| 3/1/2018 12:01:00 AM

¿Por qué son pocas las mujeres que llegan a cargos directivos en Colombia?

Las colombianas siguen siendo minoría en los altos cargos. El consejo gremial, que reúne a las 21 principales asociaciones, solo cuenta con 3 mujeres. ¿Por qué son tan pocas?

De los 49,9 millones de personas que se estiman viven en Colombia, 25,2 millones son mujeres y 24,6 millones son hombres.

Aunque hay 622.000 más mujeres que hombres en el país y en las universidades se forman más colombianas que colombianos, ellas siguen siendo minoría en el mundo laboral y, en particular, en cargos medios y altos.

“En la base de la pirámide laboral hay más mujeres que hombres, pero a medida que sube la escala jerárquica, disminuye la presencia femenina. Un reciente estudio de Kpmg confirma que de 100% de las colombianas que están trabajando en el país, solo 7% puede ubicarse en una posición directiva”, explica Isabella Gandini socia del área laboral de la firma de abogados Norton Rose Fulbright

Paralelamente, un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), señala que en Colombia 51,3% de los diversos cargos directivos de las empresas es ocupado por mujeres, lo cual constituye uno de los promedios más altos del mundo (2017).

Sin embargo, ese informe de la OIT, que luce halagador para el país, esconde otras realidades con respecto al mercado laboral femenino. Las cifras del Dane indican que en el trimestre octubre-diciembre de 2017 la tasa global de participación para las mujeres en el total nacional fue 54,9% (población activa para trabajar) y la tasa de ocupación fue 48,9%; es decir, que de las mujeres en edad de trabajar, menos de la mitad lo hace.

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Esto se explica porque muchas pese a estar formadas profesionalmente deciden no buscar un trabajo remunerado y quedarse en casa poniendo como prioridad a su familia. A ellas se suman las que no han tenido la posibilidad de estudiar, lo que impide que entren al mercado laboral formal.

Cálculos de Aequales, organización que promueve el empoderamiento laboral, indican que únicamente 35,37% de los puestos de junta directiva en el país son ocupados por mujeres, esto significa que aproximadamente dos tercios de los cargos directivos son ocupados por hombres. “Esto demuestra la existencia de lo que se denomina segregación vertical, que margina a las mujeres a los cargos más bajos, debido al conjunto de dificultades que enfrentan para poder desarrollarse profesionalmente y llegar a ocupar posiciones de liderazgo”, explica Mia Perdomo, CEO de Aequales.

Baja representación

Así como hay pocas colombianas liderando empresas, hay pocas a la cabeza de los gremios. De los 21 que conforman el Consejo Gremial, entidad que reúne a las 21 de asociaciones privadas más representativas de Colombia, solo tres son presididos por mujeres: Camacol (que lleva tres presidentas en línea); Asofiduciarias y Acopi.

Esto no implica que no haya más mujeres presidiendo gremios, pues en esta revista se destacan otras ocho que están realizando su labor en sectores clave de la economía, pero sí es una prueba adicional de la baja representatividad femenina en cargos directivos.

“Hay pocas mujeres presidiendo gremios, así como son minoría las que presiden empresas por las mismas razones: la falta de confianza en sus capacidades de liderazgo, baja flexibilidad para que compaginen su vida personal con la laboral, la brecha salarial y el hecho de que desde pequeñas se les convence de que su familia debe ser su prioridad y cuando no tienen tiempo para eso se sienten culpables”, reitera Perdomo, quien desde Aequales realiza anualmente un ranking de las empresas nacionales que tienen mejores políticas de equidad de género (ver foto al final de este informe).

¿Y el techo de cristal?

Estudios del Cesa y Aequales indican que las empresas privadas colombianas tienen más brechas salariales entre hombres y mujeres que las públicas. En promedio, en el tercer nivel de las organizaciones (subgerencias, jefaturas o equivalentes) se presentan una brecha salarial de 15,18% a favor del género masculino. En el segundo nivel (gerencias de áreas o equivalentes) la diferencia se incrementa hasta 22,29%.

Estas diferentes remuneraciones entre géneros se dan sin importar que hombres y mujeres realicen el mismo trabajo o tengan las mismas calificaciones. Es más, la firma de abogados Norton Rose Fulbright señala que la brecha salarial aumenta si las mujeres tienen hijos, pues estas tienden a ganar menos que aquellas que no son madres.

Esta situación es tácitamente aceptada por las mujeres, pues ellas mismas tienden a pensar que no pueden avanzar en las empresas. Esa idea se conoce como el ‘techo de cristal’, que es una barrera invisible que les impide lograr el ascenso laboral y acceder a cargos directivos.

Este techo se crea porque muchas no saben manejar un correcto balance vida personal y familiar: y sienten que tienen una responsabilidad frente a su familia que les impide avanzar profesionalmente.

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“A eso se suman estereotipos culturales y sociales, miedo, inseguridad y desconfianza al momento de competir en el mercado laboral o de negociar un salario”, insisten en la firma de abogados.

Ángela Montoya, presidente de Acolgen, el gremio de los generadores de energía, agrega que pese a los esfuerzos que hacen los países, las legislaciones y las empresas, el problema es cultural. “Todos queremos más inclusión femenina, pero seguimos comportándonos igual y asumiendo como natural que un papá no asista a una cita de un pediatra, pero no que una ejecutiva falte a una junta por esas razones. Queremos la idea de igualdad pero no estamos aún dispuestos a asumir totalmente lo que ello implica. Esas transformaciones sociales toman mucho tiempo, y pasan por cambiar profundamente los hábitos de crianza y de responsabilidades en el hogar”, precisa.

