| 5/11/2015 5:00:00 AM

Diversificación, el reto de la industria colombiana

De acuerdo con un indicador industrial generado por Anif, la demanda mundial de productos colombianos está señalando que es hora de cambiar la tendencia productiva de Colombia.

Según Anif, este fenómeno es uno de los principales factores que estarían minando el “crecimiento potencial”, hasta llevarlo hacia el 3.5% por año. Algo similar ha ocurrido a Brasil, bajándose a niveles potenciales del 2%-3% anual.

De acuerdo con la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, Andi, el 2015 tendrá factores desfavorables como consecuencia del desplome de los precios del petróleo. Para Colombia, esto no sólo impactará una menor actividad en uno de los motores del crecimiento en los últimos años, sino que generará un deterioro en las finanzas públicas.

Después de que el gremio, planteará la necesidad de una reforma industrial que permita que Colombia encuentre nuevos mercados enfocando sus esfuerzos en sectores alternos a los minero energéticos, diferentes análisis ratificación esa visión gremial

Para citar un ejemplo, la Asociación Nacional de Instituciones Financieras Anif, desarrolló un indicador que mide los sectores productivos que durante 2001-2012 presentaron mejoras en su adaptación a las “nuevas” condiciones de mercado, denominado el Índice de Cambio Estructural Manufacturero (ICEM).

El indicador concluyó que mientras los casos de metalurgia básica y refinación de petróleo, así como los de telecomunicaciones; vehículos; maquinaria; e instrumentos médicos, con mejoras tecnológicas significativas, elevaron su participación industrial de 27.8% al 38.4%, sectores como textiles; confecciones; madera; y edición e impresión, descendieron.

“Urge acelerar la migración de inversiones hacia sectores con futuro competitivo, en vez de seguir insistiendo en sectores con rezagos globales. Estas apuestas se lograrán si se trabaja en la “agenda transversal”, en referencia a un adecuado sistema tributario, educación, infraestructura y relocalización geográfica”, destaca el informe.

Vale destacar que cálculos del Centro de Pensamiento en Estrategias Competitivas (CEPEC) de la Universidad del Rosario indicó que al país le tomaría 17 años duplicar sus exportaciones no minero-energéticas, teniendo en cuenta el ritmo de crecimiento promedio de los últimos 10 años, que ha sido del 4.2%.

Saúl Pineda Hoyos, director del CEPEC, señaló que “la coyuntura favorable de la tasa de cambio, en el marco de los TLC vigentes, representa una oportunidad propicia para avanzar frente a obstáculos que hoy subsisten para cumplir con la meta de US$21.000 millones en exportaciones de bienes agrícolas e industriales, que se ha trazado el Gobierno Nacional para el año 2018”.

Según citó Anif, uno de los mayores frenos para el desarrollo económico de largo plazo para el país ha sido la migración de recursos de sectores con mayores niveles de productividad e incorporación de valor agregado hacia sectores que han presentado pocos avances en dichos frentes (McMillan y Rodrik, 2011).

El índice surge en línea con las expectativas industriales que incluso avaló recientemente en el presidente Juan Manuel Santos quien solicitó a los ministros de su gabinete, impulsar la diversificación del mercado colombiano, potencializando otras áreas diferentes a las minero energéticas, para abrir nuevos mercados.

Vale la pena señalar que según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), en el primer trimestre del año 2015, las exportaciones colombianas registraron una disminución de 30,2% con relación al mismo período del 2014, debido principalmente a la reducción de 42,6% en las ventas externas del grupo combustibles y productos de las industrias extractivas, de 46,1% en el grupo “otros sectores”, y de 7,3% en el grupo de manufacturas.
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