| 11/28/2003 12:00:00 AM

Se recupera la economía global

2004 será un buen año para el crecimiento mundial. Es una excelente noticia para la economía colombiana, en un momento en el que la demanda interna podría frenarse.

Las cifras de la economía global son alentadoras. Por primera vez en dos largos años, hay indicios de que la economía de Estados Unidos, la más grande del mundo, estaría entrando en una fase de crecimiento sostenido. Las empresas vuelven a invertir y la confianza de los empresarios está regresando.

Estas dos señales son muy importantes, pues Estados Unidos no podía volver a tener un crecimiento importante mientras el único motor de su economía siguiera siendo el consumo de los hogares, como ocurrió durante los dos últimos años. El regreso de la confianza empresarial ha sido la señal crítica esperada por los analistas y economistas desde cuando empezó la recesión económica en el año 2001.

Varias razones explican el cambio en el comportamiento de las empresas estadounidenses. En primer lugar, las utilidades están creciendo muy por encima de lo esperado a comienzos de año. Varias empresas reportaron aumentos de utilidades en el tercer trimestre superiores al 40%, producto, por un lado, de la reducción de costos, pero también del aumento en las ventas.

De otra parte, la reducción de impuestos que afectan la inversión ha desempeñado un papel determinante. Las decisiones de inversión se han anticipado y su nivel ha crecido sustancialmente. En esto ha sido muy importante la norma, vigente hasta 2004, que permite a las empresas acelerar la depreciación de equipos hasta en 50% en el año en que son adquiridos.

De acuerdo con el Departamento de Comercio de Estados Unidos, el aumento de la inversión empresarial en el tercer trimestre del año fue de 11,1%, el mayor en los últimos tres años y medio. De hecho, este gran impulso llevó al crecimiento de la economía de 7,2% en este trimestre.

El repunte en la inversión es acompañado por una fuerte reducción en los inventarios, debido al crecimiento de las compras de los consumidores (de 6,6% en el tercer trimestre). Se espera que en el cuarto trimestre del año la economía crezca 4%, por cuenta de la recomposición de inventarios que las empresas tendrán que hacer y del aumento continuado de la inversión en equipos.

En este boom de la inversión empresarial en Estados Unidos, las compras de tecnología han jugado un papel muy importante hasta ahora, impulsadas por los bajos precios. Las empresas pueden conseguir hoy computadores casi 18% más baratos que hace un año.

Por último, otro factor que está induciendo a las empresas estadounidenses a invertir son las bajas tasas de interés y la abundante liquidez que hay en la economía como consecuencia de la política expansionista que viene impulsando Alan Greenspan desde la Reserva Federal.

Todos estos factores hacen pensar que la expansión de la economía de Estados Unidos es real y que puede extenderse por varios años.



Europa despierta

Cuando fue lanzado el euro en 2001, había gran euforia en Europa. Sus dirigentes pronosticaban que en diez años habría tasas de crecimiento de 3%, no vistas desde los años 70. El número de personas empleadas se incrementaría en 10%, en medio de un aumento de la innovación tecnológica y la productividad. Europa sería la economía más dinámica del planeta.

Pero nada de esto está pasando y la economía de la Unión Europea sigue rezagada frente a la de Estados Unidos, como lo ha estado en las dos últimas décadas. Mientras que Estados Unidos creció 7,2% anual en el tercer trimestre, la de la zona euro lo hizo en 0,3%. Este año hasta Japón está creciendo a un ritmo que duplica el europeo.

Hay, sin embargo, señales positivas. Por primera vez, los europeos se están dando cuenta -al menos algunos- de que tienen que reaccionar y hacer las reformas que les permitan volver a crecer. Es la única manera de competir, no solo con Estados Unidos, sino con China, que se ha convertido en el gran reto para todas las economías del mundo.

No debería sorprender que los países que han crecido, como Finlandia, Irlanda y España, sean los que han implementado políticas que favorecen el crecimiento. Incluso en el corazón de la zona euro, en Italia, Francia y Alemania, algunos de los preceptos de la posguerra están siendo cuestionados. Están empezando a reducir los impuestos, están reformando los sistemas de pensiones para estimular a las personas a que trabajen más, no menos, y están recortando los beneficios de desempleo.

En Francia, por primera vez, se está hablando de la idea de que los salarios se paguen de acuerdo con el desempeño de las personas. En Alemania, el primer ministro Gerhard Schroeder logró la aprobación por parte del Parlamento de un recorte de los beneficios de desempleo a partir de 2004.

Aunque es difícil esperar que los europeos vayan mucho más allá de estas medidas, con lo poco que están haciendo se prevé un crecimiento en 2004 de 1,8% en la zona euro y de 2% en la Unión Europea, lo cual es bueno si se tiene en cuenta que en 2003 no hubo crecimiento.



Asia empuja

China es la gran revelación de los últimos años, con un crecimiento promedio anual de 7,5%, a pesar de los múltiples problemas internos. Para 2003 se espera un crecimiento de 8,5%, a pesar de la epidemia del SARS en el segundo trimestre del año que afectó principalmente los sectores de servicios. En 2004, la economía china crecerá 8%.

El acceso a la OMC ha sido vital para este país, pues gracias a ello logró una fuerte expansión de las exportaciones y ha ampliado su superávit comercial con Estados Unidos. Otra característica importante de China, que reafirma a este país como un punto estratégico para Estados Unidos, son los flujos de inversión extranjera y el regreso de los capitales.

Japón también ha sorprendido este año con su crecimiento, gracias al aumento de las exportaciones hacia los demás países asiáticos.

Para Colombia, la mejora en las perspectivas económicas del mundo es fundamental. Esta fuente de dinamismo económico adquiere importancia crítica, justo cuando la reforma tributaria podría poner un freno al crecimiento económico interno. El hecho de que sea Estados Unidos el país que está impulsando nuevamente el crecimiento mundial es bastante alentador, pues de nuestras exportaciones más del 50% tiene como destino ese mercado.

La lección más general es también la más importante para Colombia. Para que haya posibilidades de un crecimiento sostenido, es indispensable que crezca la inversión. Y la inversión responde si hay políticas y condiciones favorables. Cuando el gobierno se apodera del espacio en la economía y los impuestos ahogan a las empresas, solo se puede esperar un crecimiento económico mediocre. Ojalá en Colombia apliquemos esas lecciones algún día.
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