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| 7/13/2020 9:30:00 AM

Colombia sigue avanzando en inclusión financiera, pero es desigual

El 66% de los adultos colombianos usaba activamente un producto financiero y 82,5% tenía alguno para diciembre de 2019, según el más reciente reporte de inclusión financiera de la Banca de la Oportunidades y la Superfinanciera.

El reporte explica que, para el 31 de diciembre de 2019, “de los 35,6 millones de adultos del país, 29,4 millones tenían un producto de depósito o crédito. Una década atrás este indicador era de solo el 57,3%, lo que implica que más de 12 millones de colombianos han ingresado al sistema financiero”.

Teniendo en cuenta dichas cifras, el país se ve cerca de cumplir la meta del Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022, que indica que para el final del actual Gobierno 85% de los adultos deberían tener al menos un producto financiero y 77% deberían usarlo activamente.

Inclusión Financiera 2019

Fuente: Banca de las Oportunidades

Para lograrlo, el mismo informe de la Banca de las Oportunidades y la Superfinanciera indica que “es necesario seguir promoviendo el diseño de productos y servicios financieros innovadores, que se ajusten a las necesidades de cada uno de los segmentos de la población, una protección al consumidor adecuada, así como la profundización de la cobertura financiera, principalmente en las zonas rurales”.

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Y es que una de las conclusiones del informe es que pese a los avances del país y de la promoción de innovaciones financieras, es necesario que además estos nuevos productos se piensen para usuarios en la ruralidad, dado que entre más distante están los colombianos de un centro urbano o poblado con mayor densidad, menor es su acceso al sistema financiero.

De acuerdo con el reporte, en las ciudades el promedio de acceso es de 90,4%, con 2,4 cuentas de ahorro por adulto; en zonas intermedias el promedio es 71,6%, con 1,6 cuentas de ahorro por adulto; el área rural tiene un promedio de 64,1%, con 0,6 cuentas de ahorro por adulto, y en el rural disperso, el promedio desciende a 55,7%, con 0,5 cuentas de ahorro por adulto.

Y los expertos advierten que “este resultado tiene una estrecha correlación con la cobertura financiera del país, la cual aún tiene deficiencias en el sector rural a pesar de los avances alcanzados”.

Por departamentos, el reporte revela que hay cuatro con un promedio de inclusión financiera de sus adultos por debajo del 50% y uno apenas rebasando dicho límite.

Vaupés es el departamento con el promedio más bajo, con un indicador de inclusión de 28,8%. Por género, las mujeres alcanzan 29,6% y los hombres el 27,9%. Le sigue Vichada, con un promedio de 31,5% que se divide en 29,8% para mujeres y 32,7% en hombres.

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En tercer lugar, está Guanía, con una inclusión promedio de 39,8%, pero prácticamente alcanza la paridad de género, mientras que en Chocó el promedio general es de 49,7% y por género, las mujeres tienen el 49,6% y los hombres el 49,3%.

Finalmente, en La Guajira el promedio de inclusión es de 53%.

Por otro lado, el reporte revela que “por género se acentuó la brecha” pues “el 85% de los hombres adultos del país tenía acceso a por lo menos un producto financiero, en comparación con el 79,7% de las mujeres, lo que evidencia una brecha de 5,3 puntos porcentuales”.

Es decir, en un año la brecha de género en el acceso a productos financieros en el país se amplió en tres puntos porcentuales y superó los cinco puntos porcentuales, pues en 2018 esta diferencia estaba por encima de los dos puntos.

Los montos de créditos desembolsados también tienen diferencias por género, las mujeres tienden a recibir menos dinero y en el caso de los productos de depósito la situación es similar. En ese punto, el informe señala que una de las causas podría ser la diferencia salarial de género.

Jóvenes, los rezagados de la inclusión

Y pese a las diferencias entre cada departamento, se encuentra un patrón común en todo el país: los adultos jóvenes, aquellos que están en el rango entre los 18 años y los 24 años, son el grupo etario menos incluido en el sistema financiero.

De acuerdo con el reporte, “mientras que los adultos entre 40 años y 64 años registraban un indicador de acceso del 89,9%, los adultos entre los 18 años y 24 años registraron un indicador del 71,3%”, que podría estar relacionado con las dificultades que tiene este grupo para entrar al mercado laboral.

