| 11/9/2007 12:00:00 AM

Se acabó el año

Se acabó el año

El año está prácticamente cerrado para efectos de proyecciones macroeconómicas. Los analistas encuestados por Dinero prevén un buen final.

El año terminará con un crecimiento alto y una inflación mayor a la meta del Banco de la República, pero relativamente controlada. Eso es lo que opinan veintiún analistas nacionales e internacionales encuestados por Dinero sobre el desempeño de la economía colombiana.

El consenso de los analistas sitúa el crecimiento del PIB en 6,5%, menor que el de 2006 (6,83%), pero muy dinámico para los estándares nacionales. En el grupo de los más optimistas está Bear Sterns y que tiene como analista para Colombia a Alberto Bernal, ha sido consistentemente uno de los más optimistas en los últimos años, y también uno de los más acertados. Por eso hay que tener presente su pronóstico de 6,9%, que concuerda con la apreciación del Fondo Monetario Internacional, que aumentó su proyección de crecimiento para Colombia a 7% este año. En el otro lado del espectro, Alianza Valores cree que la economía crecerá 5,2% en el año, una cifra que implica que la producción aumentará apenas 2,92% en el segundo semestre frente al mismo período de 2006, algo que no parece muy probable.

Respecto a la inflación, el consenso la ubica al finalizar el año en 5,0%, por encima de la meta del Banco de la República que está entre 3,5% y 4,5% y sostenida frente al 5,01% de la inflación acumulada a septiembre. Si en noviembre se mantienen las condiciones climáticas de octubre se puede esperar que no haya una gran presión al alza de los precios de los alimentos, con lo que se podría conseguir una ligera reducción del indicador de inflación en lo que resta del año.

Durante los primeros meses del año, la inflación aumentó considerablemente, empujada por los precios de los alimentos que reaccionaron, problemas climáticos y debido a las mayores exportaciones hacia Venezuela. El alza en el Índice de Precios al Consumidor superó el 6% anual durante el mes de abril. Desde entonces, la inflación ha venido en un proceso de baja constante, por reducción de los precios de los alimentos. La variación del índice por alimentos pasó del 10% en abril al 7% en septiembre.

El déficit fiscal consolidado tendría una magnitud que el consenso de los analistas ubica en 0,5% del PIB. No obstante, esta situación favorable, de casi equilibrio fiscal, oculta una situación que por años los economistas más prestigiosos del país han señalado: aunque ha mejorado, el déficit del gobierno central, que bordea el 1,2%, debe ser recortado para reducir la vulnerabilidad de la economía a choques internacionales. En opinión de la mayoría de analistas internacionales, el principal problema de la economía colombiana es el fiscal: "Se entiende que haya problemas por la transferencias, por la guerra y las pensiones, pero lo malo es que no se arreglen en los buenos tiempos. La sostenibilidad fiscal es el talón de Aquiles", decía hace un tiempo Marjorie Hernández de HSBC en Nueva York. El problema aún persiste.

Con este entorno fiscal y de inflación, los analistas esperan que la tasa de interés de captación a 90 días (la DTF) termine diciembre en 8,89%, un alza de dos puntos frente al 6,82% con que cerró 2006.

Dólar, el bendito dólar

La predicción de los tipos de cambio desalienta a la gran mayoría de los economistas del mundo, porque hay una gran posibilidad de equivocarse. Sin embargo, es uno de los datos más interesantes para quienes siguen los pronósticos financieros y por eso es parte obligada en los ejercicios de prospección. Los encuestados esperan un alza ligera del dólar para lo que resta del año. El consenso indica que se pagarán $2.081 por dólar al terminar diciembre, 4% más que los $1.999 de fin de octubre.

Los que esperaban los mayores aumentos reconocen que su proyección tal vez no se cumpla. Esperaban que el episodio de la crisis de la financiación de vivienda en Estados Unidos generaría un efecto más profundo y que una reacción al riesgo mayor haría que los capitales se fueran de Colombia.

Por su lado, los que esperan presiones revaluacionistas más fuertes, como Corredores Asociados, hacen cuentas que incluyen un dólar debilitado en el mundo y dólares entrando a Colombia por exportaciones e inversión extranjera. "Iniciamos un ciclo bajista en la tasa de interés en Estados Unidos. Por diferenciales de tasas de interés, el dólar se debilita y ese debilitamiento expulsará capitales de ese país hacia los emergentes", dice Ricardo Durán, de Corredores Asociados. Pero hay más elementos que harían llegar dólares al país. La demanda mundial se mantendrá elevada, por efecto de un aumento del PIB mundial que bordeará el 5% este año. Con esto, los precios y los volúmenes de las exportaciones nacionales se mantendrían, a la vez que la política del Banco de la República de contener la demanda doméstica podría reducir un poco el crecimiento de las importaciones.

Por último, destaca la bonanza de exploración minera que generará más revaluación. "Chávez y Correa están ayudando a desviar la exploración petrolera hacia Colombia, y además hay exploración de metales", explica. Hasta el 12 de octubre, la inversión extranjera en petróleo y minería valió US$3.604 millones, bastante más que el déficit en la cuenta corriente del país que es de US$2.791 millones.

En resumen, 2007 será otro año bueno, con algunas variaciones en intereses y tipo de cambio. El tema de reflexión es el siguiente: se nos agota el tiempo para hacer las reformas que garanticen el futuro fiscal. Si no es ahora, en las vacas gordas, ¿para cuándo lo dejamos?
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