El diletante
Los expertos

Hace pocos días la revista Newsweek publicó un artículo titulado "La revancha de los expertos". En el  se cuestiona la cacareada sabiduría de los comunes y echa por tierra el alma de la web 2.0: el contenido generado por los usuarios.

En cierta forma tiene razón, los usuarios de internet queremos contenido bien redactado e investigado y no basura o infomerciales. Por eso, según newsweek, vuelven los expertos, los editores y los "fact checkers".

PUBLICADO 17/03/2008
Ideas para mejorar los blogs de Publicaciones Semana

Un blog no es más que un espacio que puede ser llenado de infinitas maneras. Algunos lo comparan con un papel en blanco y otros con una libreta. Para la mayoría de los que "blogueamos" es una forma de comunicación con otras personas con gustos e intereses similares que se van encontrando en el camino. Es más una tertulia que otra cosa.

Un punto importante que vale la pena recalcar es que las comunidades de lectores no se crean de manera espontanea, sino que, por el contrario, necesitan de una campaña de difusión activa por parte del bloguero. Esto implica buscar los blogs que le gustan y comentar en ellos, esperando que el link que se crea automáticamente traiga un par de nuevos lectores. Al cabo de un tiempo se logra una comunidad activa que comenta y linkea y otra pasiva (lurkers) que lee, la mayoría de las veces, a través de un lector de feeds.

Así funciona la blogosfera mercenaria, la que no responde a patrones ni pertenece a corporaciones o a grandes medios tradicionales. Pero ¿Cómo debería funcionar un blog dentro de un medio tradicional? Obviamente no existen recetas o mandamientos al respecto, pero si es posible recoger las "buenas prácticas", tanto de la blogosfera mercenaria, como la de la blogosfera corporativa.

De la blogosfera mercenaria, Publicaciones Semana podría rescatar dos elementos técnicos: la posibilidad de que los lectores que comentan puedan usar su nombre como un hipervínculo hacia su propio blog o página web, y la posibilidad de sindicar el contenido a través de un lector de feeds.  Ambos instrumentos permiten generar verdaderas comunidades de lectores que siguen el contenido del autor y han sido adoptadas -con éxito- en los blogs de medios tradicionales como El Pais.

De la blogsfera corporativa, Publicaciones Semana también podría adoptar algunas buenas prácticas. Para empezar esta el tema de los incentivos. Algunos, como Andrés Naranjo y Miguel Olaya, son muy críticos del modelo colombiano basado en las colaboraciones no remuneradas. El argumento es simple: si no hay pago no hay motivación y si no hay motivación no hay calidad.  Yo creo que pueden existir otras motivaciones no monetarias como la vanidad o el simple gusto. En este punto, es importante que Publicaciones Semana tome en serio el trabajo que se hace en estos espacios e incluso involucre a los blogueros dentro de las decisiones de las revistas (para donde vamos, que queremos, etc), así sea de manera marginal.

Dentro de lo anterior es interesante recordar la experiencia del New York Times con sus blogs. En este medio los blogueros -además de ser excelentes y reputados escritores- cuentan con un soporte y filtro editorial. En el  NYTimes no dejan a su suerte estos espacios; los soportan y los someten a revisiones por parte de editores calificados. El resultado es obvio: el medio se responsabiliza por lo que se publica en los blogs, eleva su calidad, y los incluye dentro del "espíritu" del periódico. Un clásico gana-gana (salvo para los que usan su espacio como medio para promover sus negocios, claro).

Y bueno, es importante discutir abiertamente estos temas de manera pública.

PUBLICADO 16/02/2008
El Caso Carimagua

 

Según El Tiempo y las declaraciones de varios funcionarios de la Procuraduría y del Ministerio de Agricultura, el Gobierno decidió cambiar la destinación de 17.000 hectáreas de tierra en el Meta que en un principio iban a ser destinadas a desplazados por la violencia. La idea del Gobierno consiste en dar en concesión la tierra para que sociedades privadas la exploten con cultivos de caucho, palma o maderables durante 50 años.

Como es obvio, la noticia ha caldeado los ánimos de muchos que consideran que el cambio de destinación es inhumano e injusto (incluso señalan de mala fe que la cosa tiene relación con los paramilitares) . Sin embargo, resulta interesante analizar el tema de manera menos apasionada.

En el caso de este terreno el gobierno tiene varias opciones que giran en torno a dos ideas extremas. La primera es intuitiva y consiste simplemente en dividir el lote en 700 parcelas de 15 hectáreas y entregarlas tituladas a las familias desplazadas. La otra consiste en dar en concesión el terreno para que privados inviertan y la exploten.

Si se adopta la primera opción en su forma pura, es decir, sin otorgarle subsidios a los desplazados para la infraestructura y la siembra de cultivos. Estas personas a duras penas podrían autosostenerse y el proyecto fracasaría estrepitosamente. Si deciden, por ejemplo, subsidiar la siembra de caucho para beneficio de dichas familias, la inversión inicial sería cercana a los cuarenta mil millones de pesos y se deberían destinar subsidios directos para el sostenimiento de las familias durante los cinco primeros años (hasta que el caucho pueda explotarse). Si el cultivo funciona, cada familia recibiría ingresos mensuales cercanos a los quince millones de pesos durante 30 o más años.