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“Además, una alta proporción estudia y depende económicamente de sus padres, demandan pocos servicios financieros o lo hacen de manera amparada. El 58,8% de este grupo tenía al menos un producto activo o vigente”, destaca el informe.

De acuerdo con el Dane, para el trimestre móvil febrero-abril de 2020, la tasa de desempleo de los jóvenes era de 22,8%, con una tasa de ocupación de 39,2% y una de participación de 50,8% en el promedio nacional.

A este grupo le siguen los adultos mayores de 64 años en baja inclusión financiera, pues su indicador es de 73,8% y son “la generación que menos usó sus productos financieros, solo el 51,3% de las personas con esta edad tenían al menos un producto activo”.

Por su parte, el grupo de adultos entre los 25 años y 39 años tuvo un indicador de 81,5%. Y de acuerdo con la Superfinanciera y la Banca de la Oportunidades, “el 68,2% de esta generación, correspondiente al 83,7% de los incluidos financieramente, mantenía al menos un producto financiero activo”.

Los retos

La inclusión financiera en el país tiene, al menos, cuatro retos para los siguientes años: aumentar la participación de los adultos en la zona rural, mejorar la inclusión empresarial, llegar a más jóvenes y reducir la brecha de género.

En el caso de la inclusión financiera empresarial, el reporte advierte que durante el último año el indicador retrocedió.

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“A diciembre de 2019, 939.682 empresas tenían al menos un producto financiero (7.782 menos frente a diciembre de 2018) y 642.440 los tenían activos o vigentes (35.531 menos frente a diciembre de 2018), lo cual implicó un nivel de uso del 68,4%, registro menor al observado en el caso de los adultos colombianos”, advierte el documento.

El producto financiero más popular en las empresas es la cuenta de ahorro y para diciembre de 2019 “649.826 tenían este producto y de esos 297.631 las tenían activas, lo que representa un nivel de uso del 46%, cifra menor que la de las cuentas de ahorro de personas naturales”.

En crédito, el informe señala que “289.535 empresas tenían alguno vigente en el sistema financiero formal, siendo 33.570 menos que en el mismo mes de 2018. El crédito comercial fue el producto de crédito con mayor penetración entre las empresas colombianas (221.326 tenían este crédito vigente), seguido de las tarjetas de crédito (91.319), del crédito de consumo (82.210) y del microcrédito (11.950)”.

Sin embargo, según el Registro Único Empresarial (RUES), el país contaba con 1,6 millones de empresas para el 31 de diciembre de 2019.

El segundo reto del sistema es llegar a la ruralidad. Pues pese al incremento en infraestructura, la entrada de las Sociedades Especiales de Depósito Electrónico (SEDPE) y a que el 100% de los municipios del país cuenta con presencia de algún tipo de oficina o corresponsal bancario, el informe advierte que “el acceso a productos financieros en Colombia es menor a medida que aumenta el nivel de ruralidad de la población”.

Pero allí la presencia de los productos financieros virtuales ha crecido y tiene una posición relevante.

Por ejemplo, las autoridades destacan que las cuentas de ahorro electrónicas (CAE) “evidencian una mayor concentración en las ciudades, pero esta no es tan pronunciada como en la cuenta de ahorro tradicional. En el país había 4,2 millones de CAE al finalizar 2019. De estas, 49,5% se encontraban en ciudades, 25% en municipios intermedios, 16,5% en municipios rurales y 9,2% en rurales dispersos”.

Canales de atención bancaria 2019

Fuente: Banca de las Oportunidades

Finalmente, para el país sigue siendo un reto cerrar la brecha de género tanto en acceso a productos financieros como en el monto desembolsado por las entidades de crédito.

Según el reporte, en los productos de depósito “los hombres contaban con un indicador de acceso del 81,7%, mientras que las mujeres tenían un indicador del 76,7%”. Por regiones, la centro oriente es la que tiene la mayor brecha a favor de los hombres, con una diferencia de ocho puntos porcentuales pues mientras el indicador de los hombres es de 92,3%, las mujeres alcanzan 84,3%.

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Un hallazgo del informe en este tema es que, sin embargo, en algunas áreas de mayor vulnerabilidad son las mujeres quienes tienen mayor acceso a los productos financieros y sugiere que esto podría ser una consecuencia del envío de transferencias monetarias del Estado.

Brecha de género financiera 2019

Fuente: Banca de las Oportunidades

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