| 3/15/2018 12:01:00 AM

Empresarios colombianos que continúan en Venezuela, pese a la crisis

Mario Hernández, Alpina y Colsanitas son algunas de las firmas nacionales que no han desfallecido en Venezuela. Siguen por compromiso social y porque creen que vendrá la recuperación.

En medio de una crisis económica que cada día luce más insostenible y que ha cobrado la vida de unas 500.000 empresas en la última década –según Consecomercio–, permanecer en Venezuela parecería más un acto de terquedad que una opción de negocios.

Sin embargo, en el vecino país hay firmas colombianas y multinacionales que siguen dando la batalla, inventando a diario nuevas estrategias para mantenerse a flote, mientras esperan que el panorama cambie.

Entre ellas está Mario Hernández, una firma de productos de lujo que cuenta con 17 locales propios en el vecino país. “Hubo un momento en que para nosotros el mercado venezolano era más importante que el colombiano, incluso tuvimos una planta en Ureña. Hoy tenemos una operación con unos 100 empleados y lo que se vende nos da apenas para pagarles su sueldo”, explica Mario Hernández, presidente de la compañía.

Admite, sin embargo, que las ventas no han parado de caer. Para ajustarse al limitado poder adquisitivo de los venezolanos ha aumentado los productos chinos en su portafolio.

“Cuando uno es empresario tiene que aprender a ganar y a perder. En Colombia también hemos tenido épocas difíciles y la clave para sostenerse en el tiempo está en sortear esos problemas de la mejor manera”, insiste Hernández, cuya firma está a punto de cumplir 40 años.

Recomendado: El hambre obliga a valorar las cosas Mario Hernández

En Alpina ocurre algo similar. Llegaron a Venezuela a través de la exportación de arequipe, con la apertura económica de los años 90. Como les fue bien, en 1994 decidieron montar una planta a las afueras de Caracas.

Allí, además de bebidas lácteas, tienen un portafolio de jugos y mantequilla que venden a 36 distribuidores y en 42 supermercados. Como resultado de la crisis, en Alpina han tenido que reducir su nómina venezolana de unos 500 empleados a los 150 actuales.

No obstante, han logrado seguir mediante una gran planeación de la producción, para adaptarse a la disponibilidad de insumos, pues con las reglamentaciones cambiarias y las políticas de importaciones es complicado importar empaques o materias primas. “Esperamos en el futuro poder retomar la senda de crecimiento, pues la demanda de alimentos en Venezuela es alta y el trabajador venezolano es muy eficiente y comprometido. Confiamos en que la crisis se va a superar y la experiencia de sobrevivir en un entorno tan complejo nos deja lecciones muy buenas como compañía”, señalan voceros de Alpina.

Responsabilidad social

Otra firma que sigue firme en Venezuela es la Organización Sanitas Internacional, dueña de Colsanitas en Colombia y que ha crecido internacionalmente exportando el modelo de salud nacional. Abrieron operaciones en el vecino país en 1998 y hoy están presentes a través del Grupo Médico Santa Paula, el cual emplea 500 personas.

“En Venezuela, al igual que en los demás mercados, el Grupo tiene un compromiso moral con los afiliados y con el sistema de salud en general. Mientras sea posible brindar los servicios, los diferentes profesionales de salud y administrativos permanecerán atendiendo a todos los usuarios que lo deseen”, explica Jorge Camilo Cortés, responsable de la operación de Colsanitas en Venezuela.

Añade que no planean irse, pues cuando llegan a un país lo hacen con la intención de permanecer, brindando un servicio óptimo que contribuya con el mejoramiento de la calidad de vida de las personas. “El Grupo Santa Paula continuará en Venezuela mientras cuente con las condiciones necesarias para llevar sus servicios a quienes depositan su confianza en nosotros”, insiste Cortés.

La gigante de auditoría y servicios contables EY lleva más de 60 años en el mercado venezolano y cuenta con más de 370 profesionales. Alberto Afiuni, country managing partner de EY Venezuela, comenta que la crisis económica los ha obligado a reinventarse constantemente.

“Ha sido necesario observar el flujo de caja y el patrimonio, optimizando los costos y maximizando los ingresos. La disminución de las operaciones de las empresas venezolanas afecta directamente a las firmas de servicios profesionales como la nuestra. Eso nos ha llevado a explorar nuevos nichos de mercado, como auditoría forense y outsourcing”, precisa.

De la misma manera, Nutresa informó en su conferencia con inversionistas, al presentar los resultados de 2017, que su operación en Venezuela ya no es más un problema, sino una oportunidad. El reto en ese país es mantener vivas las marcas, para poder aprovecharse de una eventual recuperación, si se presenta.

Un informe de Bancolombia señala que al Grupo Nutresa actualmente no le entra caja de esta operación y solo le entraría en un eventual reparto de dividendos de dicha filial. Hoy toda la caja de Venezuela se reinvierte. En ese mercado cuentan con una planta, distribuyen varias de sus marcas y su fuerte es la producción de carnes frías bajo la marca Hermo.

Visite: Empresarios con la esperanza puesta en el 2018

Otro sector, que paradójicamente ha resultado ganador con la crisis venezolana, es el del dinero plástico. La hiperinflación hace que el dinero pierda valor rápidamente y por eso hoy la mayoría de los pagos se hacen de forma electrónica y no en efectivo. Para pagar con billetes en rama cada vez hay que cargar una mayor cantidad y eso hace que las tarjetas débito y crédito sean una mejor opción. El resultado: un buen momento para franquicias como Mastercard, que tiene liderazgo en el mercado venezolano.

Llevar la contraria no siempre es bueno, pero estas empresas demuestran que actuar de forma contraintuitiva también funciona en los negocios.

Salidas más sonoras

Estas son algunas de las grandes multinacionales que han abandonado el mercado venezolano en la última década. Según el Consejo Nacional del Comercio y los Servicios de Venezuela (Consecomercio), el vecino país es uno de los más complicados del mundo para ejercer la actividad empresarial, pues solo para constituir una empresa se exigen más de 40 registros.

EDICIÓN 539

PORTADA

La ganadería hace un milagro en la altillanura de Vichada

Una profunda transformación ganadera se está gestando en Vichada, donde se podría consolidar la producción de entre 100.000 y 300.000 reses para carne de exportación. Su efecto demostración puede impactar 5 millones de hectáreas.

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en DINERO Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción por favor ingrese la siguiente información:

No tiene suscripción. ¡Adquierala ya!

Si usted tiene algún inconveniente por favor comuniquese con nosotros en Bogotá al 7421340 o a la línea nacional gratuita 018000-911100 (Lunes a Viernes de 7:00 am a 8:00 pm, Sábados de 09:00 am a 12:00 m).

Su código de suscripción no se encuentra activo para esta publicación