| 12/11/2014 5:00:00 PM

Española construirá carretera en Colombia

El consorcio integrado por Iridium Concesiones de Infraestructuras y Dragados, ambas de la española ACS, y Episo, del grupo Corficolombiana obtuvieron un contrato para la construcción y explotación del proyecto de carretera en Colombia "Mulaló-Loboguerro".

El proyecto supone una inversión de más de US$1.000 millones, según informó ACS en un comunicado.

Dragados y Episol serán las responsables del diseño y construcción, mientras que Iridium junto con Episol gestionarán la financiación y la operación y mantenimiento del proyecto, indicó la nota.

La vía adjudicada tiene una longitud de 31,8 kilómetros y conectará las zonas industriales del Valle del Cauca con el puerto marítimo más importante del Océano Pacífico y de Colombia por el volumen de carga que mueve -Puerto de Buenaventura-, al tiempo que permitirá canalizar el tráfico pesado del sur del país.

Los ingresos de la sociedad concesionaria provendrán de pagos realizados por la administración en contraprestación por servicios de operación y mantenimiento, así como del cobro de peajes.

Los trabajos de diseño empezarán en 2015, según la misma fuente, que explicó que el proyecto cuenta con un plazo de construcción estimado de 5 años.

Esta adjudicación supone la segunda concesión que ACS consigue en Colombia en 2014, tras obtener otro proyecto en junio, con una inversión aproximada de 1.200 millones de euros.

El proyecto "Mulaló-Loboguerrero" es el último de la primera ola de la denominada cuarta generación de concesiones del país andino, lo que contribuirá a reforzar su posición en Colombia, "un mercado estratégico en el que ha tenido presencia desde los años noventa".

El consorcio de ACS se ha impuesto a propuestas rivales lideradas por Strabag (Austria) y Vinci (Francia), ambos en alianza con constructoras locales.


EFE/D.com
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?