| 5/23/2012 6:00:00 PM

¿Chorro de babas?

Las políticas de Petro en materia de agua tienen frenados cientos de proyectos urbanísticos en la capital. Los constructores están furiosos y los ciudadanos preocupados.

Quienes conocen de cerca a Gustavo Petro, alcalde de Bogotá, y a Álvaro Cruz, gobernador de Cundinamarca, dicen que la relación de los dos mandatarios es una especie de “noviazgo interesado” en donde una prudente distancia ha sido la clave de su convivencia. El pasado 14 de mayo, no obstante, ese aire de paz que ambos venían respirando empezó a impregnarse de tensión. Y todo por cuenta de un enérgico discurso en el que Cruz les solicitó a los 45 concejales de Bogotá revisar con lupa las políticas de Petro en materia de agua. En especial, aquellas que trascienden los linderos de la capital.

La petición del Gobernador no era un simple capricho. Era una respuesta a la decisión que tomó el Alcalde de suspender la venta de agua en bloque a por lo menos 10 municipios cundinamarqueses que colindan con Bogotá. El asunto no es cualquier friolera: significa, en plata blanca, que la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) no volverá a abastecer de ese líquido a las poblaciones que, hace más de una década, venían comprándole al Distrito un volumen importante para atender las necesidades hídricas de sus habitantes.

El mandamiento de Petro ya empezó a abrir un profundo boquete. Sobre todo en los sectores de la industria y la construcción, en donde más de un inversionista está dudando seriamente la posibilidad de embarcarse en algún proyecto de vivienda. Particularmente en Chía, Cota, Soacha, Mosquera Madrid y Funza, las principales zonas que cobija la medida y, al mismo tiempo, las que ayudaban a atenuar el creciente déficit habitacional de Bogotá.

Los constructores están en shock. Hoy, casi a diario, la pregunta que se oye dentro del gremio es la misma: ¿para qué hacer nuevos desarrollos urbanísticos en municipios donde no va a haber suministro de agua? Pero esa no es la única inquietud que los ronda. La gran mayoría, al unísono, también clama para saber cuál fue la razón que impulsó al Alcalde a adoptar esa postura, según ellos, arbitraria.

Para Petro la respuesta tiene un sustento sólido. A su juicio, se trata de una política encaminada a desincentivar la expansión de la ciudad hacia las zonas periféricas del sur y especialmente del norte. Un fenómeno que, en el corto plazo, va a ser definitivo para poner en marcha uno de los principales ejes articuladores de su Administración: redensificar y revitalizar el centro de Bogotá.

Hasta ahí la explicación del Alcalde, mal que bien, obedece a una lógica política que busca cambiar el modelo de crecimiento que venía teniendo la capital en los últimos 15 años. Muchos, sin embargo, no entienden por qué ahora los tentáculos de la medida de Petro –en relación a las restricciones de agua– se están extendiendo hacia las entrañas del perímetro urbano.

Bogotá sin agua

Mientras la temperatura entre la Gobernación de Cundinamarca y la Alcaldía de Bogotá alcanzaba su punto de ebullición, paulatinamente los constructores de la capital empezaron a tropezarse con toda suerte de cortapisas para acceder al suministro de agua dentro de la ciudad. Dinero conoció documentos que así lo demuestran.

El pasado 13 de marzo, al despacho de Claudia Marcela Yepes Londoño, curadora urbana No. 1 de Bogotá, llegó una carta que dejó perplejo al grueso de los constructores capitalinos. Palabras más, palabras menos, el comunicado –firmado por Hugo Germán Guanumen, director de Servicios de la EAAB Zona 1– decía que aunque hay agua suficiente para atender a la gente que habita entre la 7ª y la Autopista Norte y las calles 116 y 153; si se desarrolla un nuevo proyecto en esa zona será el constructor quien deberá correr con los costos de las redes de acueducto.

El mensaje tiene tanto de largo como de ancho. Básicamente porque la ley es clara al momento de decir que es el Estado –en este caso en cabeza del Distrito– el que debe asumir el valor de la renovación de las redes de servicios públicos.

Además, expertos consultados por Dinero advierten que el rezago y la obsolescencia de la infraestructura del Acueducto es responsabilidad de las pasadas administraciones que, negligentes, nunca la ampliaron. “Ahora lo que quiere el Alcalde es que nosotros hagamos lo que no hicieron sus antecesores”, asegura un constructor que prefirió mantener su nombre en reserva.

Pero ahí no para el asunto. En las localidades de Chapinero, Suba y Usaquén, la Alcaldía también está haciendo la misma exigencia. Compañías como Tecnourbana, Acierto Inmobiliario S.A., Constructora Capital y Constructora Bolívar, por mencionar solo algunas, son testigos de excepción de las consecuencias que ya le está acarreando a la ciudad la medida de Gustavo Petro.

La impresión de los constructores es la misma: se sienten arrinconados. Muchos de ellos no han podido entregar obras ya finalizadas por no tener acceso al agua. Otros, les están suministrando el servicio a sus clientes con carrotanques para no incumplirles con las obligaciones contractuales.

En un cruce de cifras de las constructoras e inmobiliarias más representativas de Bogotá, Dinero pudo establecer que las ventas de vivienda en la ciudad disminuyeron en 23%, por cuenta de la política hídrica de la Alcaldía. Mientras en 2011 –con corte a abril– se vendieron 13.312 unidades, en el mismo periodo de este año el monto fue de 10.305. Pero lo más preocupante es que en vivienda de interés prioritaria (VIP) –que es la que pretende incrementar Petro– la caída alcanzó 77%. En 2011 –con corte a abril– las ventas de VIP fueron de 1.445 y en lo que va corrido de 2012 solo 329.

Las alarmas están encendidas. Primero, porque lejos de generar un clima propicio para la construcción de viviendas de interés social, el manejo que le está dando Petro al agua ha desencadenado un temor entre los constructores para desarrollar nuevos proyectos. Y, segundo, porque esa incertidumbre podría resultar en un incremento en el precio de la tierra. El consumidor, como suele suceder, sería el mayor perjudicado.

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