| 7/20/2006 12:00:00 AM

¿Ahora sí?

Con la posesión del nuevo Congreso se inicia la nueva era del presidente Uribe. Las esperanzas de los colombianos están puestas en que, ahora sí, haya avances en las reformas de largo plazo. El interés público debe primar sobre los intereses particulares.

El 20 de julio, el presidente Álvaro Uribe instaló el nuevo Congreso, el primero que opera bajo el esquema de bancadas. Esto, en principio, garantiza una mayor coordinación entre los miembros de los partidos y una mayor eficiencia en el proceso legislativo. Si los colombianos votaron por un proyecto político, el sistema de bancadas debería servir para que ese proyecto se materializara en el menor tiempo posible y no se disolviera al contacto con los intereses individuales de los congresistas. Los resultados electorales de marzo determinaron que este nuevo Congreso es mayoritariamente uribista. El Presidente debería contar con todo el capital político necesario para sacar adelante las reformas que Colombia requiere para garantizar el crecimiento económico y la sostenibilidad de las finanzas públicas.

Alberto Carrasquilla, ministro de Hacienda, está optimista (ver entrevista, página 36). No solamente considera que las bancadas están bien alineadas en cuanto a lo que el gobierno busca, sino cree que Colombia ha avanzado en la discusión de los temas relevantes y hoy es posible plantearle al país, en una reforma tributaria, cosas como la ampliación de la base del IVA o la eliminación de las exenciones. Hace cuatro años, para no ir más lejos, propuestas así no tenían audiencia. Hoy, la tienen.

Ojalá que, en efecto, el optimismo con que empieza la legislatura se traduzca en reformas que vayan más allá de los intereses de unos pocos grupos. Esperemos que se pueda dejar atrás la necesidad de hacer reformas cada año, para tapar los huecos que dejó la del año anterior.

Se requieren dos reformas estructurales: la reforma al estatuto tributario y el acto legislativo que modifique de manera permanente la forma como se calculan las transferencias que la Nación hace a los entes territoriales. Si se logran, Colombia habría hecho la tarea que le piden los mercados financieros internacionales. El resultado se reflejaría en una mejor calificación de riesgo y en menores spreads de los bonos de deuda externa. Estos resultados beneficiarían a cada empresario y a cada deudor en este país. Es difícil pensar en otro tema que tenga un impacto tan directo en la salud financiera de tantas empresas y tantas personas.

El otro punto de la agenda en el cual el Congreso tendrá que emplearse a fondo es el del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. El gobierno ha centrado todo su esfuerzo en sacarlo adelante y lo considera esencial para el crecimiento y el desarrollo. Su impacto es trascendental. Algunos analistas, como el profesor Paul Krugman (ver entrevista página 26), consideran que la importancia del tratado ni siquiera está en su impacto sobre las exportaciones, sino en la garantía de largo plazo que ofrece respecto a las condiciones de acceso a los mercados de los países firmantes, algo fundamental para la inversión.

El momento para avanzar es propicio, porque hay buenas condiciones en lo económico y lo político, tanto en el frente doméstico como en el internacional. Es difícil pensar en que unas circunstancias tan favorables se repetirán. Al mismo tiempo, dejar de avanzar tendría un costo inmenso, pues las condiciones de acceso a crédito del exterior cambiaron en los últimos dos meses y los mercados son cada día más selectivos. Los hechos recientes mostraron que los países más vulnerables, aquellos con déficit de cuenta corriente muy alto, como Turquía, Islandia y Nueva Zelanda, fueron también los más afectados por los vaivenes de los mercados.

Cada vez más países entienden la necesidad de tener unas finanzas sanas. Colombia tiene que avanzar en este camino. Los colombianos nos merecemos que el bien público prime sobre los intereses particulares. El Congreso que inicia labores el 20 de julio tiene que asumir su plena responsabilidad sobre los resultados de la legislatura.

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