| 7/19/2007 12:00:00 AM

A revisar las proyecciones

Un crecimiento mayor al esperado, el repunte de la inflación y la apreciación del peso, obligaron a la mayoría de analistas a reajustar sus proyecciones económicas para este año.

Durante el primer trimestre del año, la economía continuó con su expansión y se mantuvo en un crecimiento del 8%. Ante este fuerte incremento, la mayoría de economistas revisó al alza sus proyecciones para 2007.

El promedio de los analistas nacionales e internacionales consultados por Dinero esperan ahora que el crecimiento alcance este año un 6,2%, un ajuste de casi un punto porcentual frente a las proyecciones efectuadas al comenzar el año, cuando estimaban, en promedio, un 5,3%. Pero hubo grandes cambios, como el JP Morgan que pasó de un crecimiento esperado del 5% a uno del 6,8%, siendo de los más optimistas, junto con Bear Stearns, Promotora Bursátil, Bancolombia y Porvenir. Alianza Valores espera un crecimiento menor: 5,2%.

La inflación también sorprendió con un fuerte repunte en los primeros meses del año, para situarse en 6,26% en abril, ante el fuerte incremento de precios de los alimentos, la mayor demanda de producción de biocombustibles y las mayores importaciones de Venezuela.

Si bien se espera que el costo de vida caiga en el segundo semestre, el consenso es que la inflación se ubicaría al finalizar el año en 5,1%, fuera del rango meta del BanRepública que está entre 3,5% y 4,5%. Tan solo dos equipos de investigación, IDEAGlobal y Corficolombiana, la ubican en la parte alta del rango meta.

Si bien el crecimiento de alrededor del 6,2% representa una leve desaceleración frente a 2006, cuando la economía creció un 6,83%, sigue siendo muy dinámico. Y, con el repunte de la inflación, los pronósticos de mayores tasas de interés se materializaron. Además, se presentaron por parte del BanRepública medidas de controles directos a la liquidez, como encajes para desacelerar el crédito y la demanda. El promedio de analistas espera que la DTF alcance al finalizar el año un 8,7% frente al 8% en junio.

Pero el ciclo de doce incrementos sucesivos en la tasa de referencia del Emisor, durante el último año (más de 300 puntos básicos), estaría cerca de terminar. Mientras que su Junta Directiva está dividida en torno al número de nuevos aumentos que se requieren, según consta en las minutas que se comenzaron a divulgar desde la pasada reunión, la mayoría de los analistas le apunta a que habría un nuevo incremento para llevar la tasas de intervención al 9,25%, o a que permanecerán en los niveles actuales, con el fin de evitar una desaceleración muy pronunciada de la economía. Hay equipos como JPMorgan, Banco de Bogotá, Fedesarrollo, Grupo Bancolombia, Porvenir y Skandia que le apuntan a que habría dos nuevos incrementos para llevar la tasa de intervención al 9,5% e.a.. Las medidas que se tomen dependerán del balance entre crecimiento e inflación.

A este escenario de tasas contribuye que la mayoría de analistas espera una recuperación de la economía estadounidense que crecería 2,2% y un descenso en la inflación; lo que haría que la FED mantenga estable su tasa de referencia en 5,25% para lo que resta del año.

Por otra parte, lo corrido del año también se ha caracterizado por una fuerte apreciación del peso, el cual ha caído respecto al dólar un -12,6% llegando a $1.956 a mediados de julio, ante el fuerte ingreso de divisas por inversión extranjera, entre otras cosas.

Los analistas esperan, en promedio, que la tasa finalice el año en $2.069, lo que implicaría que la tasa de cambio se estabilice frente a los niveles actuales, o que se devalúe levemente el resto del año, ante factores como el giro de utilidades de las multinacionales y el creciente déficit de cuenta corriente. Es esta la variable más incierta y de mayor dispersión en las proyecciones, que van desde $2.329 de equipos como Corficolombiana, hasta los $1.800 de Corredores Asociados. Esto significa que los pronósticos se mueven entre una devaluación del 4% y un apreciación del 20%.

En el frente fiscal, el mayor crecimiento ha hecho que los ingresos por recaudo de impuestos superen todas las metas fijadas, mejorando el panorama fiscal. A mayo, el exceso de recaudo alcanzaba los $2,5 billones, por lo cual el Gobierno revisó el déficit fiscal del 1,3% a 0,9% del PIB. Dos terceras partes de los analistas están en línea con esta nueva meta del Gobierno, e incluso algunas entidades esperan mejores resultados. Bearn Stearns y Deutsche Bank esperan equilibrio fiscal o déficit cero, y equipos nacionales como Bancolombia esperan déficits bajos ante un mayor crecimiento esperado de la economía y mayores precios de petróleo. Además, el Gobierno anuncio un recorte de $1,3 billones en el presupuesto de la Nación, lo que muestra la intención del Gobierno de seguir mejorando en el frente fiscal.

No obstante, un tercio de los equipos pronostican un déficit mayor, hasta del 1,8%, a pesar de las reformas aprobadas y de que los ingresos extraordinarios serán utilizados para prepago de deuda. Es más, de la visión en este frente depende lo que se piense de la recuperación o no del grado de inversión (ver recuadro).

Para 2008, el promedio de los analistas espera una mayor desaceleración y que la economía alcance un 5,1%, a la vez que la inflación siga bajo control con un 4,26%, aunque por fuera del rango preliminar (3-4%). También se esperan tasas de interés altas, aunque controladas, y una leve devaluación. El fuerte crecimiento de los impuestos le permitirá seguir conteniendo el déficit fiscal durante este año. Pero, para muchos analistas, se está perdiendo la oportunidad de hacer los ajustes para el mediano plazo.


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