| 11/10/2000 12:00:00 AM

Borron y cuentas nuevas

Borron y cuentas nuevas
Molinos del Cauca nació como empresa para aprovechar las ventajas tributarias de la Ley Páez. De no haber sido por este factor, probablemente la empresa no habría existido nunca como unidad independiente, sino que habría sido una división más de Gravetal, su propietaria. Pero cuando Gravetal entró a formar parte de la alianza Team, Molinos, que estaba recién creada (1998), tuvo que salir a buscar su propio destino. Lo ha encontrado en las exportaciones. Molinos exportará cerca de US$15 millones en este año y aspira a US$20 millones en 2001.



Molinos es un procesador de soya y maíz. Tiene productos para consumo industrial (en los sectores avícola, de concentrados, snacks y aceites) y también harinas precocidas, enriquecidas con soya para consumo final.



El hecho de haber sido creada como empresa independiente le permitió a Molinos desarrollar rápidamente una cultura exportadora propia. Los productos industriales se venden especialmente en Ecuador y Venezuela. Pero la empresa está descubriendo grandes posibilidades para sus productos de consumo humano en Centroamérica y también en Cuba.



El producto es aparentemente un commodity: harina de maíz. Sin embargo, como lo dice Luis Germán Osorno, presidente de Molinos del Cauca, "ya ningún producto es un commodity. Aunque el producto parezca indistinguible de otro, el éxito está en crear diferencias. Nuestra harina de maíz tiene un mayor contenido nutricional aportado por la soya, pero eso solo es el principio. Nosotros nos diferenciamos buscando relaciones de largo plazo con los clientes. Nos anticipamos a los problemas que van a tener y los resolvemos antes de que tengan que empezar a pensar en ellos. En logística, particularmente, esa es una preocupación constante. Identificamos puntos débiles y críticos en la cadena y siempre estamos atentos a resolverlos".



La organización se mantiene pequeña y el control de costos es estricto. Están comenzando a sacar su certificación ISO, un requisito indispensable en el comercio internacional.



Molinos del Cauca es un caso de rápido éxito exportador a partir de un producto que aparentemente es básico, como la harina de maíz.



Su experiencia deja una lección para muchas empresas grandes que juegan con la idea de crear productos nuevos pero nunca les dan la autonomía que necesitan para triunfar. La mejor salida puede ser crear una empresa con un mandato claro, que despegue con metas propias y una clara vocación de eficiencia, al margen del producto tradicional.
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