Es buen negocio

La mayor participación femenina no es solo un tema de justicia social, sino evidentemente un asunto corporativo. De hecho, un caso de negocios de Harvard estuvo dedicado a analizar el impacto positivo de la presencia de mujeres en el liderazgo empresarial.

Silvana Vergel Raad, cabeza de la cazatalentos Hays en Colombia, explica que al promover a mujeres a cargos más altos, se toman decisiones con más rigor y hay mayores inversiones en investigación, innovación y tecnología. “Aquellas organizaciones que son más diversas en sus equipos directivos tienden a obtener mejores resultados y logran además atraer y retener al mejor talento”, reitera.

Según Catalyst, centro de pensamiento en género y empresa, las firmas con mujeres en posiciones de liderazgo tienen un retorno a la inversión 26% mayor a las que no, además sus acciones suelen tener un mejor valor en la bolsa, entre otros beneficios ligados a la productividad. La equidad también permite que se genere una mejor cultura organizacional, ambientes de trabajo menos corruptos y espacios de trabajo más colaborativos.

En lo que respecta al emprendimiento, en donde también escasean las mujeres, un estudio de Telefónica Open Future muestra que las empresas con mayor diversidad de género entre sus equipos de dirección sobreviven más que las que carecen de ella. En promedio, 28% de las startups (nuevas empresas de base tecnológica) fallecen, pero esa estadística se reduce a la mitad (14%) si en la compañía cuentan con mujeres fundadoras.

No obstante, solo 12% de las startups son fundadas por mujeres. Ellas, así como las presidentes de empresas y las dirigentes gremiales son muestran de que sí se puede y que Colombia está lista para dar el paso hacia un sector empresarial con verdadera equidad de género.

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Ángela Montoya - Acolgen

La labor de un dirigente gremial requiere encontrar consensos y mediar entre intereses divergentes, tareas para las que las mujeres estamos bien preparadas. La industria de la energía ha sido más masculina. Se nota desde la formación: en ingenierías hay más hombres que mujeres.

Ana Karina Quessep - Asociación de Contac Centers

El género no dificulta ni facilita la labor gremial. Una gestión exitosa requiere ser disciplinada y determinada. El sector de los contact center y BPO tiene gran presencia femenina, desde cargos directivos hasta madres cabeza de familia que laboran desde sus casas. Somos 65% de las personas que trabajan este negocio.

Paula Cortés - Anato

La labor gremial no depende del género, sino de la trayectoria y el empeño que se le pongan a las cosas. En mi sector, el turismo, las mujeres hemos venido ganando espacio y muchas lideran agencias y hoteles. Además, hoy contamos con una Ministra de Comercio y una Viceministra de Turismo.

Sandra Forero - Camacol 

Aunque en la construcción predominan los hombres, las mujeres hemos ido tomando relevancia, aportando una visión distinta. En mi cargo me precedieron dos mujeres y hoy, de las 18 regionales de Camacol en todo el país, 14 son gerenciadas por mujeres.

Victoria Virviescas - Cámara de Comercio Electrónico

Nuestras habilidades para la planeación estratégica y la respuesta rápida en situaciones de cambio son claves en los gremios. Como lo dijo Jack Ma, fundador de Alibaba, “Si quiere una empresa exitosa, que opere con sabiduría, entonces las mujeres son lo mejor”.

Ximena Tapias - Ucep

La aproximación femenina de la realidad facilita la labor gremial, por nuestra inteligencia emocional, que ayuda a conciliar posiciones disímiles. Nuestra industria trabaja en combatir los estereotipos a través de mensajes publicitarios que contribuyan a generar comportamientos inclusivos y no sexistas.

Nancy P. Gutiérrez - Asomovil

No creo en la barrera de género. La labor gremial es más difícil en la medida en que no se entienda la dinámica de la actividad que se representa. La industria de las telecomunicaciones es bastante exigente. En mi junta hay hombres muy competentes y rigurosos, pero no he tenido el más mínimo viso de machismo.

María Clara Luque - Fedelonjas

Si bien en mi sector somos pocas a nivel gremial, a nivel de las inmobiliarias sí hay una gran presencia femenina. El tema es que para la labor gremial se requiere, además de conocer del tema, una vocación de servicio que quizás muchas no aceptan, por tener la impresión de que implica una carga adicional de trabajo.

Stella Villegas - Asofiduciarias 

El éxito o el fracaso no tienen relación con el género de quien ejerce labores en los gremios, particularmente en el sector financiero colombiano, donde las mujeres nos destacamos. Vale la pena resaltar que en la industria fiduciaria distinguidas profesionales se desempeñan en varios cargos de primera línea.

Juliana del Castillo - Andigraf

La actividad gremial juega un rol clave en el desarrollo. En nuestro caso la agenda está enfocada en la generación de valor agregado, la innovación y la tecnificación. Lograr esto se relaciona más con las capacidades profesionales, la dedicación y el compromiso, que con el género.

Rosmery Quintero - Acopi

Ser mujer facilita la labor gremial, porque somos expresivas, más conservadoras y organizadas. Aunque la mayoría de Pymes afiliadas son gerenciadas por hombres, lo que implica una junta del gremio muy masculina, en la parte administrativa tenemos una especie de matriarcado.

EDICIÓN 544

PORTADA

5.000 empresas: Dos décadas de evolución empresarial

Hace 25 años nació Dinero y para esta edición hemos querido traer no solo 25 historias empresariales que ejemplifiquen las transformaciones que han tenido las compañías en Colombia –a través de 5 grupos–, sino también la evolución del ranking en estos últimos años.

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