| 11/28/2010 10:10:00 AM

Santos logra en poco mas de 100 días, recomponer relaciones con vecinos

El presidente Juan Manuel Santos, ha logrado, en poco más de cien días desde que inició su mandato constitucional de cuatro años, arreglar las relaciones rotas con sus vecinos Venezuela y Ecuador.

Santos y su colega de Ecuador, Rafael Correa, anunciaron este viernes en el marco de la IV Cumbre de la Unión de Naciones Suramericana (Unasur), el restablecimiento pleno de las relaciones diplomáticas de sus países, rotas desde marzo de 2008.

La recomposición de las relaciones, tanto con Ecuador ahora, como con Venezuela, el pasado 10 de agosto, supone para la política exterior colombiana de Santos un giro frente al gobierno de su antecesor, Álvaro Uribe (2002-2010).

Desde el mismo 7 de agosto pasado, cuando Santos juró al cargo prometió públicamente no ahorrar esfuerzo para recomponer los lazos con sus vecinos, que se rompieron en el Gobierno de Uribe.

Para Bogotá son claves los nexos con Venezuela y Ecuador, los países más próximos, no solo geográficamente sino también por su historia común, por su comercio, por el manejo de enormes reservas naturales en zonas amazónicas y del Orinoco, y por ser protagonistas de la integración regional hacia el sur y hacia el Caribe.

El mismo 10 de agosto cuando Santos y el gobernante venezolano Hugo Chávez estrecharon sus manos en la ciudad colombiana de Santa Marta, una aire de alivio recorrió muchas capitales latinoamericanas.

Esa misma sensación se revivió este viernes cuando el mismo Santos y Correa relanzaron sus relaciones diplomáticas de manera plena y anunciaron, incluso, que antes de Navidad "habrá embajadores" de sus países en Quito y en Bogotá.

Acompañados por sus cancilleres, María Ángela Holguín y Ricardo Patiño, los dos gobernantes hicieron el anuncio de manera alborozada ante periodistas.

Correa declaró que se alegraba "muchísimo" y consideró que se trata de "un paso muy importante para la región".

Previamente y en varias citas los cancilleres de los dos países remendaron las heridas abiertas, icluso desde antes de marzo de 2008 cuando Ecuador, desde la década pasada, reclama a Colombia por las fumigaciones de siembreas ilegales en zona fronteriza y por el traspaso de miles de personas que huyen del conflicto armado interno colombiano hacia su territorio.

El mandatario ecuatoriano rompió relaciones con el Gobierno del entonces presidente Uribe, el 3 de marzo de 2008, dos días después de un bombardeo militar colombiano a un campamento de la guerrilla de las FARC en territorio ecuatoriano.

En ese ataque murieron el entonces portavoz internacional y número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Luis Edgar Devia alias "Raúl Reyes", y otras 25 personas, entre ellas cuatro universitarios mexicanos y el ecuatoriano Franklin Aisalla.

La operación militar colombiana se produjo cuando Santos, ahora presidente, era ministro de Defensa.

Ecuador consideró ese ataque como una violación a su soberanía, porque se hizo sin previo aviso ni autorización.

Esas ruptura de relaciones deterioró igualmente las de Caracas con Bogotá al punto que el presidente Chávez congeló el comercio con Colombia.

Pero Santos, un economista y administrador de 59 años, llegó a la Presidencia colombiana con el propósito de revertir la maltrecha situación con sus vecinos.

Solo tres días después de su posesión, logró que Chávez visitara la ciudad colombiana de Santa Marta y allí mismo, tras unas siete horas de encuentro, los dos gobernantes restablecieron las relaciones diplomáticas y acordaron reanudar paulatinamente el comercio bilateral que en el 2008 había superado los 7.000 millones de dólares y que en 2009 se desplomó.

Con Ecuador se aguarda ahora una repotenciación similar de las relaciones no solo en el comercio bilateral sino en todos los campos.

 

 

EFE

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