En el otro extremo está la propuesta del Gobierno, el cual busca lograr una renta fija de la concesión del terreno que seria supuestamente destinada a los desplazados en general. El primer problema es que el Gobierno le habría faltado a su palabra a los desplazados escogidos (lo cual mina la legitimidad y seriedad del gobierno) y el segundo, que las rentas irían al tesoro nacional y no necesariamente a los desplazados. Lo bueno de este modelo es que generaría cerca de 2500 empleos a gente de la región sin necesidad de que el Estado invierta o arriesgue un solo peso.

Como en todo, hay muchas experiencias intermedias que podrían aplicarse. Por ejemplo, podría aplicarse el modelo de los laboratorios de paz en donde el gobierno pone la tierra, los campesinos se organizan en cooperativas y son contratados por una sociedad privada que se encarga de las inversiones de capital. Como todo, tiene problemas -sobre todo de coordinación-, pero es una opción menos ingenua que la primera y menos abusiva que la segunda.
 
CODA: El anterior Post no fue muy bien recibido por los encargados de la revista, quienes consideran que -en palabras mias- la ropa sucia se debe lavar en casa. Respeto sus argumentos y los considero lógicos. Sin embargo, creo que es importante reflexionar sobre el papel, los límites y las características que deben o deberían tener estos espacios.

PUBLICADO 11/02/2008
Los blogs en Dinero.com son un relleno

Todas las clasificaciones son arbitrarias. Basta escoger las categorías y definir las jerarquías, esto va acá y esto va allá. Hoy entré a la nueva dinero.com y encontré que los blogs fueron clasificados de una nueva manera.

Antes estábamos en la página principal y dentro de la categoría de opinión. Hoy, de repente, ya no hacemos parte de la sección de opinión, ni siquiera de su hermana boba: la "opinión online". Quedamos relegados a un oscuro tercer nivel o al equivalente digital de un cuarto de San Alejo. Ya no somos "opinión" y ya no tenemos presencia en la página principal.

La reclasificación tiene dos efectos, uno práctico y uno simbólico. El efecto práctico es evidente: si antes recibíamos pocos visitantes, de hoy en adelante no nos visitará  nadie. El efecto simbólico también es patente: somos irrelevantes.

Algunos -como éste, ésta o éste- han escrito críticas sobre los blogs de las Publicaciones Semana. Tal vez tenían razón: a Semana no le interesa esto o eso parece. No sé si los de dinero.com decidan eliminar mi espacio por esta opinión, o si yo vuelva a publicar acá. Por el momento dejaré en receso este espacio a ver como se comporta el nuevo diseño y la nueva clasificación. Si usted es uno de los poquísimos que logró llegar acá, lo invito mientras tanto a mi otro blog: MACHETE.


PUBLICADO 19/01/2008
Políticos y terroristas

Desde que tengo memoria he oído mil y un veces la discusión sobre si las FARC tienen un carácter político o si, por el contrario, son una banda delincuencial. En estas discusiones las categorías se usan de manera excluyente: no se puede ser un grupo político y criminal al mismo tiempo.

Detrás de esta manera binaria de ver las cosas, lo que tenemos es una idea de la política como algo bueno per se. La Política, las ideas, los valores todas esas palabras son puras y nobles. Basta aplicarlas para eliminar de tajo esas otras palabras endemoniadas: interés, lucro, terrorismo. Y viceversa.

El hecho de que un grupo tenga ideales o quiera gobernar, en nada cambia su calificación ética. Sí, son políticos, sí, tienen ideales. Pero siguen siendo una porquería. Importa un pepino si masacran a civiles y reclutan niños en nombre del paraíso en esta tierra o a cambio de unos billetes. Un grupo no deja de ser perverso por el simple hecho de hacerlo por un ideal.

Pol Pot y sus secuaces del Khmer Rojo eran políticos, pero también era una banda criminal que pasó por encima de la dignidad humana. Los nazis y sus campos de exterminio; los stalinistas y sus gulags; los maoistas y sus marchas de la muerte, todos asesinaban, denigraban y torturaban en nombre de ideales.

A las FARC les encantan las formalidades, les interesa que las llamen "ejercito del pueblo" y les dejen de llamar terroristas. -Que somos políticos, gritan. Pues bueno, son políticos, pero también son terroristas y asesinos.

Son tan terroristas y asesinos que si Raul Reyes o cualquier otro del secretariado fueran juzgados por la Corte Penal Internacional, tendrían que responder por varios cargos contra la humanidad y por crimenes de guerra. Entre otros: trato cruel e inhumano, reclutamiento de menores de 15 años y esclavitud sexual.

En un estrado de este tipo poco importa si Raul es marxista, maoista o seguidor del padre chucho. Raul, que tanto el gusta el derecho internacional, sería tratado como un criminal de guerra.

PUBLICADO 14/01/2008
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