| 3/3/2016 12:00:00 AM

¿Cambió algo con la ley estatutaria de salud?

Un año después de ser promulgada, ¿cuál es el impacto de esta ley en el sistema de salud en Colombia? Esto opinan los expertos.

El 16 de febrero de 2015, el presidente de la República, Juan Manuel Santos, sancionó la Ley Estatutaria de la Salud. En ceremonia que reunió a representantes de varios estamentos del sector, el primer mandatario expresó su complacencia por el impacto que esta alcanzaría en el sistema.

“Yo diría que estamos partiendo la historia de la salud en dos. Es un día muy importante para los colombianos, porque con la Ley Estatutaria que sancionamos se acaban varias cosas.

Se acaba el ‘paseo de la muerte’, se acaban las excusas para interrumpir tratamientos de los pacientes, se acaban los abusos de los precios de los medicamentos (…)”, aseguró Santos en ese momento.

Tras cumplirse un año de vigencia, ¿cuáles son los avances y resultados obtenidos por esta nueva normatividad?

Para Juan Carlos Giraldo, director general de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC), “ha seguido la inercia del sistema de salud colombiano como venía de tiempo atrás. La Ley Estatutaria fue aprobada y sancionada con una gran puesta en escena y como el cambio trascendental del sistema de salud, pero, a parte de la declaración de principios de que la salud es un derecho fundamental autónomo, que es una noticia buena, la realidad no ha cambiado mucho”.

Afirma que incluso la crisis financiera de las instituciones prestadoras del servicio de salud ha seguido acrecentándose. Según él, a corte de junio de 2015 la cartera por servicios médicos de las 140 adscritas a la ACHC ascendió a $5,8 billones. Agregó que esta cifra se duplica si se extrapola al universo de establecimientos del país. “Hablamos de entre $13 billones y $14 billones. Esos son como dos Isagen”, añade.

Por su parte, Mary Bermúdez, decana académica de la Facultad de Medicina de la Universidad Javeriana, considera que el primer año de Ley Estatutaria antes que promover cambios estructurales ha incentivado el debate.

Los avances no han sido muchos y los cambios sustanciales aún no se han visto. Ha sido un periodo de análisis que ha generado muchos foros y escenarios de discusión alrededor del tema, especialmente en lo relacionado con la autonomía médica, la formación del recurso humano para ejercer esa autonomía, el significado de la salud como derecho fundamental y el uso racional del recurso, en lo cual ha habido una participación importante de la academia”, explica Bermúdez.

A su vez, Félix León Martínez, presidente de la Fundación para la Investigación y el Desarrollo de la Salud y la Seguridad Social (Fedesalud), asegura que se preveía un escenario sin tranformaciones.

“Desde su aprobación por el Congreso, señalamos públicamente que la Ley Estatutaria no iba a cambiar de manera sustancial la operación del Sistema de Salud, pues no modificaba el incentivo perverso dado por el Estado a las EPS para que su ganancia dependiera de la negación, postergación o restricción de servicios a sus afiliados”, asegura Martínez.

Para él, el panorama es similar al del periodo anterior a la Ley. “El viacrucis del sistema de autorizaciones sigue vigente, salvo en caso de urgencia, lo que ya estaba establecido por normas anteriores. A un año de la sanción de la Ley Estatutaria podemos comprobar que nada ha cambiado en este sentido”, añade.

Por su parte, Edinson Delgado, senador del Partido Liberal y miembro de la Comisión Séptima, considera que sí ha habido avances.

“La Ley Estatutaria ha enviado un mensaje en el sentido de que toda la sociedad colombiana entienda que la salud como derecho fundamental está por encima de cualquier otro tipo de interés y que además hay que seguir reforzando y logrando la cobertura universal. Es algo fundamental que todos los colombianos tengan derecho a la salud y un seguro que lo garantice”, explica el legislador.

Consultado el Ministerio de Salud, no hubo respuesta al requerimiento periodístico.

En medio de la crisis por cuenta del Zika, la Ley Estatutaria cumplió un año y sus efectos todavía no se perciben en el sistema nacional de salud, como lo señalan algunos de los principales actores del sector.

Recetario de pendientes

Según Félix León Martínez, presidente de Fedesalud, hay dos puntos por examinar. El primero “es la terminación del POS explícito como un listado de medicamentos y procedimientos”.

Y el segundo es que “la autonomía médica sigue restringida, pues los médicos no pueden ordenar procedimientos, diagnósticos o terapias más allá de lo que establece el listado para cada nivel de atención y, si los ordenan, las EPS no los autorizan”, agrega.

Para Juan Carlos Giraldo, director de la ACHC, el punto central para lograr desarrollos estatutarios más avanzados “es la definición de cuáles son las inclusiones y las exclusiones dentro del plan de beneficios del sistema de salud”. Dice que conocer este contenido, para el cual todavía existe un plazo de un año para su definición, permitiría saber su alcance y cuánto costará la implementación de la Ley.

Por su parte, Edinson Delgado, senador del Partido Liberal, considera que “todavía no hemos podido lograr que el sistema de salud de Colombia dé garantías de oportunidad a todos los colombianos, no solo desde el punto de vista de la prevención y promoción de la salud, sino en la parte curativa, de tal manera que, cuando se enfermen, la atención sea oportuna y de calidad.

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