuperar, el Ebitda y mostrar un balance robusto y sano.

Ahora, en este cargo, también tiene varios líos por enfrentar. En diálogo con Dinero, Suárez se extendió sobre las energías renovables no convencionales –a las que les tiene mucha fe–, el fracking, el Fenómeno del Niño, Electricaribe y las subastas de energía. Este fue el diálogo.

Lea también: La Anla ya empezó a decirle NO al fracking

¿Por qué hay tanta oposición contra la minería y el petróleo?

La exacerbación social en contra de la industria y la manera como se ha politizado el debate son un tema crítico, porque nos estamos jugando el desarrollo del sector. Aquí es importante no solamente el cumplimiento de la norma jurídica sino la licencia social. El diagnóstico no es fácil. Tenemos un tema crítico en reservas, porque en crudo solo tenemos 5,7 años y en gas más de 10; pero de 2021 a 2023 vamos a dejar de ser autosuficientes en gas y vamos a depender del gas importado, en una pequeña escala pero que va a ir creciendo si no encontramos nuevas reservas.

¿Eso significa una nueva planta regasificadora en el Pacífico?

Significa, sobre todo, que sería muy triste que teniendo tanta riqueza de recursos naturales optemos por importar desde Estados Unidos o depender del gas de Venezuela; ese es el debate del fracking, que llevaría las reservas de gas a 30 años.

¿Y en qué va el tema del fracking?

Lo más importantes es la comisión de expertos. Ellos nos deberían dar en el primer trimestre de 2019 unas recomendaciones sobre cuál sería la hoja de ruta. Allí hay un buen equilibrio entre ambientalistas, geólogos, hidrólogos, sociólogos, economistas e ingenieros de petróleo, quienes están dando esa discusión. Ellos ya han ido a San Martín en el Cesar y a Barranca en Santander. La comisión no va a analizar solo los temas técnicos sino a comprender las preocupaciones de las comunidades. Creo que Colombia tiene que concientizarse de que es tan importante decir que “sí” como decir que “no”. Las dos cosas tienen implicaciones enormes. Hay que ver todas las caras de la película.

Entonces ¿por qué tanta oposición a los proyectos?

Gran parte de la frustración de la gente es que les venden los proyectos diciendo que van a traer desarrollo y lo que la gente llega a ver tangiblemente es muy poco. Ahí tenemos un tema crítico: las regalías no se ven en las regiones. En este presupuesto bienal de regalías (2019-2020) hay $24 billones y adicional a eso va a haber al final de este año $6 billones sin ejecutar de los bienios anteriores. Las regiones van a tener $30 billones disponibles para invertir: ese monto no lo han tenido nunca en su historia, ni siquiera cuando el precio estaba a US$100 y producíamos un millón de barriles.

Lea también: Fracking: ¿qué dijo el Consejo de Estado?

El problema es de ejecución...

Uno ve las necesidades sociales que tiene Colombia en infraestructura, vías terciarias, educación, vivienda, acueducto y saneamiento básico. Nosotros vamos a los talleres de construyendo país y decimos: "la plata está ahí", pero hay una incapacidad de armar un proyecto.

¿Entonces van a presentar una reforma a las regalías? ¿En qué consistiría?

Tenemos que tener en consideración varios elementos. Primero, necesitamos asegurar que municipios y departamentos productores permitan seguir haciendo la actividad en sus territorios, porque si no, no va a haber regalías para nadie. Segundo, tenemos que trabajar en cómo vamos a cambiar la distribución. Hoy se va 20% para regiones productoras y 80% para todo el país. El presidente Duque habló en campaña de un esquema 50%-50%. Además hay que mejorar el sistema para que sea menos burocrático.

Lea también: Las consultas populares necesitan una definición jurídica

La agenda es amplia y ambiciosa en el frente de las energías renovables no convencionales. ¿En qué consiste?

Ese es un desafío espectacular. Colombia tiene una capacidad instalada ínfima de energías renovables de 50 megavatios en renovables no convencionales. Nuestra meta es 1.500 en 2022. Vamos a hacer esa subasta, que es un mecanismo voluntario de largo plazo, que permitirá que tengan contratos de largo plazo y hacer su cierre financiero y desarrollarse. Estas renovables no convencionales tienen la gran ventaja de que el período de instalación es de 18 a 36 meses. Realmente es la tecnología más propicia para suplir Hidroituango. Creemos que eso va a ser útil para un Fenómeno del Niño 2021-2023.

¿En medio de tanta oposición, hay ambiente para las energías no convencionales?

Estamos en un momento espectacular que ojalá Colombia acoja. Con esa visión, pusimos en el Plan de Desarrollo que el país tiene la oportunidad de hacer esa transición energética en estos cuatro años. Es necesario que dejemos ese discurso esquizofrénico de que tenemos que acabar con todos los combustibles fósiles e irnos todos a renovables. Vamos a marcar esa senda disruptiva de la transición que tiene dos elementos espectaculares: primero, las tecnologías solar y eólica llegaron a un nivel de precios que es incluso más eficiente que hidroeléctricas y térmicas a gas.

Lea también: Minminas: regalías crecerían 60%

¿También habrá otras subastas?

El tema de Hidroituango apretó mucho el mercado eléctrico. Hidroituango todavía no tiene un nuevo calendario que nos permita saber cuándo va a entrar. Ante esa situación nuestra responsabilidad es asegurar que en Colombia va a haber suficiente energía para el consumo de los colombianos en el largo plazo. El reto más fuerte es para 2021, porque la expansión toma su tiempo. La subasta de expansión tradicional va a ser en marzo de 2019 y en esa subasta, como en todas, se harán las proyecciones de demanda que tenemos para 2021 o para 2022.

¿Cuál es el plan de acción inmediato para un Fenómeno del Niño?

Para el de 2019, tenemos todo un plan de trabajo de manera anticipada, porque más que un tema de capacidad se trata de que todo funcione muy sincronizadamente, como un relojito. Se necesita que funcionen el plan de gas y el de líquidos, al tiempo que todas las plantas hagan sus mantenimientos antes de que llegue este fenómeno climático. En El Niño pasado se apagó Guatapé y pasó lo de Termocandelaria; confluyeron muchas causas que eran externas a la capacidad instalada. Estamos trabajando mucho en lo micro para que todo funcione bien.

Lea también: Empresa de Licores de Cundinamarca funcionará con paneles solares

EDICIÓN 557

PORTADA

Recomendaciones de inversión para 2019

Acciones y finca raíz, alternativas recomendadas para este año. Dólar rondaría $3.100 y la inflación estaría bajo control. Expertos temen impacto de polarización en economía.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en DINERO Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com
Su código de suscripción no se encuentra activo.