| 3/10/2014 5:50:00 AM

Salario mínimo afecta a pensiones y aseguradoras

De acuerdo con Fasecolda, el incremento en el 2,5% del salario tiene una serie de impactos que muchas veces pasan desapercibidos en las negociaciones que se centran en el tema laboral.

El gremio asegurador realizó un estudio sobre el efecto del aumento del salario mínimo en las pensiones destacando que impacta el recaudo, los pagos, el incremento de las obligaciones, el comportamiento de los afiliados, los incentivos hacia la formalización, el valor del riesgo y sus coberturas, y los estímulos o desmotivaciones para los diferentes actores.

“Muchos de estos impactos son difíciles de calcular, unos son a largo plazo y presentan tendencias tan tenues que aún no se puede visualizar cual será el comportamiento futuro, otros son inmediatos y el primero de enero de cada año, al incrementarse el salario mínimo, es posible calcularlos de manera exacta”, indica el estudio realizado por la Cámara de Seguridad Social de Fasecolda.

Uno de los primeros impactos se presenta en las rentas vitalicias de pensiones Ley 100 emitidas al 1 de enero de 2014 que se encontraban vigentes (más de 38.000). Las aseguradoras deben reservar $105 mil millones que corresponden a la suma de las incidencias en reservas para cada una de las rentas, cuyos montos dependen de las edades, tipos de beneficiarios y valor de la mesada.

Un segundo impacto se ve en las pensiones mínimas. Por ley existen dos tipos de indexaciones para las mesadas pensionales, aquellas que aumentan con el IPC y aquellas que lo hacen con el incremento del salario mínimo cuando este se aumenta por encima del IPC. 

Lo anterior, según Fasecolda, genera tres tipos de incrementos: las pensiones de salario mínimo que se incrementan con el salario mínimo; las pensiones que se encuentran cerca del salario mínimo y que deberían incrementarse con el IPC, pero que al hacerlo quedan por debajo del nuevo salario mínimo (éstas se incrementan con un valor entre el IPC y el incremento del salario mínimo) y las pensiones que se incrementan con el IPC.

Con el nuevo incremento del salario mínimo, las 800 pensiones del medio se incrementaron en valores entre 1.94% y 4.5%, para convertirse en pensiones mínimas el 1 de enero de 2014.

Con esto, se aumentó en 3% el número de pensiones mínimas existentes; este incremento representa un aumento del riesgo que deben asumir las compañías aseguradoras por este tipo de pensiones.

El último impacto que presenta es el cambio en el valor que un afiliado que se pensionará por vejez en el 2014 deberá pagar por una renta vitalicia de salario mínimo respecto al 2013.

Suponiendo que todas las características del afiliado y su grupo familiar se mantienen de un año a otro, al igual que los parámetros utilizados para la tarifación de la renta vitalicia, un afiliado que se pensionará en el 2014 necesitará aproximadamente $6.3 millones más que un afiliado que se pensionó en el 2013, debido al cambio en el valor de la pensión mínima.

Un afiliado que cotiza sobre un salario mínimo guarda en su cuenta de ahorro individual $850.080 al año, lo cual, asumiendo una tasa de interés de 4% real, requeriría de aproximadamente seis años para acumular la diferencia requerida. Asumiendo que el afiliado ya cuenta con el capital necesario para pensionarse en diciembre de 2013, con la misma tasa de interés, deberá postergar la compra de la renta vitalicia y tendrá que seguir cotizando hasta diciembre de 2014 para poder acceder a una pensión mínima de $616.000. De no alcanzar a completar el capital requerido, y de incrementarse nuevamente el salario mínimo por encima del IPC en el 2015, el afiliado tendrá que seguir postergando su pensión.

Finalmente la entidad señala que las reuniones sobre el salario mínimo que se realizan a final de año deberían incluir a otros actores afectados, como el asegurador.

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