| 9/21/2010 5:20:00 PM

Sube riesgo de venderle a Venezuela

Los empresarios colombianos, acostumbrados a vender con restricciones políticas, ahora deben prever las restricciones económicas.

La turbulencia que vive la economía venezolana está afectando sensiblemente el consumo del país y podría retrasar aún más su esperado proceso de reactivación. Entre enero y junio de este año, las importaciones de alimentos en Venezuela registraron una caída de 31,9% y totalizaron US$2.224,2 millones, frente a US$3.266,5 millones de igual periodo de 2009, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

Este comportamiento coincide con la caída general que registraron las importaciones venezolanas de todo el mundo, del 30% y que en el caso colombiano llegó a -74%. Las menores compras son resultado de una caída persistente en el consumo de los venezolanos, afectados por el aumento de la inflación, el desempleo, el cierre de empresas no petroleras y la caída en los ingresos de las petroleras. Pero también son el reflejo de la incertidumbre que ronda a los consumidores, que expresan su desconfianza 'apretándose el cinturón'.

Los motivos de desconfianza son de diversa índole. Por un lado, el proceso electoral que se cumplirá el próximo 26 de septiembre genera inquietud en algunos sectores, pues es la 'prueba de fuego' para el partido del presidente Hugo Chávez, Psuv, en el poder desde 1999. Tampoco son mejores las noticias que llegan sobre caída en las reservas internacionales, las bajas en el ingreso petrolero y la falta de inversión en infraestructura petrolera y energética.

El aumento en la deuda también enciende las alarmas. En lo corrido del año, el gobierno venezolano comprometió deuda por más de US$12.000 millones, de ellos US$9.600 millones de un crédito otorgado por el gobierno chino, otros US$3.000 millones en bonos soberanos y US$500 millones más otorgados por la Corporación Andina de Fomento (CAF). En una semana se conocerán las condiciones de una nueva emisión de bonos por US$2.000 millones

El mayor endeudamiento no significa, ni mucho menos, que el país esté en riesgo de entrar en moratoria, pues cuenta con reservas internacionales para financiar sus exportaciones y, además, con cuantiosas reservas petroleras.

Pero este escenario de contracción de la economía y del consumo está encendiendo las alarmas de cara al proceso de reactivación de las relaciones entre Colombia y Venezuela. Si bien los empresarios colombianos han estado acostumbrados a abastecer el mercado vecino en medio de restricciones políticas, ahora deben prepararse para hacerlo en medio de restricciones económicas.

Expertos, como el presidente de Analdex, Javier Díaz Molina, advierten que los negocios con Venezuela van a cambiar y los empresarios colombianos deben prepararse para ello. "Venimos de un gran escepticismo por las tensiones diplomáticas, pero hacia delante tenemos que construir un camino que permita recuperar la credibilidad sin caer en optimismos excesivos", sostiene Díaz Molina, quien considera que de la experiencia actual hay que aprender las lecciones.

La presidente de la Cámara Colombo-Venezolana, Magdalena Pardo, coincide en que las nuevas condiciones económicas de Venezuela deben llevar a los empresarios colombianos a ser cautelosos con los despachos y las condiciones de pago para no poner en riesgo sus negocios.

El nuevo escenario plantea grandes desafíos a los exportadores colombianos, quienes tendrán que medir muy bien los riesgos antes de reactivar sus despachos al vecino país.

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