| 4/12/2018 12:01:00 AM

¿Qué tan útil sería quitarle tres ceros al peso?

Las autoridades retomaron la propuesta de redenominar el peso colombiano, en una coyuntura de estrechez fiscal. ¿Los beneficios superarán los costos?

Hace poco el Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, retomó la idea de remplazar los billetes que circulan en la actualidad por otros con características diferentes, para dejar sin valor parte de los fondos obtenidos en las actividades delictivas. Con este fin respaldó la propuesta de redenominar el peso colombiano por medio de la sustracción de tres dígitos.

Como quienes cambiarían grandes cantidades de dinero denominadas en los billetes anteriores deberían justificar su procedencia, altas sumas de ellos quedarían sin valor, por la falta de comprobante.

Lea también: Tres Cero

La propuesta de re denominación data del año 2000. Desde entonces se intentó convertirla en ley en tres ocasiones, pero no fue posible porque los parlamentarios estimaron costoso hacerlo para las finanzas públicas.

Como la redenominación fue lanzada en dos ocasiones por el actual gobierno y el Banco de la República (BR) la había estudiado, ambos celebraron la iniciativa del fiscal. Tanto que el Ministerio de Hacienda ya la presentó de nuevo a consideración del Congreso este 11 de abril.

Podría interesarle: Minhacienda apoya propuesta de eliminar tres ceros del peso

En estas circunstancias es oportuno preguntarse si valdría la pena realizarla.

Los países que llevan a cabo una redenominación de sus monedas lo hacen, la mayor parte de las veces, al final de un proceso de desinflación, que estabiliza la variación de los precios en unas tasas bajas. En esas condiciones, la nueva denominación contribuye a afianzar la confianza de los ciudadanos en la moneda y en el banco central.

Foto: Leonardo Villar, Director de Fedesarrollo; Santiago Castro, Presidente de Asobancaria, Mauricio Cárdenas, ministro de Hacienda y Crédito Público

En Colombia la inflación ha permanecido de manera estable por debajo de dos dígitos desde 1999, gracias a la depresión de final del siglo pasado, a la independencia del BR y al régimen de inflación objetivo, como señala Anif. En la actualidad, la variación de los precios está de nuevo en el rango objetivo del BR (2%-4% anual) y las expectativas se han realineado, después de superar los choques de la depreciación de la moneda y el Fenómeno del Niño, que las sacaron de curso desde 2015 e impidieron el cumplimiento de la meta (3% anual) durante los tres últimos años.

En ese periodo, sin embargo, el BR conservó su credibilidad y los ciudadanos mantuvieron su confianza en la moneda. Por tanto, para estos propósitos no es necesaria la redenominación.

Su eficacia para disminuir el valor de la riqueza originada en actividades ilegales es cuestionable. Para lograrlo se requeriría que el remplazo de los billetes se hiciera en un periodo corto, porque entre más prolongado mayor oportunidad tendrían sus poseedores de cambiarlos al menudeo. Eso ocurrió, por ejemplo, en la India en 2016, donde 99% de los billetes viejos llegaron de forma legal a la banca encargada de remplazarlos, a pesar del corto periodo estipulado (50 días).

Hacerlo en un lapso pequeño podría tener efectos colaterales indeseables, como aconteció en ese caso: la bolsa cayó 6% y la actividad económica se desaceleró (1% el primer año y 0,5% el segundo, según el FMI), como recuerdan Fedesarrollo, el exministro Alberto Carrasquilla y José Ignacio López, profesor de Uniandes.

Además, para minimizar los costos del remplazo, evitar traumatismos en el sistema de pagos y en la actividad económica, el BR propone hacerlo en un peiodo prolongado.

Sin embargo, la operación tendría algunas ventajas deseables. Facilitaría los cálculos de los usuarios, el registro de las operaciones y reduciría los errores, por lo cual disminuirían los costos de las transacciones. Simplificaría la contabilidad, la planeación financiera y otros procesos administrativos de las firmas, con lo cual podría contribuir a incrementar –quizá de forma marginal– su productividad. Facilitaría la comparación de los precios de los bienes, los servicios y el valor de la moneda nacional con los de otros países donde la moneda tiene menos dígitos, como en los avanzados e incluso muchos emergentes, como varios de los de América Latina.

Por supuesto, entre las desventajas de la redenominación estarían sus costos. El BR estima que llevarla a cabo en un periodo prolongado le costaría $400.000 millones (0,04% del PIB). A ello habría que sumar los costos en que incurriría el sector privado, que contemplan los de los programas informáticos para llevar a cabo la contabilidad, los de cambiar las listas de los precios y, en el caso de la banca, el del acopio y la distribución del dinero en efectivo de la nueva denominación –que incluyen los de los aplicativos y los de los cajeros automáticos–.

Por eso, aunque al principio la Asobancaria recibió con entusiasmo la propuesta, luego la consideró inoportuna.

Lea también: Minhacienda apoya propuesta de eliminar tres ceros del peso

En síntesis, la redenominación del peso simplificaría las transacciones y reduciría su costo, lo cual es conveniente para la economía, porque podría contribuir a incrementar su productividad. Sin embargo, implica unos costos no despreciables para las finanzas públicas en una coyuntura de estrechez fiscal. Además, sin el apoyo de la banca quizá el Congreso no la considere conveniente.

De todas maneras, el debate está abierto.

EDICIÓN 539

PORTADA

La ganadería hace un milagro en la altillanura de Vichada

Una profunda transformación ganadera se está gestando en Vichada, donde se podría consolidar la producción de entre 100.000 y 300.000 reses para carne de exportación. Su efecto demostración puede impactar 5 millones de hectáreas.

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en DINERO Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción por favor ingrese la siguiente información:

No tiene suscripción. ¡Adquierala ya!

Si usted tiene algún inconveniente por favor comuniquese con nosotros en Bogotá al 7421340 o a la línea nacional gratuita 018000-911100 (Lunes a Viernes de 7:00 am a 8:00 pm, Sábados de 09:00 am a 12:00 m).

Su código de suscripción no se encuentra activo para esta publicación